Comienza la conquista y colonización del cosmos

Con la llegada de los primeros
tripulantes a la ISS se inicia
la permanencia de la humanidad en
el espacio exterior

No estará terminada hasta el 2006 y se construirá con módulos que se ensamblan unos con otros, como un mecano o un lego. Pero, a pesar de que le faltan entre cinco y seis años para que sea totalmente operativa, con la llegada de sus tres primeros tripulantes ha comenzado la era de la presencia humana permanente en el espacio. Se trata de la ISS (Internacional Espacial
Station, la Estación Espacial Internacional), un gran laboratorio de investigación
en el espacio.

Arriba, un boceto de la Estación Espacial Internacional cuando esté completa. Sobre estas líneas, los tres primeros tripulantes
de la ISS. (Fotos: NASA)

Madrid.
"A partir de ahora no habrá ni un momento en que no haya seres humanos viviendo en el espacio", declaró Jin Van Laak, uno de los jefes del programa de la NASA que ha llevado los tres primeros habitantes a la nueva Estación Espacial Internacional, ISS (International Spacial Station).
Con la llegada de los tres tripulantes, que se renovarán periódicamente, se ha iniciado también el principio de conquista y colonización del Cosmos. Por tanto, el ciclo clásico de exploración, conquista y colonización, se está cumpliendo también en la aventura de los seres humanos fuera de su hábitat natural, la zona de atracción de la gravedad de la Tierra. Allí está la nueva frontera de la humanidad abierta desde los años sesenta, con el lanzamiento del primer Sputnik.

Relevo periódico

Pero conquista significa no sólo explorar o entrar en un territorio, si no permanecer ya de manera estable en él. Y esto es lo que se quiere hacer a partir de ahora con la ISS, a través del relevo periódico de sus habitantes, y con la voluntad de que cuando quede fuera de su vida operativa sea sustituida por otra u otras plataformas espaciales.
El siguiente paso, la colonización, vendrá cuando se creen "colonias" en las que seres humanos puedan vivir por su propios medios. Para ello, tendrán que crear primero su propia atmósfera de oxígeno, conseguir cultivos y la reproducción de animales, resolver el problema del agua, etcétera...
La fundación de estas colonias es uno de los objetivos de la conquista del espacio para el siglo XXI. La primera de ellas es probable que se funde en la Luna. Colonias que servirán como estaciones espaciales, que recibirán naves. Y estas podrán repostar en ellas, renovar sus tripulaciones y suministros, y volver a despegar para lanzarse más lejos. De esta manera, los largos viajes espaciales, como el de Marte, que lleva alrededor de dos años y medio, no tengan que realizarse en una sola etapa.
Por eso, tras la llegada de la primera tripulación a la ISS, Jin Van Laak hizo una profecía: "Aprenderemos a conquistar las órbitas bajas de la Tierra, a mantener a personas allí durante años , y después iremos a la Luna y a Marte. ¡Y quién sabe a dónde nos podremos dirigir desde allí!".

Tres primeros habitantes

Yuri Guidzenko, Serguéi Krikaliov y William Sheperd llegaron a la ISS el 2 de noviembre, en la nave rusa Soyuz-TM31.Dos rusos y un estadounidense. Una colaboración que recuerda, una vez más, el fin de la guerra fría. "Lo que estamos haciendo es construir una relación entre países", declaró el astronauta estadounidense Kenneth Bowersox, encargado de formar la tercera tripulación que vivirá en la ISS. "Es mejor que construir bombas", continúo. Y aún añadió: "¿Hubieran creído posible esto hace 20 años?"
Los políticos deben, o deberían, mantener sus manos fuera de la ciencia. Pero la ciencia necesita de los políticos para financiar sus proyectos de investigación, pues se ha demostrado que los esfuerzos de la investigación privada no son suficientes. Esto es tan verdad que la ciencia actual no se entendería hoy sin las inversiones procedentes de los impuestos que gravan a los contribuyentes.

La megaciencia

Estamos además en plena época de lo que se conoce como la megaciencia. Los grandes proyectos , como los aceleradores con kilómetros de radio para estudiar la física de partículas o las mismas estaciones espaciales, requieren gran cantidad de fondos, nuevas tecnologías, científicos, investigadores y especialistas. Y esto es así hasta el punto de que ningún país aislado, ni los más poderosos de la Tierra, podría abordar. Por ello, el fin de la guerra fría fue también una noticia científica, con repercusiones que están marcando nuevos rumbos para la ciencia y la investigación.
La ISS es el proyecto espacial más importante en la actualidad. Se construirá como un mecano o un lego, módulo a módulo. Actualmente cuenta sólo con tres. El Zaria, lanzado por Rusia, fue el primero. Se encuentra en órbita desde el 20 de noviembre de 1998. Y está encargado del control de la energía y de las comunicaciones.
El Unity, de EE.UU., fue dejado en el espacio el 4 de diciembre de 1998. Actúa como módulo de enlace.
El tercero fue el Zvezdá, lanzado igualmente por Rusia. Será el módulo principal de la estación, ya que consta de tres compartimentos estanco. Una zona de estar para los astronautas, lo que podríamos llamar el puente de mando, y el distribuidor que da acceso al resto de la plataforma. Está en órbita desde el 13 de julio de este año.
Así, módulo a módulo, pieza a pieza, la terminación de la ISS está prevista para 2006. Entonces, la masa de la estación será de 440 toneladas y sus medidas tendrán 120 metros por 88 y 44. Su espacio habitable equivaldrá al de un Boeing 447, Jumbo.
En ella podrán vivir al mismo tiempo siete astronautas en periodos de larga duración. Estos podrán recibir visitas y huéspedes durante cortos espacios de tiempo. Su vida útil está calculada en 15 años, pero se espera que podrá prorrogarse.

Países contribuyentes

Por último, la ISS es internacional no porque sus primeros tripulantes hayan sido dos rusos y un estadounidense. Unos aportan su larga experiencia en estaciones espaciales y los otros una experiencia equivalente en cortos viajes de ida y vuelta y con naves recuperables.
Pero también aportan científicos, investigadores y técnicos, y, desde luego, dinero, los siguientes países, por orden alfabético: Alemania, Bélgica, Brasil, Canadá, Dinamarca, España, Francia, Holanda, Italia, Japón, Noruega. Reino Unido, Suecia y Suiza. España, como otros países del Viejo Continente, participa a través de la ESA, la Agencia Europea del Espacio.
Esta colaboración entre países tan dispares parece garantizar el equilibrio y que la ISS no tendrá ningún carácter político ni, aún menos, militar. Con ella, la humanidad contará con un laboratorio permanente en el espacio.

 

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