El Gran Telescopio
de Canarias comenzará a funcionar en 2003

Aunque hasta ahora no se han conseguido socios internacionales, España está
dispuesta a seguir
sola con el proyecto

Arriba, a la derecha, diseño del espejo primario. Sobre estas líneas, vista de conjunto del nodo de control, banco de pruebas y actuador servocontrolado.

El GTC, o GRANTECAN, o Gran Telescopio de Canarias, estará listo para su estreno en 2003. El proyecto de construcción continúa al ritmo previsto, a pesar de no haberse encontrado financiación de otros países. El día de la inauguración serán doce los telescopios de su categoría existentes en la Tierra, siete en
el Hemisferio Norte, uno de ellos el canario, y los cinco restantes en el Sur, concretamente, en Chile.

Madrid.
Algunos han comenzado a referirse a él como el mayor telescopio del mundo. Otros pueden preguntarse: "¿El mayor?. Sí, ¿pero en qué aspecto?". En cualquier caso, su nombre oficial es el de Gran Telescopio de Canarias. Los científicos se refieren a él, más brevemente, como el GRANTECAN. Y esperan con gran interés a que sea estrenado, si se cumple lo previsto, en 2003.
A partir de entonces, muchas miradas, de especialistas, de aficionados y de ciudadanos en general, van a estar pendientes de los nuevos datos y las observaciones procedentes del observatorio del Instituto Astrofísico de Canarias (IAC), en El Roque de los Muchachos (isla de La Palma).
Conocido también simplemente por sus siglas, GTC, el telescopio español tendrá un espejo de diez metros de diámetro. Y estará dividido en 36 espejos hexagonales, de 0,9 m de lado. Comparativamente, y para dar una idea de su importancia relativa, el día de su estreno el GTC será uno de los 12 de su categoría existentes en el mundo: siete de ellos en el Hemisferio Norte y los otros cinco restantes todo ellos en Chile.

Lugar privilegiado

Sus orígenes se remontan a mediados de la década de los ochenta, cuando el IAC comienza a planear la construcción de un gran telescopio. El archipiélago está reconocido como uno de los lugares privilegiados para la observación astronómica y en él que se encuentra la mayor concentración de telescopios al Norte del Ecuador.
Un paso de gran importancia fue la creación por el Gobierno Autónomo de Canarias, el 4 de marzo de 1994, de la empresa pública Gran Telescopio de Canarias, S.A. (Grantecan). Esta nació sin ánimo de lucro y con el objetivo de facilitar los medios necesarios para que la idea se convirtiese en realidad.
En 1996, ImasDé Canarias S.A. entra también en la aventura, junto con un grupo de empresas públicas y privadas, así como organismos oficiales. Actualmente, su construcción avanza conforme a la planificación prevista sin que, al menos por el momento, se haya visto afectada por un inconveniente grave: no se ha conseguido financiación internacional.
En principio, la Administración española puso como condición ineludible para iniciar el proyecto GTC la consecución de inversiones de otros países. Pero, y a pesar de que hasta hora esto no se ha producido, se ha cambiado la decisión por la de continuar, aunque sea en solitario. De todas maneras, la posibilidad de que España encuentre socios sigue abierta. Y en este sentido se han anunciado preacuerdos con la Universidad de Florida, en EEUU, y México.

Alta sofisticación

Para los críticos, otro problema aún por resolver es el de todo el equipamiento, instrumentos, cámaras de observación, sistemas informáticos, etcétera, que deben acompañar a lo que podría considerarse como el telescopio en sí. Todo un equipamiento de tecnología punta y de alta sofisticación, sin el cual el rendimiento del GTC podría no estar a lo altura de lo que se debe esperar sus características.
Algunos astrónomos españoles manifiestan también no entender el que la Administración no atienda la petición de que España ingrese en el Observatorio Europeo Austral (ESO), cuando participa en la mayor parte de las organizaciones europeas y en muchas internacionales. El elevado costo de pertenecer al ESO, opinan, tendría sus compensaciones. Y evitaría el peligro de aislamientos y marginaciones por decisión propia.
El GRANTECAN no es pues sólo el telescopio de los científicos concebido para escrutar los cielos. También se conoce con el mismo nombre al consorcio encargado de decidir sus características, adjudicar su diseño y hacer que se lleve a cabo su construcción. Para luego, cuando el observatorio se encuentre operativo, encargarse de administrar la concesión de las horas de observación que le serán solicitadas por astrónomos y otros especialistas de todo el mundo.

Interrelación disciplinar

El GTC será sobre todo un telescopio astronómico. Pero la interrelación entre las distintas disciplinas científicas es cada vez mayor y los enfoques por separado más condenados al fracaso. En El Roque de los Muchachos no sólo se descubrirán nuevos astros o se localizarán supernovas no registradas y catalogadas hasta ahora.
La información obtenida quizá aporte nuevas huellas del Big-Bang, la Gran Explosión que, según la teoría hoy aceptada de una manera más general, dio origen al universo tal y como hoy lo conocemos. Quizá suministre nuevos hechos que la confirmen aún más, o, lo que sería una gran alegría para sus detractores, que la refuten y obliguen a buscar otras teorías, otros modelos, u otros escenarios sobre los que trabajar para tratar de explicar el mundo actual.
Puede ser no sólo un punto de encuentro para astrónomos de distintas especialidades, sino para cosmólogos estudiosos del posible origen y futuro del universo; biólogos buscadores de la posibilidad de vida, aún en sus formas mas elementales, fuera de la Tierra; geólogos deseosos de conocer todo lo que pueda dar el mínimo indicio sobre como se formó cada planeta, y no ya sólo la Tierra; directivos de agencias espaciales que, tras la observación telescópica, deben dar prioridades al envío a un punto u otro del espacio de naves o sondas para llevar a cabo exploraciones y mediciones más cercanas, etcétera.

 

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