Programa de atención a alumnos

superdotados

167 escolares de Primaria y Secundaria desarrollan este proyecto de la Comunidad de Madrid durante el presente curso

Potenciar la creatividad
y fomentar las relaciones interpersonales son los objetivos del Programa
de Enriquecimiento Extracurricular, especialmente diseñado para alumnos superdotados. En el presente curso 2000-01, 167 estudiantes de Primaria y Secundaria madrileños participan en este proyecto comple- mentario al currículum de estas etapas educativas.

En el proceso de detección de chicos y chicas superdotados se localiza
un mayor número de varones, porque las mujeres tienden a ocultar sus capacidades extraordinarias. (Foto: Rafael Martínez)

Madrid. ROSAURA CALLEJA
En la Comunidad de Madrid se estima que entre un 2% y un 3% del alumnado de la Comunidad de Madrid posee un cociente intelectual superior a 130 puntos. Con la puesta en marcha del Programa de Enriquecimiento Extracurricular, la Dirección General de Promoción Educativa de la Consejería de Educación pretende proporcionar a los alumnos diagnosticados como superdotados una atención complementaria a las enseñanzas que se imparten en los centros ordinarios.
Este programa tiene su origen en un convenio que suscribieron el Ministerio de Educación, la Comunidad de Madrid y la Confederación Empresarial CEIM, en el curso 1995-96, para desarrollar un proyecto de investigación que comenzó con la detección de 213 alumnos de Enseñanza Primaria con sobredotación intelectual. A comienzos de este curso se han incorporado al programa 39 escolares de 6, 7 y 8 años de centros públicos y concertados de la Comunidad de Madrid.

Actividades extracurriculares

En el presente año académico 2000-01, 61 alumnos de Primaria, de los que 44 son niños y 17 niñas, y 106 de ESO, de los que 64 son chicos y 32 chicas, participan en este Programa de Enriquecimiento Extracurricular. Según María Victoria Reyzábal, coordinadora de área de la Dirección General de Promoción Educativa, estos estudiantes constituyen una variable de los alumnos con necesidades educativas especiales y se pretende que cursen sus estudios en centros ordinarios con las correspondientes adaptaciones curriculares.
Además, el sábado acuden al instituto de Enseñanza Secundaria San Isidro para desarrollar este Programa complementario, dirigido a optimizar sus capacidades. "No se persiguen tanto enseñar contenidos, sino proporcionar a los alumnos vías para descubrirlos por sí mismos", puntualiza.
Las líneas de actuación del programa se concretan en el desarrollo del pensamiento creativo y divergente y del razonamiento lógico, así como favorecer la socialización y las actitudes de cooperación frente a las competitivas.

Equipo docente

El conjunto de profesores que atiende a los alumnos es de dieciocho, de los que cinco son los miembros del equipo coordinador y trece son agregados. Este equipo coordinador imparte las clases correspondientes, asesora a los padres y se desplaza a los centros donde están matriculados los alumnos para entrevistarse con sus profesores y tutores, con el fin de coordinar las actuaciones.
María Victoria Reyzábal subraya la aceptación positiva del programa por parte de los padres, y señala que los profesores han constatado la desaparición de los conflictos que algunos de estos alumnos generaban en clase.
Las sesiones para los escolares de Primaria se estructuran en dos partes. En la primera se abordan la creatividad lingüística y matemática y en la segunda se llevan a cabo los talleres de Imagina y de Juegos Lógicos.

Investigación y talleres

Paralelamente a ello, se desarrolla la programación de Secundaria, que incluye las áreas de investigación de Lingüística, Historia, Geografía Económica, Sociología, Biología y Medicina. Por su parte, en los talleres las actividades abarcan desde literatura juvenil y poesía, teatro, títeres y marionetas, hasta colecciones científicas, reporteros y viajes, edición y montaje, publicidad y pasatiempos y jóvenes empresarios. Para completar la programación dirigida a los alumnos de esta etapa se trabajan las áreas de arte, en las modalidades de pintura y música, físico-matemática, tecnología, cultura y deporte y juegos de mesa.
María Victoria Reyzábal hace hincapié en la conveniencia de que los alumnos superdotados estén integrados en los centros ordinarios y dentro de su entorno familiar, aunque con las adaptaciones curriculares precisas. Asimismo, valora especialmente las actuaciones de enriquecimiento, que motivan a estos jóvenes y evitan el fracaso escolar, que suele producirse en este sector de la población escolar.

 

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