El Congreso debatirá la Ley
de FP y de las Cualificaciones

La formación para el empleo, el reconocimiento de la experiencia laboral
y la adaptación al mercado de trabajo constituyen las bases de la nueva normativa

Tras su aprobación en Consejo de Ministros, la Ley de Formación Profesional y de las Cualificaciones inicia el correspondiente trámite parlamentario. Esta nueva norma integrará los tres subsistemas, facilitará una formación dirigida al empleo, adaptándose a las demandas del mercado de trabajo, y reconocerá la experiencia laboral.

Familias y trabajadores
dispondrán de un Sistema de Información y Orientación
sobre las cualificaciones que demanda el mercado laboral y
los centros que las imparten.

(Foto: Rafael Martínez)

Madrid. ROSAURA CALLEJA
La nueva ley de Formación Profesional responde a la necesidad de adaptar estos estudios a las nuevas profesiones, de articular la capacitación de los trabajadores y de equiparar el sistema español a los europeos.
La transformación del mercado laboral, como consecuencia del desarrollo de las tecnologías de la información y de la comunicación, predispone el factor humano como clave del desarrollo, pero también propicia la vulnerabilidad del trabajador ante los desajustes entre oferta y demanda de empleo, ya que se desplaza de ocupaciones de baja cualificación a otras altamente especializadas. Por ello, puede convivir el desempleo con la demanda de trabajadores para perfiles profesionales para los que no se encuentran preparados. Estas transformaciones del mercado laboral requieren que los gobiernos nacionales e internacionales desarrollen acciones formativas orientadas a lograr una mejor inserción laboral de los trabajadores.

Evolución del número de estudiantes de ciclos formativos
También han aumentado los centros que imparten ciclos formativos de FP. De 2.285 centros en toda España en 1999-00 se ha pasado a 2.488.
Distribución hombres/mujeres
en FP Grado Medio

 

Formación continua

Por otra parte, con el objetivo de planificar estrategias eficaces en la generación de empleo, los países miembros de la UE han llegado a la conclusión de la necesidad de diseñar acciones formativas, que permitan una constante renovación y adaptación de las competencias profesionales.
En este ámbito, surge un nuevo planteamiento de la educación, denominado "aprendizaje a lo largo de toda la vida", "educación permanente" o "formación continua". Este planteamiento procura responder a los múltiples cambios organizativos y técnicos que experimentan los sistemas de producción y las empresas. De forma que se articularía un sistema flexible para que las personas, de cualquier edad, estén siempre en condiciones de aprender y de trabajar.
Capacitar a los trabajadores para el mundo empresarial y asegurar la movilidad en un sistema más global es la finalidad de los sistemas de formación profesional que se están desarrollando en la mayoría de los países occidentales.

Prestigio social

Los últimos datos constatan que el prestigio de la formación profesional se ha incrementado dentro de la sociedad española. Por una parte, se ha triplicado la demanda de estos estudios y las cuotas de empleo en las recientes promociones, como viene a demostrar que un 67% de titulaciones obtiene un puesto de trabajo al terminar los estudios. Por otra, la oferta formativa ha mejorado con un Catálogo de Títulos Profesionales que alcanza la cifra de 139 y que abarca la casi totalidad de los sectores productivos.
El número de estudiantes de ciclos formativos de Grado Medio ha pasado de 75.766 en el curso 97-98 a 158.337 en el curso 99-00 y a 191.550 en el curso 00-01. En ciclos formativos de Grado Superior ha pasado de 79.900 en el curso 97-98 a 148.439 en el 99-00 y a 185.928 en el 00-01. Por tanto, el número de alumnos de grado medio ha ascendido un 21,6% y de grado superior un 26,1%.

Inserción laboral

Asimismo, han aumentado los centros que imparten ciclos formativos de FP, de 2.285 en el curso 1999-00 se ha pasado a 2.488. Las cuotas de empleo se han incrementado en las últimas promociones, ya que en casi un 70% de las titulaciones, los alumnos obtienen un empleo a los seis meses de concluir los estudios.
No obstante, en España sólo un 41% de los estudiantes de Enseñanza Secundaria no obligatoria accede a la FP, mientras que en la Unión Europea esta cifra alcanza casi el 60%.
Además, la distribución de estudiantes por familias profesionales revela la necesidad de una mayor orientación profesional sobre los sectores más demandados por el mercado laboral.

Tres subsistemas

La nueva ley integrará las tres modalidades de FP: reglada, que impartían las administraciones educativas, ocupacional, dirigida a los desempleados, y continua, organizada por los agentes sociales para actualizar la formación de los empleados. Dado que estos tres sistemas no guardaban relación entre sí, la Ley de FP y de las Cualificaciones prevé la integración de los tres subsistemas, con lo que la formación adquirida en una modalidad podrá ser reconocida por las otras.
La regulación del sistema de correspondencias, convalidaciones y equivalencias entre estos tres subsistemas, incluyendo la experiencia laboral, propiciará el reconocimiento del esfuerzo de los trabajadores realizado en cualquiera de estas tres vías de formación.

 

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