Redes, navegantes y náufragos

(…) Unos se mueven libremente, interactúan (más virtual que personalmente), exploran, descubren, navegan. Otros se limitan a flotar en medio del océano informativo. Otros muchos y muchas "se enredan" y naufragan en un sistema educativo que exige otras co-

sas, otras habilidades, otras competencias. Que no entiende sus artefactos y sus tecnologías, que anuncia su autismo, su falta de comunicación, de socialización, de relaciones interpersonales. Porque, claro, son dos mundos, dos mundos diferentes que se ignoran y menosprecian cuando no se temen y desprecian, que no reconocen los instrumentos de mediación social del otro, que no admiten sus espacios de expresión, de creación, ni de relación. ¿Y el problema? El problema es de ellas y ellos, de los que juegan, de los que se conectan, de los que navegan y de los que naufragan, de los que se apasionan. No es nuestro problema. A nosotros nos cuesta aceptarnos como profesionales que, además de componentes técnicos e intelectuales, necesitamos de competencias sociales y emocionales para establecer lazos con y entre el alumnado, para asentar las piezas constructoras de la empatía, la tolerancia y el compromiso con los bienes públicos (Hargreaves, 2000).
Ellos y ellas están llenos de habilidades, de comportamientos verbales y no verbales aprendidos y adquiridos por los cuales reciben respuestas positivas y recompensas de "su mundo", de su grupo. Rebosan de habilidades, pero están perdidos. Sumidos en una esquizofrenia "clase-calle", "dentro-fuera", "academia-experiencia", van navegando y naufragando.
El problema es suyo, y la culpa, de la tecnología. Se han acercado al silicio, "han buscado y han encontrado compañía en una extensa colección de sustitutos tecnológicos de la figura humana, en unas tecnologías que no son la causa del problema (falta de socialización, aislamiento), sino su consecuencia. Niños y niñas que se aproximan a la televisión, al vídeo, al ordenador intentando llenar vacíos de comunicación. Se acercan solos, sin pautas, sin filtros… y se quedan" (Alonso; en prensa). Se han quedado, pero más que intentar despegarlos, distanciarlos, alejarlos, "negarlos", probar a acercaros, probar a entrar en su mundo (corriendo el riesgo de quedar también enganchados) con la intención de contribuir a deconstruir el mensaje del anuncio publicitario, de la serie de dibujos animados, del videojuego o de la web en cuestión. Sería ésta una forma de compartir "su problema" y de comprobar por nosotros mismos que ojalá fueran los medios, las tecnologías, el origen de nuestros (sus) problemas. Bastaría con desconectarnos (los). El problema está en nosotros y en ellos, no en su (ya nuestra) tecnología. Creo que la solución pasa por tratarnos (los) a nosotros mismos (Castells, 1998). Porque la historia de la tecnología nos enseña que los medios se superponen unos a otros, y no sólo no se anulan , sino que se complementan, mientras que nuestros problemas con ellos parecen mantenerse intactos. Pero nosotros no podemos, simplemente, quedarnos.
Acercanos a su mundo, a sus mediadores tecnológicos y culturales, a la sociedad de la información y del re-conocimiento (más que del conocimiento) significa mantenerse muy próximo al hecho informativo. Una cercanía que exige promover habilidades de navegación, búsqueda, descubrimiento, selección, procesamiento, investigación, análisis, crítica, creación e invención de nuevos discursos textuales y audiovisuales rebosantes de autoría. Discursos que nos ayuden a convivir y sobrevivir en el ruido y el marasmo informativo. Que promuevan habilidades para movernos entre informaciones incompletas, sesgadas, poco relevantes, erróneas, superfluas y, cómo no, falsas. Discursos que no permitan el naufragio.
Nos hemos acercado a sus tecnologías, hemos intentado trabajar habilidades que les (nos) permitan sobrevivir en medio de la polución informativa, pero hemos de hacer algo más: aceptar un ritmo. Un ritmo rápido, trepidante, inmediato, de sensaciones, de emociones, de fascinaciones, de seducciones, de placer, de ubicuidades, de conexiones, "de gratificación sensorial, de emotividad, de hiperestimulación… Justo en las antípodas de lo que es y representa la escuela" (Ferrés, 1999).

Cristina Alonso
AULA DE INNOVACION EDUCATIVA. Junio-2.001.

La lectura como recreo

Los estudiantes españoles leen poco, tal vez porque, en la mayoría de los casos, no se les estimula para que lo hagan, por falta de medios, de orientación o de tiempo. Según los especialistas, el primer paso que hay que dar si se quiere que los estudiantes lean más es entender que el rechazo que a menudo sienten por los libros les convierte más en víctimas que en culpables. Las escasas y dispersas medidas políticas para fomentar la lectura apenas contribuyen a mejorar la situación.
Las encuestas confirman esta realidad y señalan varios motivos. Primero, que los jóvenes no leen porque sus padres tampoco leen y, segundo, que el sistema educativo, más dirigido a proporcionarles conocimientos que a mostrarles cómo adquirirlos (sobre todo a través de la lectura, en sus múltiples caras, la digital incluida) se muestra incapaz de romper ese círculo vicioso. Pero la situación no es irreversible.
Los expertos coinciden en que es difícil crear hábitos de lectura, pero no imposible. La solución es sencilla en apariencia: "Acercar el libro a los alumnos y demostrarles que no es un ovni, que no muerde, que se puede abrir y tocar y que incluso puede llegar a gustar", como ironiza el catedrático de bachillerato Alfonso Guerrero. Los principales obstáculos para que salte esa chispa que enganche para siempre a los estudiantes con los libros son los modelos de ocio que han heredado de sus padres, las tentaciones múltiples de la tecnología y sobre todo la falta de orientación y de medios en los colegios e institutos.
El profesor de la Universidad Autónoma de Madrid Jesús Alonso Tapia, experto en motivación y comprensión lectora, culpa al excesivo hincapié que hace el sistema educativo en la lectura memorística para la evaluación como factor de ruptura entre estudiantes y libros. "Es imprescindible que los profesores hagan prácticas de lectura con sus alumnos para que éstos ejerciten su capacidad de comprender y disfrutar. No es lo mismo recordar que comprender", explica este profesor.
"La lectura, lectura y lectura" era una de las propuestas que resaltó el ex ministro de Educación con la UCD Juan Antonio Ortega Díaz-Ambrona del famoso dictamen que redactó la Comisión de Humanidades presidida por él. Este documento fue entregado en 1998 a la entonces ministra de Educación, Esperanza Aguirre, para el fomento de estas materias en la educación secundaria. El dictamen recomendaba ampliar el tiempo de lectura para que los alumnos pudieran leer en clase obras literarias completas. También proponía impulsar el uso de las bibliotecas de aula, para el trabajo diario, y las de centro, para generar afición por la literatura.(…)

Juan J. Gómez
EL PAIS. 28-mayo-2001.

Las diez promesas del partido laborista
en política educativa

El miedo de los maestros a que se establezca un sistema de enseñanza secundaria con dos categorías resurgió ayer cuando el partido laborista incluyó una expansión de los centros especializados entre sus diez promesas en materia de educación para el próximo parlamento.
David Blunkett, ministro de Educación y Empleo, prometió un cambio hacia delante en el rendimiento de las escuelas secundarias. Los directores de los centros y los sindicatos de maestros clamaron que la creación de una nueva élite condenaría a otros centros a convertirse en escuelas deprimidas.
Las diez promesas, que aparecen todas en el principal manifiesto del partido, incluyen una garantía de que la educación recibirá una mayor participación del presupuesto nacional. Esto supondrá 10.000 maestros más, 20.000 asistentes de clase más y una mejora en todos los aspectos de la educación.
Todos los niños de tres años tendrán garantizada una plaza en una escuela infantil, las escuelas primarias ofrecerán más deportes, música y enseñanza de lengua, al menos 750.000 adultos más alcanzarán niveles básicos en lectura, escritura y cálculo, y para el 2010 la mitad de toda la población de 30 años habrá tenido educación superior. Por añadidura, las escuelas tendrán una mayor autonomía, especialmente en materias financieras.
Los planes laboristas para las escuelas secundarias continúan siendo controvertidos. Un manifiesto de 24 páginas, titulado "Realizando el talento de todos", prometió nuevos e importantes objetivos y mayores opciones en la formación profesional a partir de los 14 años. Hacía un llamamiento para una centro de excelencia en cada escuela y prometía al menos 1.500 escuelas especializadas para el 2006.

THE TIMES. 24-mayo-2001

 

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