Propuesta de creación de un centro
interdisciplinar para el Proyecto Genoma

Madrid. Investigadores españoles de distintas instituciones y áreas científicas han presentado una propuesta para la creación de un Centro Interdiciplinar de Biocomputación y Física de Sistemas Complejos.
La propuesta tiene su punto de partida en una iniciativa surgida en la Universidad de Zaragoza. Cuenta con el apoyo del Gobierno Autónomo de Aragón, de científicos del CSIC, así como de otras instituciones y personalidades tanto de dentro como de fuera de España. Entidades como Ibercaja y la empresa Aplicaciones en Informática Avanzada (AIA) se han sumado igualmente a ella.
De acuerdo con el proyecto, alrededor del 75% del personal investigador deberán ser jóvenes que desarrollarán sus trabajos durante periodos de cuatro a cinco años. Y estará dirigido por especialistas reconocidos en el ámbito internacional de manera que permita una interacción óptima entre los investigadores.
Según sus promotores, la secuenciación completa del genoma humano nos sitúa ante un un nuevo desafío. Un planteamiento es el siguiente: si el ADN sirve para conocer las proteínas que componen los seres vivos, la tarea inmediata es entender esas proteínas. Y las perspectivas de desarrollo biotecnológico asociadas a esta labor son impresionantes.
Como ejemplo, los investigadores que promueven la iniciativa explican que comprender en detalle cómo se pliegan las proteínas para adquirir su estructura operativa, tras ser sintetizadas con las instrucciones del ADN, supondrá a medio plazo innovar en el tratamiento de numerosas enfermedades, permitirá el diseño de nuevos fármacos y determinará el desarrollo de catalizadores industriales más avanzados.

 
 

Avances en el conocimiento de cómo se intercambian información genética las bacterias

Barcelona. Un grupo de investigadores del Instituto de Biología Molecular, dependiente del CSIC, ha descubierto la estructura molecular de una proteína responsable de transmitir la información genética de una bacteria. El grupo está encabezado por Miguel Coll y el trabajo ha sido publicado en la revista especializada Nature.
Según fuentes próximas a este equipo de investigación, hace años que se sabía que el ADN salta de una bacteria a otra, en lo que se conoce como conjugación bacteriana, una especie de relación sexual entre las bacterias. Pero, se desconocía como ocurre esto; y, en particular, cómo la enorme molécula de ADN, que contiene información genética, puede atravesar la barrera de las membranas celulares.
El trabajo de los investigadores del CSIC, en el que también han colaborado bioquímicos del grupo del doctor Fernández de la Cruz, de la Universidad de Cantabria, se considera un paso muy importante para saber como funciona este mecanismo. La investigación llevada a cabo ayudará, además, a diseñar nuevos fármacos que, inhibiendo la acción de estas proteínas, impidan que las bacterias se vuelvan resistentes.
Para este grupo de científicos,en el proceso de transferencia entre bacterias, el ADN tiene que atravesar las membranas celulares y para ello es ayudado por una serie de proteínas ancladas en las membranas que rodean la bacteria. El equipo de Miguel Coll ha conseguido conocer la estructura atómica de una de estas proteínas. Esta tiene una forma que recuerda a la de los champiñones , con el pie clavado en la membrana y un canal en el centro que pasaría por el ADN.
En esta investigación se han utilizado Rayos X de altísima densidad producidos en los sincotrones de Grenoble y Hamburgo.

 
 

La reserva de Doñana resulta perjudicial para
la supervivencia de los tejones

Madrid. La densidad de la población de tejones en el Parque Nacional de Doñana permanece estable fuera de la reserva, mientras que dentro ella su número sigue decreciendo. Esta es una de las conclusiones a las que han llegado investigadores del CSIC.
Eloy Revilla, Francisco Palomares y Miguel Delibes han llevado a cabo un estudio sobre la biodiversidad en esta zona. El trabajo ha sido publicado recientemente en la revista especializada Conbio. Los científicos trataron de averiguar el número proporcional de casos de muertes entre estos animales y las causas de estas. Para ello, los dividieron en dos grupos: uno próximo a los límites del parque y otro cercano al corazón del mismo.
Como base utilizaron un estudio de huellas realizado entre 1992 y 1993. El equipo calculó el número de tejones que habitaban en los límites, el corazón y la zona inmediatamente externa de la reserva.
Así, se constató que la frontera del parque era la más perjudicial de todas para los tejones, debido a la caza furtiva y la presencia humana en general. De este modo se comprobó que el "efecto frontera" reducía considerablemente la población de estos mustélidos y ponía en serio peligro su conservación.
La reserva no está resultando, pues, beneficiosa para ellos, al contrario de lo que se pensó en un principio.
En términos comparativos, si la abundancia del tejón en la frontera del parque fuese tan alta como lo es en el centro, donde su densidad es proporcionalmente 1,4 veces mayor que la de fuera, habría un tercio más de tejones en toda la reserva.
Para Eloy Revilla, uno de los investigadores del equipo, "la historia de la conservación del tejón en Doñana probablemente es un ejemplo muy bueno de lo que está pasando con muchas otras especies que se ubican en áreas protegidas".
Como soluciones, Revilla, Palomares y Delibes, proponen aumentar la vigilancia en los parques naturales e incidir en la educación ambiental y en la cultura conservacionista, tarea en la que habría que poner un énfasis especial con las personas que viven cerca de estas zonas.

     
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