El Defensor del Pueblo presenta
en el Parlamento un informe sobre

la violencia escolar

El estudio revela que los centros de Secundaria y sus alrededores son escenarios frecuentes de abusos y maltrato entre los alumnos

La tercera parte de los alumnos de ESO dicen sufrir agresiones verbales frecuentemente, y casi el 5% padecen agresiones físicas directas, según un informe presentado en el Parlamento por el Defensor del Pueblo. El estudio revela que los colegios y sus alrededores son escenarios de frecuentes episodios violentos que afectan a los estudiantes, aunque este problema no es tan grave como en otros países de nuestro entorno.

Según el Defensor del Pueblo, las aulas, los pasillos, los aseos, los patios de recreo y los alrededores de los centros docentes son escenarios habituales
de actos violentos entre alumnos de Secundaria. (Foto: Rafael Martínez)

Madrid. G. A.
El Defensor del Pueblo, Enrique Múgica, ha afirmado en el Congreso de los Diputados que en los centros docentes españoles "se producen de manera constante y reiterada actitudes y comportamientos violentos, mayoritariamente entre los propios alumnos, que es preciso erradicar". Ha añadido que "el aula, los patios de recreo, los pasillos, los aseos y los alrededores del centro educativo son con una frecuencia indeseable escenario habitual de episodios violentos, en los que hay agresores, víctimas y testigos que en alguna medida, a veces muy intensa, quedan marcados por ellos con el consiguiente deterioro de su desarrollo personal y social". Pero ha reconocido que "si tomamos como referencia los países de nuestro entorno, la situación actual de nuestros centros no debe calificarse de alarmante".
Enrique Múgica ha comparecido recientemente ante la Comisión Mixta Congreso-Senado del Defensor del Pueblo, para participar en un debate sobre el informe "Violencia escolar: el maltrato entre iguales en la Educación Secundaria Obligatoria". El trabajo se realizó a instancias de dicha Comisión en 1999 por la Oficina del Defensor del Pueblo en colaboración con el Comité Español de UNICEF, a través de encuestas con una muestra constituida por un total da 3.000 alumnos de ESO o niveles equivalentes de 300 centros, públicos y concertados de todo el territorio español, y por sus respectivos jefes de estudio. Y fue dirigido por profesores del Departamento de Psicología Evolutiva y de la Educación, de la Facultad de Psicología de la Universidad Autónoma de Madrid.

La radiografía del problema

En el número 645 de "COMUNIDAD ESCOLAR" informábamos sobre este estudio, que "supone la primera radiografía general de la situación del problema de la violencia escolar en España, a partir del cual podrá estudiarse en el futuro la evolución positiva o negativa del fenómeno, y la eficacia y las medidas que se adoptan para afrontarlo". Los cinco volúmenes de este trabajo se reproducen íntegramente en la página web http://www.defensordelpueblo.es Según sus resultados, más del 30% de los alumnos encuestados declaran sufrir agresiones verbales con relativa frecuencia, casi un 9% sufren amenazas realizadas con el propósito de meter miedo, mientras que las agresiones físicas directas no alcanzan el 5%.
Los atentados contra las propiedades, como el ocultamiento de pertenencias personales, afectan a una quinta parte de los escolares, y el robo de cosas se sitúa en el 6,4%. Entre el 9 y el 14% de los estudiantes afirman ser objeto de exclusión social, es decir, que sus compañeros les ignoran o no les dejan participar en actividades comunes. Las agresiones más graves, como el chantaje y las amenazas con armas (de fuego, navajas o porras) se sitúan en torno al 1%, y el acoso sexual no alcanza al 2%. Según el Defensor del Pueblo, la baja incidencia relativa de los casos graves "no quiere decir que deba restarse importancia a esas conductas, cuya repercusión es tan nociva para las víctimas como para quienes las llevan a cabo y para quienes las presencian".

Fenómeno masculino

El número de escolares que declaran ser autores de agresiones verbales, físicas y exclusiones sociales es mayor que el de los que admiten sufrirlas. Ello puede ser debido a que "esas modalidades de abuso tienden a ser realizadas en grupo, y al hecho de que se admite que se pega a otro con más frecuencia de la que se admite que la uno le pegan". Los resultados del informe también revelan que "la violencia escolar es un fenómeno principalmente masculino. Los chicos agreden y sufren mayor número de agresiones que las chicas, con una sola excepción: la conducta de hablar mal de otros se da mucho más entre las chicas, ya sea como víctimas, agresoras o testigos". Los alumnos de primer curso de ESO reconocen ser víctimas de agresiones en mayor porcentaje que la tendencia general, mientras que en cuarto sucede todo lo contrario.
Sólo un 36% de los afectados informan a sus familias de las agresiones que sufren, mientras que apenas hablan de lo ocurrido con los profesores. En la mayoría de las ocasiones (60%) las víctimas cuentan únicamente con la ayuda de algún amigo o amiga, "lo que ilustra la relevancia que tiene la amistad en los años adolescentes. Los escolares parecen tener dificultades a la hora de acudir a los adultos, confiando más en sus iguales". Finalmente, en un 20% de los supuestos de exclusión, coacciones y amenazas con armas nadie ayuda a quien sufre dichas agresiones, mientras que la pasividad suele ser la conducta predominante por parte de quienes observan una situación de maltrato.

 

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