El pluralismo cultural y la
integración educativa, a debate

El MECD inicia un ciclo de conferencias sobre educación en la conmemoración de su centenario

Miguel Siguán y Fernando Savater han sido dos de los invitados a esta mesa redonda, que presidió Julio Iglesias de Ussel.
(Foto: Rafael Martínez)

Fernando Savater, Miguel Siguán y Robert Grillo han participado en la primera de las conferencias, que ha tenido lugar en el Instituto Ortega y Gasset y se ha centrado en el pluralismo cultural y la integración educativa, un tema que está generando polémica en todos los países desarrollados.

Madrid. MARGARITA GIRON
El Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, dentro de los actos conmemorativos del primer centenario del que fuera Ministerio de Instrucción Pública y Bellas Artes, ha organizado un ciclo de Mesas Redondas sobre temas educativos de actualidad.
En estos encuentros participarán expertos en educación y altos responsables de las administraciones educativas, quienes abordarán algunas de las cuestiones educativas más polémicas en la actualidad, así como las interpretaciones y las propuestas de solución más adecuadas para ellas. Estas aportaciones coinciden con la primera etapa de revisión legislativa de diferentes aspectos del actual sistema educativo.
En la organización de este ciclo de conferencias colaboran el Instituto Universitario Ortega y Gasset, la Fundación BBVA, la Biblioteca Nacional, la Consejería de Educación y Cultura de la Comunidad Valenciana, y el colegio San Miguel de los Reyes.
El pluralismo cultural y la integración educativa ha sido el tema de la primera mesa redonda que, organizada por el Instituto Ortega y Gasset y presidida por el secretario de Estado Julio Iglesias Ussel, ha contado con la participación de Miguel Siguán, profesor emérito de Psicología, Fernando Savater, filósofo y escritor, y Robert Grillo, de la Universidad de Sussex (Reino Unido). Durante la misma, los invitados coincidieron en que este tema es uno de los retos más importantes que comparten todos los países desarrollados.

Ideal democrático

Para Miguel Siguán la generalización de la educación en el siglo pasado era imprescindible para el ideal democrático, pero a la vez este se ejercía en el marco de unos estados nacionales, lo cual ofrecía una formación en valores universales a través de un prisma nacional. La escuela así entendida ha obtenido éxitos evidentes que han contribuido a la cohesión de muchos estados, pero con el paso del tiempo las diferencias nacionales han surgido como respuesta a esos procesos unificadores y globalizadores. Ahora la ciudadanía europea exige modificaciones en los proyectos educativos, en buena parte debido al extraordinario impacto de los procesos migratorios en aspectos como la lengua, la religión, o la convivencia.
Siguán entiende que el sistema educativo debe mirar hacia delante y establecer un futuro común basado en la cooperación. "El respeto a la multiculturalidad no implica montar una escuela para cada grupo cultural. Este no es el modelo de futuro. Es necesario que la escuela tenga una línea clara y común. No podemos crear una madrasa al lado de cada colegio público".
Por su parte, Fernando Savater insistió en la conveniencia de desacralizar la palabra diversidad y reponer su honor al término uniformizar, ya que hay una serie de derechos y valores que no son optativos, que lo son para todo el mundo al margen de ideas religiosas, políticas o culturales. "No es lo mismo el derecho a la diversidad que la diversidad de derechos. Hay formas culturales de entender la vida que no son compatibles con la democracia y los derechos humanos", añadió.

Orientación supranacional

Igualmente, destacó la importancia de relativizar las adhesiones nacionales orientándolas hacia lo supranacional. Para Savater el problema de la etnia frente a la ciudadanía es que la primera ofrece los rasgos culturales como un paquete homogéneo (sí se habla esta lengua, se tiene que pensar de esta manera o practicar esta religión). La ciudadanía implica una visión transversal de los rasgos culturales que previene la formación de guetos excluyentes.
Además, recordó que atender una demanda educativa cada vez más plural implica mayores recursos, siendo la sociedad la que tiene que decidir si está dispuesta a pagar el enorme coste que conlleva la correcta educación de los inmigrantes.
Por último, Robert Grillo señaló que la educación multicultural ha sido criticada por todos y por todo, aun cuando cualquiera reconoce que la tarea no es sencilla. En este sentido, "requiere ser reinventada urgentemente, requiere replanteamientos nuevos".
Grillo recordó la diferencia entre asimilación e integración. La actual inmigración mantiene vínculos muy intensos con sus países, no lográndose la asimilación cultural de antaño. Por el contrario, la integración intenta dejar espacio para las diferencias, lo cual provoca posturas más difíciles de reconciliar.
La próxima mesa redonda de este ciclo tendrá lugar el día 7 de junio en la Biblioteca Nacional y abordará el tema "Educación e Internet". En ella participarán Antonio Rodríguez de las Heras, Peter Looms y Luis Rodríguez Roselló.
Posteriormente, los días 14, 21 y 28 de junio se abordarán, respectivamente, los temas "la Universidad en el cambio de siglo", "Conocimiento, valores y educación" y "Estado y Comunidades Autónomas en la administración educativa".

 

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