La UNED viene celebrando con regularidad, a lo largo de los últimos siete cursos, un programa que permite la habilitación del profesorado de Educación Infantil, y la actualización de su formación a las premisas establecidas por la LOGSE. El autor del presente artículo, colaborador en este programa, analiza su implantación, desarrollo y evolución.

Curso de especialización en Educación Infantil de la UNED

José Quintanal Díaz
Pedagogo
NA  de  las  consecuencias

clave del proceso de reforma educativa que ha ocupado prácticamente la década de los noventa en nuestro país, radica precisamente en la capacidad de adaptación que tiene el sistema al nuevo status. En este sentido, el profesorado resulta clave, al precisar un acomodo metodológico y estructural a la novedad que se le exige, asumiendo la función reguladora de todas las transformaciones que el propio sistema vaya aplicando.
En el caso de la Educación Infantil, si queremos resulta hasta fundamental. La atención a las primeras edades sienta las bases de toda la formación posterior, y permite al niño entrar de una forma más o menos estable en el mundo de la escuela. Por eso quizás, conviene cuidar con mayor detalle y esmero al profesorado de esta etapa, que evolucione a tenor de los tiempos que corren, con seguridad y convicción.
Movidos por ese interés y preocupación, y en el marco de la referida Ley de Ordenación del Sistema Educativo, el 14 de febrero de 1991, el MEC establece un convenio de colaboración con la Universidad Nacional de Educación a Distancia, al objeto de establecer el marco formativo adecuado para actualizar y ampliar los conocimientos y al mismo tiempo, dar posibilidad para adquirir la habilitación para el ejercicio profesional, al entonces profesorado de Preescolar, o incluso aquellos maestros y maestras de Primaria que desearan dicho acomodo.
La UNED delegó en la persona de la profesora Dra. María Paz Lebrero Baena la organización y dirección de dicho programa, la cual de inmediato se puso manos a la obra.
De este modo, en el curso académico 1993/94 se procedió a la primera convocatoria de un curso de 900 horas (90 créditos) que se llevaría a efecto a lo largo de dos años lectivos. En el mismo se admitirían 300 alumnos, en cinco Centros de la UNED entre los que tiene institución universitaria en distintos puntos de nuestra geografía, y algún Centro de Profesores.

El primer curso, con carácter experimental

La celebración de este primer curso iba a tener un carácter experimental, de modo que su evaluación permitiría una conveniente reestructuración, mejor acomodada a los intereses y necesidades de los propios destinatarios, pues se pretendía ampliar en futuras convocatorias ya a la totalidad del territorio nacional.
Así la referida evaluación deparó interesantes transformaciones con respecto al planteamiento inicial, favoreciendo su generalización a partir de la referida fecha. La convocatoria se amplió progresivamente, tanto en cuanto al número de plazas como en el Centros donde se iba a impartir. A partir de dicha fecha, el curso se reduciría en cuanto a su duración (500 horas, de las cuales 400 serían teóricas y 100 prácticas), al objeto de acomodar su celebración a un sólo curso escolar. No así el contenido, que debidamente estructurado, permitió la continuidad de sus expectativas iniciales.
Desde entonces, hemos asistido al constante crecimiento de la demanda, matriculándose desde el curso 1993/95 hasta el curso 1999/2000 un total de 13.628 alumnos, siendo el número total de alumnos preinscritos en ese periodo de tiempo de 39.046.
Dos datos destacan sobremanera: por un lado la progresión creciente de solicitudes que ha ido teniendo el curso a lo largo de su pequeña historia. Prácticamente la última convocatoria se ha estabilizado la demanda, lo cual ha permitido racionalizar su distribución. En este sentido podemos decir que han sido numerosas las organizaciones e instituciones educativas que han suscrito y siguen suscribiendo, convenios de colaboración con el Rectorado de la UNED, al objeto de ofertarlo a sus miembros interesados en el reciclaje de su formación. Así hablaríamos de numerosas administraciones regionales, que a través de sus respectivas Consejerías de Educación han asumido ya la homologación del curso, sindicatos, implicados en la formación del profesorado, patronales de la enseñanza, preocupados por la correcta formación de su personal docente, y hasta alguna que otra institución de índole educativa que ha mostrado interés por dicha formación.
Pero también, de otro lado, podemos hablar de una estabilización de la enseñanza que se imparte. La decisión primera de ceñir el curso a un año escolar ha favorecido la racionalización de la formación, y estimulado la implicación de los docentes participantes, lo que ha significado una mejora en el rendimiento de todos ellos.
En la actualidad se cuenta con amplio equipo docente, formado por 19 profesores y 60 tutores, distribuidos en 41 Centros Asociados de la UNED, lo que cubre prácticamente la totalidad de nuestra geografía, incluidas las comunidades insulares, Ceuta y Melilla.

Metodología didáctica

Resulta significativa la metodología didáctica que se sigue. La enseñanza a distancia, favorece el desarrollo ordinario de la actividad laboral de cuantos alumnos se inscriben en el curso, la cual se complementa mediante la tutorización, un día a la semana, y el estudio y la preparación personalizada de las diferentes unidades de contenido. A ello contribuye de manera excepcional el hecho de contar con un material didáctico elaborado ex profeso, avalado por firmas de notable prestigio en el mundo de la pedagogía y de la psicología actual. Este lo conforman cinco tomos de texto, Unidades Didácticas, y un material audiovisual de consulta y ampliación.
En cuanto al material impreso, sus contenidos se han distribuido en 35 Unidades Didácticas (un sistema estructural perfectamente incardinado en la modalidad de enseñanza a distancia, donde cada Unidad Didáctica la forman tres temas de contenido y sus correspondientes referencias bibliográficas, y unidades de desarrollo y autoevaluación). Se cuenta del mismo modo con un programa de evaluación amplio, variado y convenientemente estructurado, el cual alterna la sesión presencia (dos veces al año, en febrero y junio, con una opción de recuperación en septiembre) con la evaluación a distancia mediante un cuaderno de trabajo personal. Todo contribuye a la calificación final del trabajo desarrollado de un modo sumativo y formativo.
De la satisfacción de sus resultados, habla precisamente la demanda que cada año tiene este curso. En la actualidad, se está completando el periodo de habilitación que establecía la LOGSE para el profesorado de este nivel educativo, pero el volumen de solicitudes que tiene su convocatoria, hará que los próximos cursos continúe su desarrollo, al objeto de satisfacer debidamente la formación inicial, y permanente del profesorado que cada día "disfruta" con esta etapa de la Educación Infantil. No olvidemos que la asignatura pendiente que tiene nuestra reforma, precisamente es la ampliación de la escolarización obligatoria, de modo que se pueda ofertar una red de centros que atienda debidamente los niños del tramo 0-3 años como ya se hace en la actualidad con el segundo ciclo de la infantil. Pues precisamente, este Curso de especialización, incide de lleno en ambas etapas, 0-3 años y 3-6 años, convencidos como estamos de la importancia que tiene la educación inicial para la configuración de una persona adecuada para nuestra sociedad del futuro.

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