Desde el Ardipithecus hasta el Homo Sapiens, nuestro pariente más cercano, los escolares descubren la evolución de sus antepasados a
través de la muestra "Homínidos: el origen del hombre", instalada en
el Planetario de Madrid.

Nosotros, los homínidos

El Planetario de Madrid ofrece a sus visitantes, además de la programación habitual, una exposición que refleja el origen del hombre.
(Fotos: Rafael Martínez)

El Planetario de Madrid acoge una exposición
sobre la evolución de hombre

Madrid. ROSAURA CALLEJA
El Planetario de Madrid celebra su décimoquinto aniversario con una exposición, que pretende estudiar el pasado humano para entender el  presente y el  futuro.

En palabras de Juan Luis Arsuaga, director del proyecto Atapuerca, "esta muestra trata de la evolución humana y cuenta una larga historia, que nos interesa más que ninguna otra porque es la nuestra".
Este catedrático de Paleontología puntualiza que la exposición llevará al visitante, "en un viaje por el tiempo, a conocer a sus antepasados, para que se conozca mejor a sí mismo".
El recorrido por la exposición puede realizarse desde nuestra especie hasta el homínido más antiguo, el Ardipithecus ramidus, o bien a partir de los orígenes más profundos, siguiendo los cambios a lo largo del tiempo, hasta el homo sapiens, la única especie que existe en la actualidad.

Elementos originales

Asunción Sánchez Justel, directora del Planetario, atribuye el origen de esta exposición en una sugerencia de Juan Luis Arsuaga: "recogí la propuesta porque encajaba en las actividades del Planetario, ya que le damos una especial relevancia a todo lo que sucede en la Tierra. Para nosotros tanto el origen de la vida como la evolución humana, son importantes, porque este planeta es el único donde nos consta que existe vida compleja".
Desde los dibujos a los textos y réplicas de fósiles, procedentes de diversas universidades y museos, todos los elementos de esta exposición son originales, así como las reproducciones de homínidos han sido especialmente realizados para esta muestra.
Ana Gracia Téllez, paleontóloga e investigadora en Atapuerca, y Asunción Sánchez Justel, son las comisarias de esta exposición. A juicio de esta última, uno de sus atractivos reside en que el tema se ha puesto de actualidad por la divulgación de los hallazgos de Atapuerca: "al igual que sucedió con los dinosaurios, el hecho de saber que hubo otros hombres, que ya no existen, le añade un componente de misterio".

Registro fósil

Las responsables de este montaje, aclaran que el primer fósil humano descubierto corresponde a un neandertal, posteriormente se hallaron otros en Asia y Africa, que ayudaron a conocer con más precisión la edad de los yacimientos. Actualmente, disponemos de un registro fósil de especies distintas de homínidos.
A través de esta muestra, los visitantes descubren algunos tramos de nuestra genealogía. Hace 6 millones de años, los primeros homínidos aparecen en el este de Africa cuando se separan de los chimpancés. Pero esta exposición comienza hace 4,4 millones de años con Ardipithecus ramidus, que tiene un gran parecido con el chimpancé.
Doscientos mil años más jóvenes son los restos de Australopithecus anamensis encontrados en Kenia. Restos de su esqueleto confirman que era bípedo y esta característica durante mucho tiempo se consideró el primer rasgo humano por excelencia. De evolución surgieron el Australopithecus afarensis y el Australopithecus africanus, cuyo representante más famoso es el "Niño de Taung", que murió a los tres años atacado por un águila.

Primeros europeos

Otro espacio de la exposición nos presenta a los primeros europeos, el Homo antecessor procedente de un yacimiento en la sierra de Atapuerca. Pasando por los Neandertales, el recorrido finaliza en el Homo sapiens, quien, a pesar de su aparente fragilidad, logró una supervivencia muy efectiva de la especie y protagonizó la gran revolución tecnológica del Paleolítico superior, a la que están asociadas las primeras manifestaciones artísticas.
Para Asunción Sánchez Justel, "reflexionar sobre nuestro origen y descubrir cómo fue la evolución humana, saber que no hemos sido los únicos, constituye una cura de humildad. Si esas otras especies se extinguieron, nosotros también podemos desaparecer".
El Planetario de Madrid recibe anualmente unos 150.000 visitantes y a lo largo de los 15 años que lleva en funcionamiento, unos tres millones y medio de adultos y escolares han participado en las distintas actividades que conforman su programa. Sánchez Justel alude a la última convocatoria de jornadas de puertas abiertas, que congregó a unas 20.000 personas.

Divulgación astronómica

En la sala de proyección se exhiben los programas dirigidos al público que conjugan aspectos didácticos y divulgativos con el espectáculo. El sistema solar, el firmamento nocturno, la evolución estelar, la exploración planetaria, los fenómenos de altas energías y la Arqueoastronomía en América son algunos de los programas que produce el Planetario.
Así como, los programas para escolares pretenden adecuar las etapas del aprendizaje de la divulgación astronómica a los distintos niveles de enseñanza. A lo largo del curso, las mañanas se dedican íntegramente a las visitas de los alumnos, que suman unos 80.000 al año. En la sala de proyecciones asisten a un programa específico según su nivel de enseñanza y posteriormente a una sesión en directo dirigida por un monitor.

Programas didácticos

"El Satélite Dormilón" es una producción especialmente concebida para niños de Primaria, quienes a través de una historia infantil se introducen en el mundo de los astros.
Para los alumnos del primer ciclo de la ESO se proyecta "Una noche con los astros", mientras que los del 2º ciclo presencian "Cosmópolis: juega a crear el Universo", que recoge los conceptos astronómicos básicos.
A través de un programa diseñado para Bachillerato, COU y FP, los estudiantes descubren "Universo violento", en el transcurso de un viaje por el sistema solar, donde observan impactos de meteoritos, explosiones de estrellas, colisiones de galaxias, agujeros negros supermasivos, hasta los más lejanos cuasares situados en los confines del Cosmos.
Durante estos meses el Planetario ofrece un ciclo de conferencias sobre el sistema solar con Marte, Venus y la Tierra, sobre Astronomía, galaxias, nubes estelares y planetas extrasolares y en primavera impartirá el curso de introducción a la Astronomía que, con una periodicidad anual, va dirigido los interesados en iniciarse en la ciencia astronómica.

 

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