|
Madrid.
Delegados
de 180 países, entre ellos numerosos ministros de educación,
se han reunido durante cuatro días en Ginebra en una conferencia
organizada por la UNESCO para discutir los nuevos desafíos de la
educación en la era de la globalización.
Bajo el lema
"Educación para todos para aprender a vivir juntos", la Conferencia
ha intentado avanzar la campaña de alfabetización más
importante lanzada por la ONU, que plantea una educación básica
para todos en el año 2015.
Es un objetivo
ambicioso si se tiene en cuenta que, según estadísticas
de la propia UNESCO, desde 1990 la población analfabeta del mundo
solo ha bajado de 895 a 875 millones. De seguir esta tendencia, uno de
cada diez jóvenes de entre 15 y 24 años seguirá siendo
analfabeto dentro de diez años.
Según
cálculos de la ONU, para que todos los niños del mundo reciban
educación son necesarios otros 7.000 millones de dólares
más en los próximos diez años, cantidad inferior
a la que los europeos gastan anualmente en helados. Además, la
ayuda a la educación procedente de fuentes bilaterales ha bajado
de 3.640 millones a 3.550 millones de dólares anuales.
Avances
positivos
No
obstante, la UNESCO señala que algunos datos positivos como el
hecho de que se haya triplicado la cifra total de niños escolarizados
en el ciclo primario en todo el mundo al pasar de 206 millones en 1950
a 681 millones en 1998.
A la vez, los
países menos avanzados han alcanzado en su conjunto un índice
neto de escolarización en enseñanza primaria superior al
80%, como es el caso de Asia Oriental o de América Latina y el
Caribe, que han llegado al 97 y al 94% respectivamente, por lo que se
aproximan a la escolarización universal y primaria.
El director
general adjunto para educación de la UNESCO, John Daniel, ha calificado
como objetivo prioritario de las Naciones Unidas la "enseñanza
para todos", a la vez que ha señalado la gravedad de que todavía
en algunos países los padres no tengan más remedio que enviar
a sus hijos a escuelas privadas, si pueden permitírselo, pues no
existe una enseñanza gratuita y obligatoria para todos.
Acabar
con los mitos
Por
su parte, la directora de la Oficina Internacional de la Educación
de la UNESCO, Cecilia Braslavsky, ha resumido los trabajos de la Conferencia
en el intento de acabar con tres mitos: "la educación lo puede
todo"; "más de lo mismo producirá algo mejor"; y que "basta
con el aprendizaje del inglés y de las nuevas tecnologías".
El gran mensaje
de Ginebra, compartido por todos los participantes, es que "la educación
puede solo algunas cosas y requiere de ciertas condiciones económicas
y sociales, que hay que inventar caminos nuevos y que éstos no
dependen sólo de las nuevas tecnologías o de una lengua
dominante".
También
es preciso cuidar los contenidos para que la formación de la "conciencia
nacional" no degenere en un nacionalismo excluyente, sino que se convierta
en una "energía vital capaz de recoger lo mejor de la cultura propia
para la convivencia armónica con los demás", añadió
Braslavsky. En este sentido, y refiriéndose a las tensiones surgidas
en la Conferencia de Durban contra el racismo, criticó que la inmensa
mayoría de los políticos no hayan encontrado la forma de
dialogar en un foro contra la xenofobia.
|