Dos españolas obtienen uno de
los premios del XIII Certamen Europeo
de Jóvenes Investigadores

Madrid. Dos jóvenes españolas, Francina Sintas y Clara Coll, ambas de 19 años, han sido galardonadas con uno de los premios del XIII Certamen Europeo de Jóvenes Investigadores de la Unión Europea, que se ha desarrollado en Bergen (Noruega). En este evento han participado un total de 150 jóvenes procedentes de todos los países de la UE y de países asociados.
Se han entregado tres primeros premios, concedidos por el Jurado oficial, y un galardón especial que otorga un tribunal compuesto por investigadores de centros europeos que en su día participaron como alumnos en este concurso. Este último premio es el que han recibido las dos jóvenes catalanas, procedentes de la localidad barcelonesa de Arenys de Mar. El premio consiste en 600 euros y la estancia durante dos semanas en un centro de investigación cercano al Polo Norte.
Francina Sintas y Clara Coll llegaron al Certamen Europeo tras haber ganado en el pasado año la fase nacional con un trabajo sobre los huesos del oído interno de los peces. Estas jóvenes hicieron un análisis descriptivo sobre el tema y estudiaron una serie de anomalías en estos huesos que presentaban los peces de piscifactoría, un problema conocido con el nombre de "síndrome de invierno" y que acabaron relacionando con deficiencias en la alimentación. Al ganar la fase nacional, las jóvenes tuvieron la oportunidad de seguir investigando durante dos semanas en el CSIC. Este mismo trabajo es el que les ha valido ahora el premio de la fase europea y la posibilidad de seguir investigando en el Polo Norte.
En la actualidad, Francina Sintas estudia Nutrición en la Universidad de Barcelona y Clara Coll cursa Biología en la Universidad de Girona.

 
 

Investigadores españoles revelan
deficiencias en el reloj molecular empleado
para datar la evolución biológica

Madrid. Un estudio realizado por investigadores españoles, publicado recientemente en la revista "Procedings", concluye que el concepto de "reloj molecular" empleado para datar fechas del pasado de la evolución biológica de las especies "no es correcto".
El citado trabajo ha sido realizado en la Universidad de California (Irvine, EE.UU.) por la doctora Rosa Tarrio, de la Misión Biológica de Galicia, del CSIC, y el doctor Francisco Rodríguez-Trelles, del Instituto de Investigaciones Agrobiológicas de Galicia, del CSIC, en colaboración con el eminente científico Francisco Ayala, catedrático de Ciencias Biológicas en el Departamento de Ecología y Biología Evolutiva de la Universidad de California, asesor científico del Presidente de los Estados Unidos y expresidente de la Asociación Americana para el Avance de la Ciencia.
Rodríguez-Trelles, en declaraciones efectuadas a Europa Press, precisó en relación con el estudio que "las conclusiones de los evolucionistas basadas en la teoría del reloj molecular no son necesariamente correctas, sino que hay que aceptarlas con cautela en el mejor de los casos; por ejemplo en estudios que intentan averiguar cuándo se separó el linaje humano de los chimpancés o cuándo colonizaron Europa los humanos que habían evolucionado en África".
El ADN se compone de cuatro tipos distintos de nucleótidos (las letras del alfabeto ADN). La teoría del reloj molecular de la evolución propone que el ADN acumula mutaciones a un ritmo constante, de forma que puede ser utilizado como un reloj para datar sucesos acontecidos en el pasado. Por ejemplo, contando el número de diferencias entre las letras del ADN de un gen de chimpancé y el gen de un humano se podría determinar cuanto tiempo transcurrió desde que nuestro linaje se separó del linaje de los chimpancés. Esta teoría ha sido utilizada extensamente durante años para datar los hechos de la evolución.
El nuevo estudio pone a prueba esta teoría. Según explicó Rodríguez-Trelles, en el citado estudio "analizamos tres genes de un gran número de especies, desde los humanos y el chimpancé hasta la mosca Drosóphila, el maíz y la levadura; los genes son GPDH (abreviatura de glocerol 3-fosfato-deshidrogenasa), SOD (superóxido dismutasa y XDH (xantín deshidrogenasa), y demostramos que la teoría del reloj molecular no es correcta. Primero, la tasa de evolución no es constante en ninguno de los genes. Segundo, las especies que evolucionan más o menos rápidamente varían de un gen a otro; por ejemplo, los genes GPDH y SOD evolucionan más rápidamente en el hombre que en la mosca Drosóphila, sin embargo esta pauta se invierte en el caso del gen XDH. Asimismo, el gen GPDH evoluciona mucho más deprisa en la levadura que en la mosca Drosóphila, pero los genes SOD y XDH muestran el patrón contrario".
El trabajo de los investigadores españoles pone en evidencia la necesidad de utilizar otros datos, además de los procedentes de la evolución molecular, para determinar las fechas de los acontecimientos evolutivos. "Además .precisó Rodríguez-Trelles- cuando se requiera utilizar el reloj molecular hay que usar los datos combinados de muchos genes, porque así el promedio estará más cercano al valor correcto".

 
 

Radiofísicos sevillanos desarrollan un
método de cálculo para medir la radiación en tratamientos radioterápicos

Sevilla. Un equipo de radiofísicos ha desarrollado en el Hospital Virgen Macarena de Sevilla un método de cálculo que permite medir con total precisión la cantidad de radiación depositada en los tejidos de los pacientes sometidos a tratamientos radioterépicos, según explicaron el pasado día 13 responsables del citado centro hospitalario.
Hasta ahora, la estimación de la cantidad de radiación que reciben los tejidos, tanto tumorales como sanos, se realiza a partir de cálculos, más o menos complejos, que predicen la energía liberada de forma aproximada. El estudio "Intensidad Modulada en Radioterapia (IMRT)" desarrollado por el equipo de radiofísicos sevillanos, se basa en el método estadístico conocido como "Monte Carlo", y consiste en seguir la trayectoria de todas las partículas del haz de radiación, estudiando el tipo de interacción que sufren al atrevesar los tejidos, con lo cual se elimina la incertidumbre que se produce cuando se atraviesan regiones de distinta densidad.
El método desarrollado por los investigadores del Hospital Virgen de la Macarena permite un mejor control local de la enfermadad y, por tanto, una probable mayor supervivencia de los pacientes oncológicos.
Los resultados de esta investigación, que viene avalada por la publicación de diversos artículos en revistas internacionales, se presentaron en el VI Congreso sobre Tecnología Radioterápica Clínica de la Sociedad Europea de la Terapéutica Radiológica y Oncológica (ESTRO), celebrado en Sevilla la pasada semana.

   
   

Aumento de la participación de los
hospitales españoles en la investigación más avanzada contra el cáncer

Santiago de Compostela. Los especialistas oncólogos de toda España participantes en las V Jornadas de Actualización Oncológica, celebradas recientemente en A Toxa (Pontevedra), destacaron la incorporación del sistema hospitalario español a la investigación más avanzada contra el cáncer.
Así, según informa Europa Press, el presidente de la Sociedad Española de Oncología Médica, Vicente Guillén, explicó que "gracias a la estructura sanitaria, el gran desarrollo de los fármacos, el nivel científico de los especialistas españoles y el esfuerzo de la farmaindustria, España se está convirtiendo en país de referencia para el desarrollo de proyectos de investigación clínica, de tal forma que cada año se aumenta su número y calidad".
El doctor Guillén señaló asimismo que el desarrollo de la farmacogenómica, la toxicogenómica y la biorobótica va a permitir que un número importante de nuevas moléculas sean incluidas en ensayos clínicos, "lo cual redundará en una transformación del concepto de enfermedad oncológica y sus tratamientos. El objetivo común de estas novedades científicas es la identificación de nuevos oncogenes y dianas terapéuticas, de manera que se podrá planificar una terapia a medida de cada paciente.
En las reuniones celebradas en A Toxa, promovidas por los laboratorios Aventis, se puso asimismo de relieve que los cánceres de mayor incidencia en España, en la población general, son los de colon y recto. En el caso de los hombres, los cánceres con mayor incidencia son los de pulmón, próstata y vejiga, y entre las mujeres, los cánceres de mama, útero y estómago.

   
   

Nuevas tecnologías para romper las
barreras lingüísticas

Madrid. "El desarrollo y el uso de las denominadas nuevas tecnologías del lenguaje, como son los traductores de texto y conversaciones o los correctores ortográficos y gramaticales, permitirán romper las barreras lingüísticas", según ha manifestado Joaquín Llisterri, profesor de la Universidad Autónoma de Barcelona y miembro de la Oficina del Español en la Sociedad de la Información del Instituto Cervantes. El profesor Llisterri ha participado en el XII Congreso Internacional de la "Asociación para la Enseñanza del Español como Lengua Extranjera" (ASELE) celebrado recientemente en Valencia, donde ha afirmado que la lengua no debe ser un obstáculo que impida el acceso a la información.
Durante su intervención, Joaquín Llisterri ha afirmado que "las nuevas tecnologías tienen que ayudar a que no exista una única lengua para comunicarse en la denominada sociedad de la información, sino que todo el mundo tenga las mismas oportunidades expresándose en su lengua materna". Por ello, cree que muchas de las actuales herramientas informáticas, como los programas que realizan traducciones automáticas de textos y de conversaciones, deben aplicarse en todos los idiomas.
También ha destacado la labor que realizan en nuestro país las universidades y centros de investigación para la creación este tipo de programas en español, como el sistema Eutrans de reconocimiento de voz y traducción, desarrollado por los profesores Enrique Vidal y Francisco Casacuberta, de la Universidad Politécnica de Valencia. Y ha añadido que algunas de estas tecnologías tienen una especial relevancia para la enseñanza del español como lengua extranjera, especialmente en lo que se refiere a la lengua oral.

     
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