Movimiento surgido durante los años cincuenta, el Minimalismo ha arraigado profundamente en las bases de la creatividad de arquitectos, escultores, pintores, diseñadores y músicos a lo largo del siglo XX. La mirada que ahora nos ofrece el Museo Nacional Reina Sofía sobre sus manifestaciones artísticas es una reflexión sobre el concepto que nutrió y aún nutre esta vía expresiva.

El Centro de Arte Reina Sofía muestra en "Minimalismos" las múltiples versiones que este concepto ha plasmado en el arte

Madrid. JULIA FERNANDEZ
Lograr la máxima expresividad con los mínimos elementos es la idea madre de un movimiento artístico que nació ligado a las artes plásticas y contagió en poco tiempo a las más diversas disciplinas. Gestado en los EE.UU., el Arte minimal es una recuperación del racionalismo y la abstracción de la Europa de comienzos del siglo XX para hacer frente a los "excesos" emocionales y matéricos de la Action paiting y del Expresionismo abstracto. Se trataba de eliminar o reducir lo superfluo y potenciar lo esencial. Al fin y al cabo, la idea clásica del quehacer artístico desde Grecia hasta nuestros días: pureza geométrica, precisión técnica, esencialidad estructural, depuración ornamental, repetición de materiales...hechos que configuran la gran esencia lograda en materia artística por el ser humano.
La exposición organizada por el Museo Reina Sofía y que estos días expone bajo el título "Minimalismos. Un signo de los tiempos" hace un recorrido global y multidisciplinar por este movimiento contemporáneo, desde sus orígenes hasta las más variadas versiones generadas en su visión conceptual. Comisariada por Anatxu Zabalbeascoa y Javier Rodríguez Marcos, esta muestra resulta la visión más completa y compleja realizada sobre el Minimalismo en nuestro país.

Signos del intelecto

Iniciada con un saludo al clasicismo de Leonardo da Vinci, con la exhibición de una de sus estructuras geométricas, de 1490, la muestra se adentra en las obras de Brancusi, Malevich, Mondrian, Rothko, Albers y Oteiza, los nombres históricos de la abstracción y pilares de la concepción del Minimal.
Mies van der Rohe, uno de los arquitectos más influyentes de la modernidad y autor de la conocida frase "Menos es más", ocupa un lugar central en esta muestra con las maquetas de algunos de sus más significados y bellos edificios. Una arquitectura que sencillamente para ampliar las dimensiones de una escultura minimalista para dar cabida a la vida humana.
Centrada en las artes clásicas, la muestra dedica gran parte de sus 116 obras expuestas, a la obra de creadores contemporáneos que, sirviéndose del vocabulario minimalista o planteando una revisión matizada y crítica del mismo, han desarrollado su trabajo en la escultura, la pintura, la arquitectura o el diseño, pero sin dejar de mirar las versiones minimalistas que medios como el vídeo, la fotografía, la música o la moda han ido generando a lo largo del siglo XX. Su integración en un movimiento global estético y artístico sorprende y habla de la universalidad de la idea motriz: menos es más.

 

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