Nuevo Centro Mediterráneo de Investigaciones Marinas y Ambientales

Madrid. La ministra de Ciencia y Tecnología, Anna Birulés, ha inaugurado el Centro Mediterráneo de Investigaciones Marinas y Ambientales (CMIMA), adscrito al Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). Durante el acto, la ministra estuvo acompañada por Rolf Tarrach, presidente del CSIC, organismo adscrito al Ministerio de Ciencia y Tecnología, Joan Clos, alcalde de Barcelona, y Andreu Mas-Cullel, consejero de Universidades, Investigación y Sociedad de la Información de la Generalitat de Cataluña.
El CMIMA, centro que incluirá el veterano Instituto de Ciencias del Mar (ICM) y la nueva Unidad de Tecnología Marina (UTM), ambos del CSIC, tiene como objetivo el estudio integral del medio marino y sus organismos, e integra las tendencias científicas y sociales más recientes: la interdisciplinariedad, la incorporación y el desarrollo de las nuevas tecnologías y el fomento de la difusión de la ciencia marina a la sociedad. Cuenta con 190 especialistas de, prácticamente, todas las ramas de la investigación marina: física, química, geología y biología, y con nuevos departamentos de investigación y desarrollo tecnológico en el ámbito marino. Incluye también la Unidad de Gestión de Buques Oceanográficos e Instalaciones Polares.
El Instituto de Ciencias del Mar (ICM), creado en 1951 con el nombre de Instituto de Investigaciones Pesqueras, ha mantenido durante sus 50 años de funcionamiento una clara trayectoria de expansión y progreso, al mismo tiempo que ha experimentado diversas renovaciones y transformaciones. El actual ICM tiene como objetivo el estudio integral del medio marino y sus organismos.
La Unidad de Tecnología Marina (UTM), creada por el CSIC en diciembre de 2000, reunirá departamentos de investigación y desarrollo tecnológico con la ya existente Unidad de Gestión de Buques Oceanográficos e Instalaciones Polares, que se ocupa de la gestión, mantenimiento y operación del buque oceanográfico García del Cid, y de los equipos científicos a bordo del buque oceanográfico Hespérides. También se encarga de la Base Polar Juan Carlos I, base científica que España mantiene en la Península Antártica. Los nuevos departamentos de investigación y desarrollo de la UTM implementarán y promocionarán el desarrollo tecnológico en el medio marino.

Una completa infraestructura. El CMIMA, con su nueva Estación Marina, pretende convertirse en foco de atracción para estancias, sede de reuniones, congresos y cursos a investigadores nacionales y extranjeros. El objetivo es ofrecer a investigadores de otros centros y disciplinas la posibilidad de utilizar diversas infraestructuras relacionadas con el medio marino, además de potenciar la investigación interdisciplinar y fomentar la cooperación con otras Instituciones y Organismos públicos y privados.
Entre los servicios cabe destacar: la colección de referencia de animales marinos; la colección de testigos de sedimentos marinos; la colección de perfiles de sísmica de reflexión; la Biblioteca, que contiene alrededor de 5.000 libros y 1.200 publicaciones periódicas; la revista Scientia Marina; la Zona de Acuarios Experimentales; el Tanque de experimentación y calibración de instrumentos oceanográficos; el Laboratorio de observación de procesos costeros mediante imágenes de vídeo, ARGUS; y la Estación receptora de datos satélite.
El CMIMA está ubicado en el Passeig Marítim de la Barceloneta, en el frente marítimo barcelonés de la zona Olímpica de Barcelona. Su construcción ha supuesto una inversión de 14,50 millones de euros (2.428 millones de pesetas), parte de ellos procedentes de Fondos FEDER. El edificio, construido en una parcela de 5.875 metros cuadrados, cedido por el Ayuntamiento de Barcelona, dispone de una superficie útil de unos 12.000 metros cuadrados.
Una de las instalaciones más singulares del CMIMA es la Zona de Acuarios Experimentales (ZAE), que comprende fundamentalmente una zona de acuarios de fibra de vidrio de varios volúmenes (desde aproximadamente 50 hasta 5.000 litros) y 8 cámaras isotérmicas, que pueden reproducir varios ambientes marinos, desde tropicales a polares. Comprende también dos laboratorios húmedos, un laboratorio seco y la sala de máquinas. El laboratorio seco contendrá también el sistema informático de control de todos los circuitos hidráulicos.

España aumenta su participación en los programas de la Agencia Espacial Europea

Madrid. La Conferencia Ministerial de la Agencia Espacial Europea (ESA), celebrada recientemente, ha logrado importantes avances para el desarrollo del sector espacial europeo. En este nuevo contexto, España va a jugar un papel aún más relevante, ya que el Gobierno ha decidido incrementar significativamente su aportación media a los programas de la ESA hasta 132,22 millones de euros (22.000 millones de pesetas) anuales durante el periodo 2002-2006. De esta forma, el peso relativo de España en la ESA pasa de un 4% a un 4,7%.
Este esfuerzo se traducirá en un impulso a la competitividad de la industria espacial de nuestro país, y reforzará su presencia internacional en los programas de aplicaciones de la ESA, en especial en los de lanzadores, telecomunicaciones y navegación, de gran interés para las empresas españolas relacionados con el sector.
En relación al desarrollo tecnológico e industrial, se han acordado mejoras económicas sustanciales para el programa del lanzador europeo Ariane 5, donde España posee fuertes intereses comerciales. También se han aumentado significativamente las aportaciones al desarrollo del programa europeo de navegación por satélite GalileoSat (con un presupuesto de 528 millones de euros), donde España ha elevado su participación hasta el 11%. Además, España ha confirmado su participación activa en el ambicioso programa europeo de telecomunicaciones por satélite, en el que se han identificado diversas áreas de interés tecnológico e industrial. La aportación española permite dar continuidad a las actividades tecnológicas en curso, y asegurar una participación importante en la futura gran plataforma europea de telecomunicaciones vía satélite.
Por lo que respecta a las actividades científicas que promueve la ESA, y por primera vez desde su creación, se ha logrado un reconocimiento explícito y unánime de todos los ministros europeos a la estación de Villafranca del Castillo (Madrid) como centro de excelencia para este tipo de actividades. Se ha anunciado también que España entra a participar de forma activa en el programa Aurora, destinado a impulsar la participación de Europa en la exploración planetaria y, más concretamente, de Marte.
Destaca también la participación en la misión FuegoSat, de control de incendios por satélite, en el que la aportación española supera el 40% del presupuesto del programa.
La Agencia Espacial Europea (ESA) está formada por quince países: Alemania, Francia, Italia, Reino Unido, Bélgica, España, Austria, Dinamarca, Finlandia, Irlanda, Holanda, Noruega, Portugal, Suecia y Suiza. España es miembro fundador de la ESA desde el año 1975, y es uno de los principales contribuyentes.

 
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