Los escolares
han representado
el doble papel
de protagonistas
y visitantes
en una feria dedicada a la divulgación científica

Los alumnos han desarrollado y expuesto sus proyectos, investigaciones y experimentos durante la feria. (Fotos: Rafael Martínez)

Con sus batas blancas, alrededor de un millar de escolares se han convertido por unos días en "profesores de investigación" y han mostrado y explicados sus propuestas y experimentos en la feria Madrid por la Ciencia. Junto a ellos, buen número de centros
de investigación "seniors", tanto públicos como privados, han hecho sus propuestas. Todo ello dirigido a un público formado por escolares y adultos interesados por la ciencia y la investigación, sobre todo cuando se ofrece de forma asequible para todos.

Madrid.
Un millar de escolares, pertenecientes a 50 centros, se han puesto las batas blancas y han mostrado sus experimentos y sus proyectos de investigación y de divulgación, en la feria "Madrid por la Ciencia". Junto a ellos, las siete universidades públicas y una buena parte de los centros de investigación con sede en esta comunidad, han estado también presentes en el evento.
"Madrid por la Ciencia" es una muestra de divulgación científica. La iniciativa ha alcanzado este año su segunda edición y, a pesar de su juventud, parece ya consolidada. Su objetivo es hacer llegar el mundo de la ciencia y de la investigación a todos los ciudadanos en general.
A estos fines hay que añadir, de una manera particular, el procurar despertar entre los más jóvenes el interés por la actividad científica e investigadora. Y, si es posible, despertar entre ellos vocaciones.

Protagonismo especial

Son además estos últimos, los que se encuentran en edad escolar, quienes tienen también un protagonismo especial. No sólo pueden participar como visitantes, sino exponer sus proyectos, sus experimentos e investigaciones, a través de las casetas montadas por sus centros de enseñanza.
Y es que la ciencia no tiene por qué ser aburrida, ni difícil o inspirar miedo por verla como inalcanzable, sino que puede interesar y hasta fascinar. Tanto los mayores como los jóvenes y los niños, sean visitantes o exhibidores, daban una sensación vibrante, como de estar celebrando una permanente fiesta de la ciencia.
Pero, la ciencia exige también un esfuerzo antes de conseguir resultados, que no suelen estar garantizados. Hay que vivir primero el día a día de la investigación, con la conciencia de que los hallazgos brillantes y espectaculares sólo los consiguen unos pocos, algunos elegidos.

Punta del iceberg

Y lo que los alumnos mostraban allí era algo así como la punta del iceberg. Debajo de ella, y sosteniéndola, había muchas horas de recreo y de dedicación fuera del horario escolar. Eso sí, con entusiasmo, hasta en las tareas más grises y rutinarias, de observación y toma regular de datos, que casi siempre exige llevar a cabo la investigación más sencilla y mínima.
La organización ha estado a cargo de la Consejería de Educación de la Comunidad y de IFEMA, la institutción ferial de Madrid. También ha colaborado la Consejería de Economía.
Junto a los centros de enseñanza, las universidades y los organismos de investigación (17), han participado igualmente: museos (8), tanto nacionales como de la comunidad; editoriales de libros y revistas de educación científica; industrias y empresas privadas, que han mostrado sus últimas novedades en el campo de la innovación científica aplicada; e instituciones públicas, con sus planes de apoyo, becas, etcétera.

Organismos públicos

En concreto, el Consejo Superior de Investigaciones CientíficaS (CSIC), el mayor organismo público de investigación, ha estado representado por: el Centro de Investigaciones Biológicas (CIB), que recreaba un viaje del genoma a las proteínas; el Centro Nacional de Investigaciones Metalúrgicas (CENIM), con la propuesta de un paseo interactivo a través de los metales; el Centro de Astrobiología (CAB), bajo el lema de "Conocer nuestros orígenes: búsqueda de vida en el universo"; y el Instituto de Automática Industrial (IAI), con "La automática al servicio de la persona y la industria".
Los colegiales, por su parte, con su bata blanca, se han convertido por unos días en "profesores de investigación". Y luego, con gran seriedad y el entusiasmo comunicativo del que cree en lo que hace, han desarrollado y explicado a los visitantes de todas las edades unas doscientas actividades. En ellas han estado contenidas áreas como la tecnología, física, química, biología y geología.
Entre sus propuestas destacaban algunas con títulos tan expresivos como: "Cocineros sin fronteras" (C.P. Príncipe de Asturias); "Entre fósiles anda el juego" (IES Africa)"; "Lavandería química" (IES Atenea e IES Doctor Marañón); "Entre la brujería y la ciencia" (IES El Escorial); "A la caza del Sol" (IES Galileo Galilei); "Las ondas que nos rodean" (IES Lázaro Cárdenas); Tecnología de los sentidos (IES Isaac Newton e IES Dámaso Alonso); Optica con agujeros" (IES La Arboleda; "Ando, ando gravitando" ( C. Los Peñascales); o "En un océano de aire" (C. The British Council School).

 

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