Presentación del nuevo programa comunitario Sócrates II, destinado a favorecer y fomentar la cooperación
en el ámbito de la educación

Unos 17.000 universitarios españoles participarán este año en las acciones de movilidad del programa Erasmus

En el ámbito de la movilidad estudiantil, España ocupa la tercera posición, en términos absolutos, de la Unión Europea, tanto como país de origen como de destino. (Foto: Rafael Martínez)
En el presente curso, unos 17.000 estudiantes universitarios españoles participarán en los programas de movilidad y desplazamiento a otros países comunitarios contemplados en las acciones del programa Erasmus, integrado en el programa comunitario Sócrates II, destinado a la cooperación en el ámbito de la educación y que ha sido presentado esta semana por el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte.

Madrid.
La secretaria general de Educación del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, Isabel Couso, y el director general adjunto de Educación y Cultura de la Comisión Europea, Domenico Lenerducci, presentaron el pasado día 13 el nuevo programa educativo europeo Sócrates II, que tendrá una vigencia de siete años y un presupuesto de 309.000 millones de pesetas.
El programa Sócrates II se articula en torno a 8 acciones: Comenius, cuyo ámbito de actuación es la enseñanza escolar; Erasmus, orientado a la enseñanza universitaria; Lingua, destinada a métodos de aprendizaje de lenguas; Grundtvig, dirigido a la enseñanza de adultos; Minerva, para nuevas tecnologías; Observación e Innovación; Acciones Conjuntas y Medidas de Acompañamiento.
Según explicó Isabel Couso, "España interviene plenamente y de forma creciente en todas las acciones europeas", y afirmó que en los últimos cuatro años, por ejemplo, "se ha cuadriplicado la participación de profesores españoles en programas con docentes europeos".
El subprograma Erasmus, destinado a la enseñanza universitaria, será el que cuente con el mayor presupuesto dentro del programa Sócrates, con cerca de 160.000 millones de pesetas (51% del total).
Erasmus, programa creado e implantado en 1987 y que encontró continuidad en el seno del programa Sócrates (programa de la Unión Europea para la cooperación en el ámbito de la educación, aprobado el 14 de marzo de 1995), ofrece en sus acciones ayudas para el fomento de la movilidad de estudiantes y profesores universitarios y promueve actividades destinadas a mejorar los programas de estudio y el intercambio de experiencias innovadoras en los sistemas de Enseñanza Superior de la Unión Europea.

Ayudas insuficientes

Las ayudas Erasmus tienen por objeto sufragar los gastos de desplazamiento y la diferencia del coste de la vida entre el país de origen y el país de destino de los estudiantes o profesores beneficiarios, pero no cubren la totalidad de los gastos de estancia en el país de destino. La beca media mensual en el curso académico 1999-2000, procedente de fondos comunitarios, fue de 115 euros (cerca de 20.000 pesetas), cantidad a la que se añadió, aproximadamente, una semejante procedente de los fondos nacionales, con lo que la cuantía final media mensual de una beca Erasmus se situó en torno a las 40.000 pesetas.
España recibió en el curso 1999-2000 un 14,2% de los fondos comunitarios destinados a movilidad estudiantil (cerca de 12 millones de euros de los más de 84 millones destinados a este apartado por el programa Sócrates I), y la Secretaría de Estado de Educación, Universidades e Investigación aportó al programa Erasmus en ese curso un total de 750 millones de pesetas en concepto de fondos adicionales para completar la subvención comunitaria, con un aumento del 350% respecto al curso anterior. A estos fondos se sumaron las aportaciones de las universidades españoles en este capítulo (700 millones de pesetas), de las Comunidades Autónomas (380 millones), y de instituciones bancarias y otras instituciones públicas y privadas (180 millones).
La cantidad total aportada por España en el curso 1999-2000 para movilidad de estudiantes ascendió a 2.010 millones de pesetas, lo que representa un apoyo adicional del 101,4% a los presupuestos comunitarios para este capítulo de acciones. Uno de los principales retos que afronta el programa es la ampliación en la dotación de las becas de movilidad, según señaló el secretario general del Consejo de Universidades, Vicente Ortega, quien reconoció que la insuficiencia de las dotaciones "es uno de los principales defectos del programa". Parece por tanto necesario, para la extensión de las acciones del programa en el futuro, un esfuerzo económico dirigido a incrementar tanto la dotación de las ayudas con fondos comunitarios como las aportaciones complementarias por parte de los países de origen de los beneficiarios.
España, en el ámbito de aplicación del programa, ha pasado de enviar 10.453 estudiantes en el curso académico 1995-96 a casi 16.000 en el pasado curso, de los cuales 14.700 recibieron una beca Erasmus. En el presente curso, las estimaciones sitúan en cerca de 17.000 los estudiantes universitarios españoles que se desplazarán a otro país europeo en el ámbito de aplicación del programa Erasmus.
La movilidad de los estudiantes españoles presenta como países de destino preferentes el Reino Unido, Francia, Alemania e Italia, y los estudios con mayor demanda son las Filologías, Ciencias Empresariales, las Ingenierías y Ciencias Sociales.
En el conjunto de la Unión Europea, España ocupa, en términos absolutos, el tercer lugar en movilidad de estudiantes hacia el exterior, tras Francia y Alemania, posición que también ocupa como país receptor de estudiantes extranjeros, tras el Reino Unido y Francia.

Ampliación del ámbito de aplicación

Desde el 1 de enero del próximo año, el programa Sócrates II, y por tanto el programa Erasmus, integrado en él, contará con 30 participantes: los quince países miembros de la Unión Europea, los tres estados integrantes del Espacio Económico Europeo (Noruega, Islandia y Liechtenstein), los 11 países candidatos a la integración en la Unión Europea y Malta.
Entre las novedades del programa Sócrates II, según destacó Lenerducci, figura el enfoque "más visible" del programa Comenius, dedicado a la enseñanza obligatoria, que incrementa su presupuesto en más de un 100%, hasta alcanzar los 24 millones de euros anuales. Respecto al programa Minerva, cuyas acciones se destinan al fomento de las nuevas tecnologías, el director general adjunto de Educación y Cultura de la Comisión Europea resaltó sus tres finalidades esenciales: la elaboración de material didáctico; la formación del profesorado y la puesta en Internet de todas las iniciativas innovadoras.
En el programa Grundvig, dirigido a la educación de adultos, España es el país con mayor participación, puesto que a fecha 1 de noviembre ha presentado 35 proyectos en este ámbito de los 400 proyectos presentados en total.

 

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