Esta sección está abierta a todos aquellos profesores que realizan trabajos de innovación en el aula, unidades didácticas, proyectos interdisciplinares o que pongan en marcha nuevos métodos de aprendizaje en clase. Los textos, de una extensión máxima de tres folios, deben llegar en disquete a COMUNIDAD ESCOLAR (Alcalá, 34. 6ª planta. 28071 Madrid), o a nuestra dirección de correo electrónico.

Alumnos de un
instituto madrileño
dan vida a sus
asignaturas en un
viaje por tierras
de Burgos y Soria

La lectura de "La jura de Santa Gadea", al pie de la iglesia en que fue pronunciada por el Cid, las revelaciones de las piedras románicas de los monasterios castellanos y los poemas de Machado junto al Duero se convirtieron en vivencias inolvidables para los alumnos viajeros.
Algunos profesores de los Departamentos de Lengua y Literatura y Geografía e Historia del IES "Anselmo Lorenzo", de San Martín de
la Vega (Madrid), realizaban desde hace años actividades extraescolares con resultados satisfactorios, pero los profesores que las llevaban a cabo tenían la impresión de que los
alumnos no llegaban a relacionarlas entre sí. Por eso, un grupo de profesores del centro decidió llevar a cabo una experiencia interdisciplinar, un viaje, en el que se unieran y complementaran las actividades que antes se realizaban por separado.

El viaje se programó para tres días y la ruta elegida fue Burgos-Valle del Arlanza-Soria. Se encuadraba dentro de los objetivos generales de Bachillerato y específicamente dentro de los de Literatura y Arte.
Desde la asignatura de Historia del Arte se quería estudiar "in situ" monumentos de arte visigodo, románico, gótico y renacentista. En Historia, el nacimiento de Castilla y las características de la Edad Media y de la nueva sociedad renacentista. En Geografía, una meseta, una sierra, un valle fluvial y un desfiladero. En Literatura, realizar lecturas de obras y autores relacionados con estos lugares en diferentes momentos de la historia y la cultura. En Lengua, las variedades lingüísticas geográficas.
El instituto está situado en una zona socioeconómica de bajo nivel, por lo que nuestra máxima preocupación era conseguir un viaje muy barato para que pudieran ir todos. Prescindimos de viajes organizados y contactamos en Burgos con una antigua residencia de estudiantes regentada por las Madres Dominicas que ahora se dedica a recibir grupos. En las proximidades de Soria reservamos un albergue juvenil, el de Valdeavellano de Tera. Contratamos el autobús a través del Departamento de Actividades Extraescolares del centro y el importe total, con entradas a los distintos monumentos incluídas, fue de 5.000 pts (la comida corría por cuenta del alumno).
La preparación del material de trabajo corrió a cargo de los Departamentos implicados en el proyecto, que elaboraron cuadernillos de las materias que se querían estudiar en el viaje.

Primer día: Burgos

En Burgos, la primera visita fue para la catedral. Después de haberla recorrido con un guía, los alumnos dispusieron de un tiempo para rellenar sus cuadernillos y detenerse en aquello que más les había llamado la atención.
Desde allí fuimos al Arco de Santa María. Los alumnos recordaron las características del Renacimiento, relacionando lo que estaban viendo con la armonía y el equilibrio de la poesía renacentista. Las estatuas que adornan el arco nos sirvieron para repasar la historia de Castilla: Laín Calvo y Nuño Rasura, legendarios jueces del nacimiento del condado; Diego Porcelos, fundador del "Burgo"; Fernán González y la independencia castellana; Carlos V y el momento en que Castilla pasa por herencia a la dinastía austríaca. Se mencionó que por esta puerta pasó el Cid camino del destierro y leímos unos versos del poema que hacen referencia a la puerta primitiva:

"Estas palabras dichas la tienda es cogida Mio Cid e sus conpañas cavalgan tan aina.
La cara del caballo torna a Santa María"

Desde el Arco de Santa María fuimos a la iglesia de Santa Gadea. Junto a la puerta y al unísono, todos los viajeros leímos el romance de "La jura de Santa Gadea". Continuamos luego hacia el Solar del Cid, donde leímos los romances del Cid en las Cortes. Por el Paseo de los Cubos (restos de la antigua muralla) bajamos hasta el Espolón y dimos a los alumnos tiempo libre para comer.
A las cuatro estábamos en el Monasterio de las Huelgas, donde estudiaron el románico en el exterior y escucharon las explicaciones del guía en el interior. De allí fuimos a la Casa del Cordón para analizar el gótico final en un edificio civil y el patio renacentista de la Casa de Miranda. (Al preparar el viaje, habíamos renunciado con gran pesar a visitar La Cartuja de Miraflores por el poco tiempo del que disponíamos). Después, tiempo libre para pasear por el casco antiguo de Burgos, que cautivó a los alumnos.

Segundo día: Valle del Arlanza

Nuestra primera visita fue para la ermita visigoda de Quintanilla de las Viñas. El guarda resultó ser un experto en arte pre-románico y viendo el interés que demostraban los alumnos les explicó la relación entre esta ermita y otras del mismo estilo y también con otras iglesias asturianas y mozárabes. Sus conocimientos sorprendieron a profesoras y alumnos, que no lo esperaban. La visita se prolongó más de lo previsto, pues la amabilidad del guarda animó a los alumnos a preguntar por las formas de vida actuales en los pueblos de la comarca. Continuamos por el Valle del Arlanza hasta las ruinas del monasterio de San Pedro. En el camino y después en las ruinas leímos partes del poema de Fernán González y romances del ciclo de los Infantes de Lara. Tuvimos que correr para llegar a la colegiata de Covarruvias a la hora concertada. Un sacerdote les explicó las características de la misma y de las obras de arte que allí se guardan. Quería que se fijaran sobre todo en la joya de la Colegiata, el Tríptico de los Reyes Magos de Gil de Siloe, pero nuestros alumnos sólo tenían ojos para un cuadro de Van Eyck; sentían curiosidad por saber cómo una obra del artista flamenco había terminado allí. Sus parcos conocimientos de la historia medieval española, tan abandonada en los programas oficiales, les impedía imaginar que la prosperidad de la zona en el medioevo llevó hasta allí a muchos artistas flamencos, el autor del cuadro que estaban contemplando entre ellos. Su curiosidad nos permitió entablar una conversación sobre las relaciones comerciales entre Flandes y Castilla y las correspondientes influencias artísticas. El sacerdote se paró en la tumba de la princesa Cristina de Suecia y les contó la historia de esta joven, nacida en los hielos y muerta a los 22 años en las profundidades de Castilla. Sobre la tumba hay una campana que antes aseguraba novio a la moza que la tocara, pero ahora se ha reciclado y garantiza el aprobado en selectividad. Por supuesto, recibió numerosos toques.
Después de comer y pasear por el pueblo, conjunto medieval muy bien conservado, seguimos hacia Santo Domingo de Silos. No sabemos si fue la monotonía de las explicaciones del guía que nos tocó, el terrible frío que hacía, la lluvia que no cesaba o los numerosísimos visitantes que había, que lo que nosotras considerábamos que iba a ser la joya de la corona del día y casi del viaje resultó una desilusión para nuestros alumnos. ¿Esperaban más? ¿Esperaban una visita más tranquila? Sigue siendo un misterio. En el claustro leímos "Al ciprés de Silos" de Gerardo Diego. Al mismo tiempo, un grupo de alemanes cantaba en el ángulo opuesto, lo que nos obligó a leer a gritos.
En el camino hacia Valdeavellano de Tera comentamos los paisajes que habíamos visto durante el día (los bosques de sabinas, los mares de pinos,..) y los comparamos con las descripciones del paisaje castellano que hacen los poetas de la generación del 98. Ellos nunca debieron pasar por aquí.

Tercer día: Soria

En Soria comenzamos el recorrido en la iglesia de Santo Domingo, donde, además de repasar las características del románico, pudimos detenernos en sus arquerías de influencia sasánida y relacionarlas con la presencia del Temple en la comarca. Es ese tipo de cosas que nunca se pueden ver en clase con detalle por la extensión del programa. Continuamos dando un paseo hasta el palacio de los condes de Gómara y seguir con el estudio del renacimiento castellano. Siempre paseando, nos detuvimos frente al instituto para leer unos textos de Juan de Mairena. Seguimos nuestro paseo, esta vez hacia San Juan de Duero, donde, después de terminar su cuadernillo de Arte los alumnos se divirtieron fotografiándose como cariátides en los arcos que el capricho del artista dejó sin soporte. A la salida, junto al río, los alumnos recitaron el romance del Duero de Gerardo Diego.
Continuamos hacia el paseo de Antonio Machado y, desde una ladera junto a San Saturio y mirando hacia "la curva de ballesta que traza el Duero en torno a Soria" recitamos varios poemas de "Campos de Castilla".
Tras una mañana un poco cargada, tiempo libre para comer y comprar mantequilla de Soria para la familia. Después subimos hasta el cementerio del Espino para visitar la tumba de Leonor, junto a la que recitamos los poemas en los que el poeta recuerda a su esposa muerta. En el Castillo, mirando hacia el cerro Garay, leímos unos trozos de Estrabón referentes a los celtíberos y Numancia y dimos por terminadas las actividades, pero los románticos del grupo consideraron un sacrilegio abandonar la zona sin recordar a Bécquer. Preguntaron si el monte de las Ánimas se veía desde allí y cuando lo localizaron, una alumna que se sabía "La leyenda del Monte de las Ánimas" casi de memoria, se la recordó a los demás. Ya en ruta hacia Madrid, desde el autobús, leímos "Adiós, campos de Soria".

Evaluación de la experiencia

Desde el punto de vista académico, la valoración fue muy positiva: Los alumnos reforzaron y relacionaron sus conocimientos de Arte , Literatura e Historia, que era uno de los objetivos del viaje, y lo hicieron en el lugar en que nacieron los monumentos y poemas, lo que les ayudó a establecer la relación.
En el aspecto actitudinal, apartado tan difícil de evaluar, puede afirmarse que fue el que más satisfacciones nos produjo. Los alumnos se emocionaron al leer los poemas en los mismos lugares que los inspiraron y la mayoría de ellos fueron capaces de captar la magia de una iglesia románica o gótica.
Las relaciones entre el grupo fueron en todo momento armónicas y agradables. En el transcurso del viaje escribieron un pequeño diario en el que fueron anotando sus impresiones. Nos parece interesante reproducir un par de ellas:
-"Igualito es estudiar la catedral de Burgos en una diapositiva que desde aquí, ¡resulta que es cierto que las piedras hablan!"
-"La Soria que yo me llevo, la Soria de las orillas del Duero".

Emiliano Barrientos Blanco, Pilar Muñoz Sierra
y Ana Grisaleña Valderrama

Profesores del IES "Anselmo Lorenzo", de San Martín de la Vega (Madrid)

 

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