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Madrid.
La secretaria general de Educación del Ministerio de Educación,
Cultura y Deporte, Isabel Couso, y el director general adjunto de Educación
y Cultura de la Comisión Europea, Domenico Lenerducci, presentaron
el pasado día 13 el nuevo programa educativo europeo Sócrates
II, que tendrá una vigencia de siete años y un presupuesto
de 309.000 millones de pesetas.
El programa
Sócrates II se articula en torno a 8 acciones: Comenius, cuyo ámbito
de actuación es la enseñanza escolar; Erasmus, orientado
a la enseñanza universitaria; Lingua, destinada a métodos
de aprendizaje de lenguas; Grundtvig, dirigido a la enseñanza de
adultos; Minerva, para nuevas tecnologías; Observación e
Innovación; Acciones Conjuntas y Medidas de Acompañamiento.
Según
explicó Isabel Couso, "España interviene plenamente y de
forma creciente en todas las acciones europeas", y afirmó que en
los últimos cuatro años, por ejemplo, "se ha cuadriplicado
la participación de profesores españoles en programas con
docentes europeos".
El subprograma
Erasmus, destinado a la enseñanza universitaria, será el
que cuente con el mayor presupuesto dentro del programa Sócrates,
con cerca de 160.000 millones de pesetas (51% del total).
Erasmus, programa
creado e implantado en 1987 y que encontró continuidad en el seno
del programa Sócrates (programa de la Unión Europea para
la cooperación en el ámbito de la educación, aprobado
el 14 de marzo de 1995), ofrece en sus acciones ayudas para el fomento
de la movilidad de estudiantes y profesores universitarios y promueve
actividades destinadas a mejorar los programas de estudio y el intercambio
de experiencias innovadoras en los sistemas de Enseñanza Superior
de la Unión Europea.
Ayudas
insuficientes
Las
ayudas Erasmus tienen por objeto sufragar los gastos de desplazamiento
y la diferencia del coste de la vida entre el país de origen y
el país de destino de los estudiantes o profesores beneficiarios,
pero no cubren la totalidad de los gastos de estancia en el país
de destino. La beca media mensual en el curso académico 1999-2000,
procedente de fondos comunitarios, fue de 115 euros (cerca de 20.000 pesetas),
cantidad a la que se añadió, aproximadamente, una semejante
procedente de los fondos nacionales, con lo que la cuantía final
media mensual de una beca Erasmus se situó en torno a las 40.000
pesetas.
España
recibió en el curso 1999-2000 un 14,2% de los fondos comunitarios
destinados a movilidad estudiantil (cerca de 12 millones de euros de los
más de 84 millones destinados a este apartado por el programa Sócrates
I), y la Secretaría de Estado de Educación, Universidades
e Investigación aportó al programa Erasmus en ese curso
un total de 750 millones de pesetas en concepto de fondos adicionales
para completar la subvención comunitaria, con un aumento del 350%
respecto al curso anterior. A estos fondos se sumaron las aportaciones
de las universidades españoles en este capítulo (700 millones
de pesetas), de las Comunidades Autónomas (380 millones), y de
instituciones bancarias y otras instituciones públicas y privadas
(180 millones).
La cantidad
total aportada por España en el curso 1999-2000 para movilidad
de estudiantes ascendió a 2.010 millones de pesetas, lo que representa
un apoyo adicional del 101,4% a los presupuestos comunitarios para este
capítulo de acciones. Uno de los principales retos que afronta
el programa es la ampliación en la dotación de las becas
de movilidad, según señaló el secretario general
del Consejo de Universidades, Vicente Ortega, quien reconoció que
la insuficiencia de las dotaciones "es uno de los principales defectos
del programa". Parece por tanto necesario, para la extensión de
las acciones del programa en el futuro, un esfuerzo económico dirigido
a incrementar tanto la dotación de las ayudas con fondos comunitarios
como las aportaciones complementarias por parte de los países de
origen de los beneficiarios.
España,
en el ámbito de aplicación del programa, ha pasado de enviar
10.453 estudiantes en el curso académico 1995-96 a casi 16.000
en el pasado curso, de los cuales 14.700 recibieron una beca Erasmus.
En el presente curso, las estimaciones sitúan en cerca de 17.000
los estudiantes universitarios españoles que se desplazarán
a otro país europeo en el ámbito de aplicación del
programa Erasmus.
La movilidad
de los estudiantes españoles presenta como países de destino
preferentes el Reino Unido, Francia, Alemania e Italia, y los estudios
con mayor demanda son las Filologías, Ciencias Empresariales, las
Ingenierías y Ciencias Sociales.
En el conjunto
de la Unión Europea, España ocupa, en términos absolutos,
el tercer lugar en movilidad de estudiantes hacia el exterior, tras Francia
y Alemania, posición que también ocupa como país
receptor de estudiantes extranjeros, tras el Reino Unido y Francia.
Ampliación
del ámbito de aplicación
Desde
el 1 de enero del próximo año, el programa Sócrates
II, y por tanto el programa Erasmus, integrado en él, contará
con 30 participantes: los quince países miembros de la Unión
Europea, los tres estados integrantes del Espacio Económico Europeo
(Noruega, Islandia y Liechtenstein), los 11 países candidatos a
la integración en la Unión Europea y Malta.
Entre las novedades
del programa Sócrates II, según destacó Lenerducci,
figura el enfoque "más visible" del programa Comenius, dedicado
a la enseñanza obligatoria, que incrementa su presupuesto en más
de un 100%, hasta alcanzar los 24 millones de euros anuales. Respecto
al programa Minerva, cuyas acciones se destinan al fomento de las nuevas
tecnologías, el director general adjunto de Educación y
Cultura de la Comisión Europea resaltó sus tres finalidades
esenciales: la elaboración de material didáctico; la formación
del profesorado y la puesta en Internet de todas las iniciativas innovadoras.
En el programa
Grundvig, dirigido a la educación de adultos, España es
el país con mayor participación, puesto que a fecha 1 de
noviembre ha presentado 35 proyectos en este ámbito de los 400
proyectos presentados en total.
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