El Museo del Prado exhibe la obra gráfica
de Alonso Cano
en el cuarto centenario
de su nacimiento

Artista multidisciplinar en la España del Barroco, el granadino Alonso Cano fue uno de los más prolíficos y sofisticados dibujantes de su generación. Afamado como pintor, escultor, decorador
y arquitecto, esta muestra nos acerca, cuatrocientos años después de su nacimiento, a su realidad creadora menos conocida.

Dos de los dibujos que se exhiben
en la exposición.

 

Madrid. JULIA FERNANDEZ
Prototipo del artista renacentista, Alonso Cano conoció, experimentó y se expresó en todas las artes de su época. Hijo de un maestro ebanista y arquitecto de retablos, desde su nacimiento vivió envuelto en una atmósfera de creación que le llevaría a desarrollar sus capacidades propias sin limitación alguna. Primera figura de la escultura y la talla de retablos en la España del siglo XVII, su obra pictórica y, sobre todo, sus dibujos han quedado bastante ignorados en el conjunto de su producción artística. Y, sin embargo, sólo estas dos últimas facetas le hubieran situado en un lugar privilegiado de la historia del arte en nuestro país. Sutil, enérgico, atrevido y brillante, su dibujo renace con autonomía expresiva sobre cualquier intento de sumisión o dependencia a otras artes. Alonso Cano le otorga su plena capacidad artística.

Un desnudo singular

La muestra que en el cuarto centenario del nacimiento del creador exhibe el Museo del Prado, "Alonso Cano dibujante", reivindica esta maestría de su obra gráfica. Comisariada por J.M. Matilla, reúne casi la totalidad de dibujos del autor, procedentes de colecciones españolas, europeas y estadounidenses, además de la que posee el propio Museo del Prado, principal depositario de dibujos del artista. La exposición cuenta además con la excepcional presencia del lienzo del autor, El descenso al limbo, de los Angeles County Museum, ejemplo único de desnudo femenino en el ámbito de la pintura española religiosa del siglo XVII.
El recorrido de la exposición se ha articulado en torno a seis temas centrales, en los que se presentan textos explicativos que sitúan al visitante en el específico apartado de la obra de Alonso Cano. La imagen religiosa, los temas dominicos, el desnudo y el dibujo de arquitectura son las secciones que abordan los temas formales de la producción gráfica.
Las técnicas de dibujo de Alonso Cano y El problema de las atribuciones, son los apartados que inciden en aspectos más complejos de sus dibujos. Aunque el artista utilizó preferentemente la pluma y la aguada a tinta, también experimentó con otras técnicas como lápiz, grafito y sanguina, materiales que solía siempre emplear para abocetar ligeramente sus composiciones.
La última de las secciones de esta muestra reflexiona sobre un problema siempre relevante en la creación gráfica: las atribuciones a un autor de obras ejecutadas por otros creadores o por ayudantes de su taller. El cómo y porqué se llega a adjudicar una obra no firmada a un determinado autor se plasma en este apartado con obras dudosas de Cano o falsamente atribuidas en el pasado.

 

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