Un nuevo museo acogerá el legado de Cajal

Madrid. El legado de Cajal quedará instalado de manera permanente en un nuevo museo. Este será inaugurado el próximo año, coincidiendo con el 150 aniversario de su nacimiento.
El conjunto de este legado, gran parte de él guardado actualmente en simples cajas, se compone de mobiliario y objetos personales, así como de material científico. Entre éste último figuran 1.800 dibujos originales, 2.000 preparaciones microscópicas para estudios de histología, y utensilios de laboratorio con los que trabajó.
El legado de Cajal, ya muy rico en sí, ha sido completado por el gran número de donaciones de sus familiares y herederos.
También se expondrán numerosas fotografías. Cajal fue no sólo un gran aficionado a la fotografía, sino un estudioso e investigador, que buscó el desarrollo y la mejora de su técnica.
El nuevo museo expondrá igualmente 2.100 cartas personales y científicas. Los títulos académicos y honoríficos que recibió en su vida y documentos y objetos de la escuela de histología que fundó podrán ser vistos por los visitantes.
Descubridor de la neurona, como unidad celular del sistema nervioso humano, y de las conexiones entre neuritas y dendritas, con mensajes transmitidos por impulsos eléctricos, obtuvo el premio Nobel de Medicina en 1906. Actualmente sigue siendo uno de los científicos clásicos de la historia de la ciencia en general, y uno de los padres fundadores, sino el fundador, de la neurociencia.
Todavía hoy su obra tiene vigencia internacional, como lo demuestran los estudios en los que se contabiliza el número de veces que un científico es citado por otros científicos. Cajal aparece compitiendo en ellos con figuras consideradas tan fundamentales como Newton, Einstein, Darwin o Pasteur.

 
 

Comienza la operación para hacer caer
la Mir en el Pacífico

Moscú. Una nave de carga tipo Progress, no tripulada, se encuentra ya en el espacio, con la misión de acoplarse a la estación Mir. La nave fue lanzada desde el cosmódromo de Baikonur, en las estepas de Kazajistan. Y ha sido modificada de manera que pueda llevar más combustible del habitual.
Con ese combustible añadido, y después de acoplarse a la estación espacial, deberá controlar el descenso de esta, hasta dejarla caer en el océano Pacífico. Esto está previsto que suceda, en principio, el 6 de marzo. Pero la destrucción de la Mir está sufriendo continuos retrasos.
Si la Progress no logra atracar, el centro de control ruso en Tierra la alejará de la Mir, hasta situarla a una distancia conveniente. Y habrá que volver a intentar la operación, ahora enviando una nave tripulada.
Las baterías se han vuelto a descargar. Los giroscopios, que deben orientar la estación, no funcionan. Los problemas de la que fuera el orgullo de industria espacial de la antigua Unión Soviética tienen sobre todo un nombre: la edad. Creada hace quince años, fue concebida para tener una vida operativa de cinco, por lo que ha triplicado el tiempo para el que fue diseñada.
La Mir deberá hundirse en el Océano Pacífico, a 1.500 kilómetros al este de Australia. Antes, y al llegar a las capas densas de la atmósfera, a unos 80 kilómetros de la superficie de la Tierra, arderá en su mayor parte. Pero quedarán algunos restos, cuya caída en el océano es la que se quiere controlar.

 
 

El papel de las universidades en la investigación

Barcelona. Responsables de investigación de la Comisión Europea, del Gobierno español y de la Generalitat de Cataluña han debatido en Barcelona los mecanismos de integración de la investigación universitaria y el papel de la misma en el espacio europeo de investigación.
También participaron representantes de instituciones dedicadas a la ciencia y vicerectores de investigación de universidades españolas y de otros países europeos.
Ha sido la primera jornada de análisis y debate que organiza el Servicio Europa I + D, de la Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas (CRUE). Este Servicio es de reciente creación.
A la inauguración asistieron, entre otras personalidades, el presidente de la CRUE, Saturnino de la Plaza, el secretario de Estado de Política Científica, Ramón Marimón; el conseller de Universidades, Investigación y Sociedad de la Información de la Generalitat de Cataluña, Andreu Mas-Colell, y el rector de la Universitad de Barcelona, Antoni Caparrós.

     
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