Una formación para el empleo

La nueva ley de FP se implantará en curso 2002-03

La nueva Ley de FP entrará en vigor en el curso 2002-03, según anticipó el director general de Educación, Formación Profesional e Innovación Educativa del MECD, José Luis Mira, quien puntualizó que el principal objetivo de esta norma es el empleo, no la escolarización.

Madrid. ROSAURA CALLEJA
En un encuentro con medios de comunicación, José Luis Mira precisó que el proyecto se remitirá al Congreso a principios de abril y que los recursos públicos se distribuirán de manera más efectiva.
A su juicio, "hay un desajuste entre lo que requiere el sistema productivo y la formación que se está impartiendo, tanto en la FP reglada, como en la ocupacional o la continua".
Para resolver este desajuste, el MECD prevé fomentar las acciones de orientación educativa y profesional, con la finalidad de que los alumnos conozcan las demandas del mercado laboral y, por otra parte, que los empresarios sepan la formación que reciben sus empleados potenciales.
En este sentido, el Instituto Nacional de las Cualificaciones preguntará al sistema productivo cuáles son sus demandas, para confeccionar un Catálogo de Cualificaciones y una oferta formativa ajustada a estas necesidades. Asimismo, actualizará constantemente la formación y revisará el Catálogo, "como muy tarde cada cinco años", señaló Mira.

Familias profesionales

La familia profesional más solicitada por los alumnos de Grado Medio, en el curso 98-99, era Administración, por la que se decantaba un 25%, seguida por Electricidad y Electrónica con un 15,9% y Sanidad con un 13,9%. Situadas en el nivel más bajo de preferencias se encontraban Madera y Mueble, Química y Actividades Agrarias, con un porcentaje de alumnos un poco superior al 1,5%.
Por lo que se refiere al Grado Superior, Administración también aglutina el mayor número de estudiantes, en torno al 24%, seguida por Informática, con un porcentaje superior al 12%. Las familias menos demandadas por los alumnos son Comunicación, Imagen y Sonido, Química y Actividades Marítimo-Pesqueras, que eligen menos del 3% del alumnado.
En el transcurso del encuentro, José Luis Mira constató que la mejora de la oferta formativa, el Catálogo de Títulos Profesionales comprende 136, que abarcan la totalidad de los sectores productivos. Así como, se ha incrementado la demanda de los ciclos formativos de Grado Medio, que ha pasado de 75.766 alumnos en el curso 97-98 a 158.337 en el curso 99-00; mientras que los estudiantes matriculados en el Grado Superior ha pasado de 79.900 a 148.439, respectivamente. Por otra parte, la ratio en los últimos años se ha mantenido por debajo de 30, que es el máximo establecido.

Puestos de trabajo

También, las cuotas de empleo de las recientes promociones han experimentado un crecimiento, ya que un 67% de titulaciones obtiene un puesto de trabajo a los seis meses de concluir sus estudios.
El sistema productivo muestra que existen desajustes entre la cualificación de las personas y la demanda de trabajadores. Este desfase se produce en Edificación y Obra Civil, Mantenimiento y Servicios a la Producción, Hostelería y Turismo y Restauración, sectores que ofrecen numerosos puestos de trabajo. También se confirma que surgen actividades para las que no existe titulación correspondiente, como Geriatría, tratamiento de la piedra ornamental o el uso de tecnologías de la información y de la comunicación.

Distribución hombres/mujeres

La proporción de alumnos y alumnas mantiene un equilibrio tanto en ciclos formativos de Grado Medio, donde se refleja un 45% de mujeres en el curso 98-99, como en el Grado Superior, que fue del 48,7% en ese mismo periodo. Estos datos representan un avance, ya que hasta ahora los estudios de Formación Profesional eran más demandados por hombres. Sin embargo, esta proporción no se mantiene en todas las familias, como es el caso de Electricidad y Electrónica o Mantenimiento de Vehículos o Fabricación Mecánica, predominantemente masculinas, mientras que Imagen Personal, Administración, Sanidad o Textil suelen contar con las preferencias de las mujeres. No obstante, en Química, Industrias Alimentarias o Vidrio y Cerámica el equilibrio entre alumnos y alumnas es similar.
Formar para el empleo, acreditar a las personas su cualificación, favorecer la movilidad de los trabajadores en Europa e informar y orientar sobre el mercado laboral y las ofertas formativas constituyen los objetivos de la nueva ley de Formación Profesional.

Equiparación con la UE

Según fuentes del MECD, una vez finalizado el proceso de transferencias educativas a las comunidades autónomas, se hace necesario un marco de participación entre administraciones y agentes sociales para configurar un sistema de Formación Profesional que mantenga permanentemente actualizadas las competencias de los trabajadores.
Con su puesta en marcha se pretende equiparar estos estudios a los sistemas europeos, ya que en la UE el 58% de los estudiantes de Enseñanza Secundaria no obligatoria cursa FP mientras que en España sólo lo hace un 41%.
Según datos de Eurostat (Oficina de Estadística de la Unión Europea), el porcentaje más elevado se produce en Austria, donde el 74% de los alumnos se decanta por la FP y el 26% por el Bachillerato. Bélgica, Alemania, Holanda y Gran Bretaña arrojan similares cifras, que se establecen en torno a un 68% en FP y más de un 30% para el Bachillerato. Si en España, el 59% de los estudiantes cursa Bachillerato y el 41% prefiere la FP, en Grecia, Portugal e Irlanda, los índices de matriculación son similares.

 

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