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Madrid.
G. A.
La Fundación "La Caixa" ha editado un estudio sobre "Los
jóvenes ante el reto europeo", dirigido por Joaquim Prats
y Cristóbal Trepat, investigadores de la Universidad de Barcelona,
y realizado en colaboración con el sociólogo Ferran Urgell
y los profesores José Vicente Peña y Rafael Valls, de las
universidades de Oviedo y Valencia, respectivamente. El trabajo determina
los contenidos académicos que los estudiantes españoles
deberían conocer al finalizar la Enseñanza Secundaria Obligatoria
(ESO), según los vigentes planes de estudio, y constata que su
"grado de conocimiento de los temas europeos es escaso". En
concreto, el 41% de los alumnos de 16 años suspenderían
un examen sobre la geografía y la historia de la Unión Europea.
El nivel de
conocimiento varía, sin embargo, en función del lugar y
el centro donde se ha estudiado, y del origen socioprofesional de los
padres. Así, los alumnos que "sacarían mejores notas"
serían los de Aragón, Asturias, Cantabria e Islas Baleares,
con una media de seis puntos sobre diez, mientras que los de Castilla
y León, Cataluña, Comunidad Valenciana, La Rioja, León,
Madrid, Navarra y el País Vasco conseguirían un aprobado
justo, y los de las demás comunidades no llegarían a los
cinco puntos. Por otra parte, los estudiantes que obtienen mejores calificaciones
son los que pertenecen a familias de clase alta o media alta, con padres
que poseen estudios superiores o secundarios.
Según
los resultados globales de este estudio, los alumnos de centros públicos
consiguen una media de cinco puntos, uno por debajo que los escolares
de colegios privados, mientras que, por sexos, los chicos alcanzan casi
medio punto más de nota media general que las chicas. Por otra
parte, la gran mayoría son capaces de distinguir entre Europa y
la Unión Europea, pero no tienen tan claros algunos aspectos sobre
ésta última, como los países que la integran o el
sistema político de cada uno de ellos.
Respuestas
deficientes
Así,
un 21% creen que entre los miembros de la UE figuran países no
democráticos, y el 80% sólo reconocen seis países
de la Unión, además de España: Alemania, Bélgica,
Francia, Gran Bretaña, Holanda e Italia. Dos tercios de los estudiantes
incluyen además a Dinamarca, Luxemburgo y Suecia, y el 50% a Finlandia.
Por contra, un 80% creen que Noruega o Suiza también forman parte
de la UE, la mitad incluyen a Eslovaquia, Eslovenia y Rumanía,
y el 35% a Rusia y a Turquía. Además, los resultados son
"francamente deficientes" cuando se les pregunta sobre la construcción
de la UE. Muy pocos saben realmente en qué momento ingresó
España, e incluso dos tercios de los chicos creen que fue en 1973.
Por último,
el estudio también analiza el contenido sobre Europa en los manuales
de la ESO. En la gran mayoría se afirma que termina geográficamente
en los Urales y el Mar Caspio, "pero la demarcación dista
de quedar clara". Por ejemplo, hay confusión sobre si Turquía
o las repúblicas transcaucásicas de la antigua Unión
Soviética pertenecen a Europa. Sin embargo, el estudio destaca
que dichos manuales y los curriculums actuales de la ESO "son los
más europeístas de la historia de España", e
incluyen claras referencias a la UE, aunque ello no siempre se traduce
en un "conocimiento global de la cronología europea".
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