En el taller "Diferentes pero iguales", la monitora maquilla a los niños siguiendo el mo- delo cultural que ellos han elegido.
En "Construye un lugar donde vivir
y aprender" los escolares modelaban con plastilina los objetos cotidianos que enviarían a los niños del tercer mundo. (Fotos: Magali Berenguer)

Ayuda en Acción
realiza una muestra sobre la educación
en países
del Tercer Mundo

 

Más de un millar de estudiantes han visitado "Elimu, educación es vida", una exposición interactiva que abordaba la realidad educativa de países tercermundistas. Con esta muestra, Ayuda en Acción, una ONG que desarrolla proyectos de cooperación en 16 naciones, pretende sensibilizar a los escolares sobre las carencias de enseñanza que padecen millones de personas en el mundo.

Madrid. ROSAURA CALLEJA
Según datos facilitados por la organización, cerca de 885 millones de personas en el mundo son analfabetas y más de 130 millones de niños están sin escolarizar. ActionAid Alliance, grupo de ONGs al que pertenece Ayuda en Acción, ha puesto en marcha la campaña internacional Elimu (educación en lengua swahili), que pretende mejorar la calidad de la enseñanza, la universalización de la educación básica y la erradicación del analfabetismo, que constituyen algunas de las principales causas de la pobreza.
La madrileña estación de Atocha albergó esta exposición, donde los visitantes descubrían la realidad educativa en el mundo, a través de los soportes de comunicación y herramientas de última tecnología, que contrastaban con los desoladores datos que arrojan los países en vías de desarrollo.
El recorrido comenzaba en un stand donde se facilitaba información sobre los proyectos que Ayuda en Acción desarrolla en 16 de los países más pobres del mundo y las posibilidades de colaboración como voluntarios, socios o el apadrinamiento de un niño.

Pantallas electrónicas

La situación de la educación en el mundo, con datos sobre alfabetización de adultos, índices de desarrollo escolar e informes sobre la escasez de infraestructuras se mostraban en unas grandes pantallas electrónicas. Estas emisiones detallaban las dificultades, obstáculos y avances de tasas de alfabetización, de ayuda a la educación y servicios sociales, acceso a fuentes de información y estado de las escuelas.
Uno de los espacios ofrecía la representación en cinco quesos de regiones del mundo con datos relativos a población analfabeta, matriculación superior, docentes, gasto público en educación y distribución de televisores.
En el mapa del mundo de Peters, impreso a gran escala, los escolares descubrían las dimensiones reales de los países y continentes. Así como, se les proporcionaba datos sobre los índices de desarrollo educativo del Tercer Mundo y, especialmente, de Nepal, Mozambique, Bolivia y El Salvador, países en los que Ayuda en Acción lleva a cabo diversos proyectos.

Muestra fotográfica

A través de 18 imágenes los escolares descubrían la realidad en Africa, Asia y América Latina, desde las condiciones en las que los niños reciben su educación básica, los talleres de formación profesional, métodos alternativos de educación de adultos que propone Ayuda en Acción, hasta proyectos de nuevas construcciones y recursos que proporcionan una mejor educación para todos.
"Un mundo incomprensible" recreaba imágenes, objetos y elementos presentes en la vida cotidiana de los jóvenes de países desarrollados, pero con mensajes, lemas o escritos ininteligibles mediante la creación de un código de escritura nuevo e incomprensible.
Alberto Casado, del Departamento de Campañas y Educación de Ayuda en Acción, explica que en esta sección el visitante experimenta la sensación de analfabetismo, de vivir en un mundo en el que no se comprenden los mensajes y la escritura. "Con ello, se trata de entender mejor la importancia vital del acceso a la educación y al desarrollo tanto de individuo como de la comunidad", puntualiza.

Estudio de televisión

El espacio más interactivo era el estudio de televisión, en el que los escolares presentaban el noticiario que se emitía en directo a través de monitores repartidos por la exposición. También se difundían reportajes y documentales procedentes del archivo videográfico de la ONG. La duración, tema y comprensión de las noticias se adaptaban a los niveles de los alumnos de primaria y secundaria.
Un equipo de monitores atendía los cuatro talleres, especialmente diseñados para los más pequeños, con unas actividades que les introducían en las dificultades diarias que muchos niños deben afrontar para asistir a la escuela. Asimismo, aprendían a valorar la importancia de la educación para relacionarse con personas de diferentes razas y culturas.
Aurora Gómez, monitora del taller de plastilina, mostraba unas imágenes que reflejaban las carencias de los niños de los países más pobres y los visitantes debían modelar los objetos que, a su juicio, son necesarios para la vida cotidiana. Junto a un teléfono móvil o una consola de videojuegos, uno de los escolares había construido una granja.
En el taller "Diferentes pero iguales", una monitora les pintaba la cara según los usos de otras culturas y en "Nuestra escuela ideal" escogían un dibujo que representaba distintos espacios escolares. Para los estudiantes de secundaria se había instalado un taller sobre las diferencias que distinguen una escuela del Norte y otra del Sur.

Compromiso simbólico

"Me comprometo a estudiar y poder ayudar en un futuro a los niños y niñas del Tercer Mundo", o"me comprometo a prestar ayuda a mis compañeros de clase", son algunos de los mensajes que han escrito los visitantes en un gran mural que cerraba esta exposición. En este panel figuraban los seis compromisos suscritos por los países participantes en la Conferencia de Dakar relativos a la Educación para Todos.
Según, Alberto Casado con esta sección se pretendía "conseguir el compromiso simbólico de los asistentes a luchar por un mundo, en el que haya igualdad de oportunidades y sea posible el acceso a la educación para todos los niños del mundo". Asimismo, continúa, "se trataba de transmitir el compromiso de colaborar para que nuestra escuela sea un punto de aprendizaje cooperativo donde no haya exclusiones de ningún tipo".

Actividades de aula

Begoña Herreras, profesora del C.P. Rosa de Luxemburgo de Parla, acompañaba a sus alumnos de 3 de Primaria en su visita a la exposición. Esta maestra, que colabora habitualmente con ONGs, afirma que "hoy día estos chicos necesitan conocer otra realidad que no sea el mundo competitivo y capitalista en el que viven y descubrir que hay niños de su edad que carecen de educación y los medios que ellos disfrutan".
El departamento de Educación de Ayuda en Acción facilita al profesorado unas guías didácticas de primaria y secundaria, con propuestas de actividades de aula. Por su parte, Begoña Herreras tiene previsto realizar en clase juegos de rol, donde los escolares adopten el papel de un niño que no tiene escuela, encuestas y prácticas que fomenten la solidaridad como valor alternativo a la competitividad.

 

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