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Los
objetivos marcados por el taller de nuestro centro para esta experiencia
eran: animar a la lectura a los chicos y a las chicas de quinto de Primaria;
crear un hábito lector entre los alumnos que enraíce de
tal forma que la lectura forme parte de sus actividades lúdicas;
destacar y hacer patente que la solución a bastantes problemas
se alcanza con el diálogo y la comprensión entre los afectados;
comunicar que la enuresis tiene cura y no debe ser considerada un mal
sin solución, y exponer la posibilidad de llegar a conocer a través
de la lectura el carácter de las personas y de cómo esa
forma de ser condiciona las relaciones humanas.
Esta experiencia
se desarrolló en cuatro sesiones de cincuenta minutos a lo largo
de dos meses. En la primera sesión tuvo lugar la presentación
del libro, en la biblioteca del colegio. Para incitar a los alumnos a
leer les presenté a Ramón; les dije que tipo de niño
era, pero les dejé en el aire la incógnita de su problema.
Tampoco les dije como era la madre, sino que les indiqué que deberían
llegar a conocerla para después poder hablar de ella. También
les pedí que buscasen información sobre el padre, ya que
es un personaje ausente y sólo se hace en el libro una referencia
a él (que es un pluriempleado y que casi nunca está en casa).
Por último les insistí en que conociesen a la pandilla y
se aprendiesen la canción del pirata Ali Pérez, que Ramón
se había inventado para el juego. Como último consejo les
recomendé leer el libro junto con sus padres, o al menos que les
comentasen los capítulos leídos y les pidiesen su opinión
sobre lo narrado.
Después
desarrollamos un ejercicio "para despertar los ojos" y así mejorar
nuestra capacidad lectora.
La segunda
sesión se desarrolló en el propio aula. Con la colaboración
del profesor de música del colegio, los alumnos y alumnas pusieron
música al himno de los piratas y pudimos cantarlo, a la par que
muchos se remangaban los perniles del pantalón, andaban a la pata
coja y guiñaban un ojo, para dar más verosimilitud al evento.
Una
visita inesperada
Una
vez acabada la sesión de canto, desarrollamos unos ejercicios para
mejorar la rapidez lectora. Después comenzamos a leer algunos párrafos
del libro que nos ayudasen a conocer a los personajes de la historia,
y estando comentando el que trataba de Margarita, la mamá del protagonista,
tocaron a la puerta y....
-" ¿Dónde
está mi Ramón? Oiga, dígame dónde está
mi hijo, ¿qué usted no sabe quién es mi hijo? ¡Pues vaya
maestro!... Yo no lo veo por aquí. ¿Es que mi Ramón ha hecho
la piarda (novillos)? ¿Tampoco ha venido el Cipri? Pues vaya par de golfos.
Si ya me lo decía yo, el maestro dice que es muy bueno, el psicólogo
que si tengo algún problema en casa, el médico que no tiene
nada, y míralo, hoy no ha venido a clase, seguro que usted, señor
maestro me dirá que no tiene importancia, y luego se mea en los
pantalones. Capaz es de haberse escapado del cole con sus amigos para
jugar a los piratas."
Mientras Margarita
decía esto, no paraba de dar vueltas por la clase mirando a los
alumnos y alumnas uno a uno, zarandeándolos, haciendo aspavientos
cada vez que alguien ponía cara de extrañeza o miedo, porque
susto pasamos todos al ver a una señora vestida de forma llamativa,
con la cesta de la compra bajo el brazo y buscando a un niño que
nadie conocía.
Cuando descubrimos
que la señora en cuestión era un personaje del libro, le
indicamos que su hijo estaba en la página 55 del mismo y le pedimos
que se fuera tranquila porque ya había encontrado a su hijo, fue
peor el remedio que la enfermedad. La señora, sin parar de hablar,
salió de clase dando un portazo y dejándonos a todos con
la palabra en la boca.
Cuando nos
calmamos, comentamos la visita de la señora Margarita, temiendo
que cada vez que se abriese la puerta volviera a aparecer. Estuvimos pendiente
de una nueva visita de esta señora hasta que finalizamos la lectura
del libro.
En la tercera
sesión nos trasladamos a la biblioteca, y comenzamos hablando de
la visita de la mamá de Ramón. Había quien la esperaba
de nuevo, y cuando pegaron en la puerta, todos gritaron ¡Margarita!, pero
no fue así. Se presentó el profesor especialista en audición
y lenguaje, y se escuchó una exclamación de desencanto.
Los chicos pensaron que este profesor venía a recoger a Juan Antonio
como otras veces, pero comenzó a hablar...
"-¡Hola!
¡Buenos días! Vengo buscando a Ramón. - abre su archivador
y revuelve papeles- , ¿dónde habré puesto el protocolo
de este alumno?......, bueno, ya aparecerá, a ver, ¿quién
es Ramón? ...¿No hay nadie que se llame Ramón en esta clase?...
Me habían dicho que era aquí, - se dirige al conjunto
de la clase y como nadie da explicaciones él sigue hablando - se
habrán confundido en dirección, yo creí..., pero
como soy nuevo en este centro....,¿seguro que no hay un alumno que se
llama Ramón en esta clase?. Es que la madre vino a verme por primera
vez hace quince días, estuvo contándome un problemilla de
su hijo, también algo de una visita que hizo a la clase y que le
dijisteis cosas muy raras, en fin, que esta señora acudió
a mí en busca de ayuda, dice que su hijo es muy malo, que siempre
está en la calle con sus amigos, que se inventa cosas muy raras,
que jugando se olvida de ir al aseo y se hace pis en los pantalones, no
sé....Para mí que esta señora es un poco rara, también
un poco pesada, ha venido como siete u ocho veces a mi aula, diciendo
que si nadie la escucha, que la van a volver loca, que el psicólogo
no sabe nada, que....., en fin, ¿alguno de vosotros la conoce?"
Decir aquello
fue el detonante, todos querían hablar y contarle la inesperada
visita que la mamá de Ramón nos hizo y cómo se fue
de enfadada cuando le indicaron que su hijo estaba dentro del libro.
El
problema de Ramón
Seguidamente
la conversación fue reconducida hacia el protagonista, su problema
de enuresis, sus relaciones con los amigos y amigas de la pandilla, a
analizar la relación que mantenía con la madre, a conocer
el trato que tenía con su padre, y se cerró la conversación
contestando a la pregunta de si les gustaría tener un amigo como
Ramón, a lo que la mayoría respondió que si.
Acabada la
conversación, el profesor logopeda se despidió de los alumnos
y alumnas diciéndoles que no había encontrado a Ramón
en el aula, pero que si encontró a un grupo de chicos y chicas
muy majos que estaban dispuestos a ayudar a cualquier compañero
que lo necesitase y que eso era lo importante.
Desde el umbral
de la puerta se volvió para recordarles que si había en
clase algún alumno o alumna que tuviese un problemilla con el pis,
o si conocían a alguien que lo padeciese, podían acudir
a él o a su profesor tutor, si así lo deseaban, para buscar
la forma de ayudarles a superarlo, porque la enuresis tiene fácil
curación.
La cuarta sesión
la celebramos en el salón de actos. Al igual que en el cuento los
niños representan una historia de piratas, nosotros escenificamos
"Las palabras mágicas", para lo cual se formaron doce parejas.
A cada una le correspondió por sorteo un personaje, que debía
ser dramatizado por un componente de la misma. Tras diez minutos para
pensar cómo representarlo, los actores y las actrices subieron
al escenario y representaron cada uno su papel.
Con esta actividad,
a medio camino entre el psicodrama y el sociodrama, la finalidad que perseguía
era la de que los alumnos fuesen capaces de captar, y a la vez representar,
el carácter y las actitudes de los protagonistas del libro; objetivo
alcanzado con creces, lo cual demuestra el ingenio y la astucia de los
niños.
Casi todos
supieron transmitir los hechos y el carácter de los personajes.
Los que vacilaban eran ayudados en primer lugar por su pareja, y si aún
no daban la imagen justa les ayudaban el resto de los compañeros
y compañeras. En este proceso se resaltó la falta de comprensión
por parte de la madre respecto a su hijo y en la camaradería existente
entre los chicos y chicas de la pandilla.
La quinta sesión
se dedicó a realizar una valoración de la experiencia. Partiendo
de la actividad desarrollada en la sesión anterior, comenzamos
un análisis y valoración del proceso lector seguido con
este libro. Los objetivos inmediatos fueron cumplidos con creces.
Tras la primera
sesión, el grupo de buenos "lectoretas" comenzó su andadura
a buen ritmo, el grueso de la clase suavemente se adentraba en el libro
y el pelotón de los reacios a la lectura muy lentamente cogía
ritmo.
Después
de la visita de doña Margarita, un buen grupo finalizó la
lectura; la mayoría devoraba el libro página tras página
y los rezagados adelantaban posiciones.
Una vez concluida
la charla con el logopeda, algunos decidieron volver a iniciar la lectura
para evitar olvidos y sacar más provecho de lo leído, y
otros finalizaron rápidamente su proceso lector.
El resultado
fue que la totalidad del alumnado leyó el libro elegido antes de
la actividad de cierre de esta experiencia, con lo que el principal objetivo
del taller se alcanzó, como dice Monserrat Sarto en su libro "La
animación a la lectura": "Indispensable para participar en una
sesión es haber leído en su totalidad el libro fijado. El
niño lo llevará bien o mal leído, pero con una lectura
completa".
Hay que destacar
que todas las familias dicen conocer la historia y sus personajes, y que,
según me comunicaron los alumnos, de veinticuatro hogares, en catorce
leyó el libro al menos un cónyuge .
Anexo 1
Datos del
autor:
Alfredo Gómez
Cerdá. Madrileño, nacido en 1951, licenciado en literatura
hispánica, gran conocedor del mundo infantil y juvenil, así
como de la forma de vida del ciudadano medio de este país.
Ha acumulado
en su haber numerosos premios literarios, tanto en España como
en el extranjero y ha publicado libros adecuados a todas las edades, entre
sus títulos destacar: "Nano y Esmeralda", "Apareció en mi
ventana", "Macaco y Antón", "Pupila de águila", "La casa
de verano", etc.
Anexo 2
Argumento
del libro:
Ramón
es un niño alegre, juguetón, cariñoso, simpático,
listo, gran lector, pero sobre todo es un niño dotado de una gran
imaginación. Además es un gran amigo de sus amigos, pero
cono nadie es perfecto del todo, Ramón tenía un pequeño
problema, o grande, según se mire, pues... que a su edad aún
se hace pis encima.
Su madre, una
señora con un carácter dominante, que no acaba de comprender
a su hijo, que lo lleva al médico, al psicólogo, al maestro,
esperando que ellos le solucionen su problema, sin ver la realidad del
asunto.
Para buscar
una solución, la pandilla de Ramón idea un plan, según
el cual éste debería cumplir al pie de la letra todas las
órdenes de su madre, así cuando le dijese "¡cállate!",
Ramón se fingiría mudo; cuando le dijese que no leyese más,
se haría pasar por ciego, etc.
Así sucede
hasta que llegado un momento, Margarita reacciona, despierta de su ignorancia
y comienza a decir las palabras mágicas. Madre e hijo se piden
perdón y comienza una nueva relación materno filial.
Anexo 3
Personajes:
Ramón,
protagonista.
Cipri y Ruper,
sus mejores amigos de la pandilla.
Amparito, la
dientes, y Juana, amigas de la pandilla.
Margarita, la
madre del protagonista.
Prudencio, el
padre de Ramón.
Nicolás,
el mejor dibujante del colegio.
D. Anastasio,
el psicólogo del colegio.
D. Victor, el
maestro tutor.
Dª Fina, la
frutera del barrio.
Juan, el estanquero
de la esquina.
José
R. Cortés Criado,
profesor de Educación Secundaria destinado en el
IES
"María Zambrano" de Torre del Mar (Málaga).
Remedios Lobato, Carlos Hidalgo y Evelio Goicoechea,
profesores del C.P. "Vicente Aleixandre"
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