La imagen difusa de
la formación profesional

La formación profesional (FP) sigue arrastrando problemas que parecen encallados. Su mala imagen, una importante carencia en los flujos de información, la falta de preparación de parte del profesorado y la falta de actualización de las materias no permiten que brille como debiera.
La integración entre el mundo académico y el laboral va dando pasos, pero muy poco a poco. Mientras un gran número de licenciados universitarios están en paro o realizando tareas inferiores a su cualificación, muchas empresas se las ven y se las desean para encontrar técnicos.
En países como Bélgica, Austria, Holanda y Alemania, 7 de cada 10 estudiantes eligen una rama de formación profesional para incorporarse al mundo laboral. En España sólo lo hacen cinco de cada diez estudiantes, y ello pese a que el 67% de los titulados obtiene por regla general un empleo seis meses después de haber terminado sus estudios, mientras los licenciados universitarios tardan por regla general un año.
Según los cálculos del BBVA, de aquí al año 2004 las empresas españolas demandarán 100.000 técnicos más que los que saldrán de las aulas de formación profesional. Y, sin embargo, la FP no termina de cuajar.
"Hay un problema fundamental", dice María Benjumea, directora general de Círculo de Progreso y "es que muchas veces no existe una información correcta y fluida entre las distintas partes que debieran intervenir en el proceso, las empresas, la administración y los centros de formación". Benjumea ha dirigido la pasada semana en la Universidad Menéndez Pelayo de Santander el curso Claves de la orientación profesional, en el que se han repasado los problemas de la formación profesional.
"La primera carencia", afirma Benjumea, es la falta de percepción social, la mala imagen de la FP, que hace que toda la orientación vaya hacia la Universidad. En España hay 1,5 millones de universitarios y medio millón de personas que estudian formación profesional reglada. La sociedad no tiene capacidad para dar empleo a tanto universitario, mientras necesita técnicos". ()

Belén Cebrián
EL PAÍS. Domingo, 30-Septiembre-2001.

 
arriba