Las universidades y los OPIs estarán
representados en el Consejo Asesor
de Ciencia y Tecnología

Madrid. Las universidades y los Organismos Públicos de Investigación (OPIs) estarán representados, por primera vez, en el Consejo Asesor de Ciencia y Tecnología. Para ello, el número de miembros de este organismo se elevará de 25 a 31, según un proyecto de Real Decreto del Ministerio de Ciencia y Tecnología
Este Real Decreto revisa la normativa vigente para adaptarla a la situación que se derivó de la creación del nuevo Ministerio. Su contenido ya ha sido sometido a la consideración de la Comisión Interministerial de Ciencia y Tecnología (CICYT), que ha dado el visto bueno.
El Consejo Asesor de la Ciencia y la Tecnología se constituye como un órgano consultivo de la Administración Central para el diseño y seguimiento de la política de Investigación, Desarrollo e Innovación (I+D+I).
De acuerdo con el proyecto actual, el Consejo estará presidido por la ministra de Ciencia y Tecnología, Ana Birulés; será vicepresidente primero, el secretario de Estado de Política Científica y Tecnológica; vicepresidente segundo, el secretario general de Política Científica y Tecnológica; y actuará como secretario el director general de Política Tecnológica.

 
 

Ya está en marcha el proyecto para sustituir
al Hubble por otro telescopio espacial

Madrid. La agencia estadounidense del espacio (NASA) y sus homólogas europea (ESA) y canadiense (CSA), preparan ya la sustitución del telescopio Hubble, para cuando éste haya cumplido su periodo de vida útil. Pero el nuevo telescopio encargado de sucederle es todavía sólo un proyecto al que se conoce con el nombre de Next Generation Space Telescope (NGST), o Telescopio Espacial de la Siguiente Generación.
El Hubble fue puesto en órbita en abril de 1990 y desde entonces envía imágenes y datos a la Tierra, mientras gira en torno a ella a 600 kilómetros de distancia. Su peor momento se presentó cuando se descubrió que había un error en su lente, por lo que las imágenes se veían defectuosas. Una misión espacial, tiempo después, llevó hasta el telescopio a los astronautas que le "pusieron gafas" y salvaron la situación.
Ahora, y aunque según los expertos aún le quedan nueve años de servicios, hay que ir pensando ya en con qué se le va a reemplazar.
El proyecto NGST aún no se encuentra definido y está siendo objeto de cambios, según cuales sean las prioridades del momento. El lanzamiento del telescopio que debe sustituir al Hubble está previsto, en principio, para el año 2009. Y la primera dificultad con la que se han encontrado los diseñadores es que el telescopio sucesor tiene que observar dentro del espectro del infrarrojo. Esto exige que las temperaturas desciendan a unos 240 grados bajo cero y que gire en órbita a millón y medio de kilómetros, en lugar de los 600 del Hubble, para estar fuera de la influencia de la Tierra y del Sol.
Por ello, por un lado, los autores del proyecto tienen que tener en cuenta que los materiales con los que se construya el NGST, entre ellos el gran espejo, habrán de ser capaces de soportar cambios extremos de temperatura. Y, por otro, la gran distancia a la que habrá que trasladarlo pide una reducción del peso para facilitaría la operación, sobre todo en el aspecto del combustible.

 
 

Europa lanzará el mayor satélite de observación de la Tierra construido hasta ahora

Bruselas. La Agencia Espacial Europea (ESA) ha fijado como fecha de lanzamiento del Envisat el 5 de julio próximo. Este es un satélite de observación de la Tierra, que se convertirá en el mayor de los construidos hasta ahora dentro de los de su género.
El lanzamiento se llevará a cabo desde Kourou, en la Guyana Francesa y será puesto en órbita por un cohete Ariane. Una vez en su posición, a alrededor de 800 kilómetros de distancia de la superficie de la Tierra, describirá una trayectoria completa como máximo cada tres días y en la que pasará sobre los dos polos.
Fundamentalmente, el Envisat deberá continuar los trabajos de sus antecesores, los ERS 1 y 2, si bien con una mayor capacidad y precisión.
Desde el punto de vista científico, el satélite europeo estará dotado con 10 instrumentos de medición y estos le permitirán realizar estudios que van, desde la química atmosférica y la biología marina, a la medición de la temperatura superficial de las aguas y su altura.
Con estos datos se elaborarán después modelos de corrientes marinas, del cambio climático y del agujero de la capa de ozono, entre otros. Actualmente, hay ya 800 observaciones solicitadas por investigadores de todo el mundo. Y, como signo de los tiempos, se podrá tener acceso a los datos que envíe el Envisat, a través de Internet, con tarifas diferentes según la finalidad sea la investigación o comercial.

     
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