Un tercio de los alumnos reconoce haber pasado por la experiencia del

fracaso escolar
El Informe Juventud en España 2000, publicado por el INJUVE, hace
una radiografía de los jóvenes españoles
En España, 4.580.784 varones y 4.397.542 mujeres tienen actualmente entre 15 y 29 años. Sus estudios, familia, independencia, relaciones de


La población española comprendida entre los 15
y 29 años representa casi la cuarta parte del total.
(Foto: Rafael Martínez)

pareja, etcétera, son objeto de estudio en el informe Juventud en España 2000, una encuesta que cada cuatro años elabora el INJUVE y cuyos resultados acaba publicar.

Madrid.
Uno de cada tres escolares afirma haber experimentado el fracaso escolar, según el Informe Juventud en España 2000. Este estudio, que el Instituto de la Juventud (INJUVE) publica cada cuatro años, recoge los datos de 6.492 encuestas realizadas a jóvenes entre 15 y 29 años.
Este porcentaje parece menos grave cuando se desglosa en un 9% de los encuestados, que se siente "muy" fracasado en el bachillerato y sólo un 2% en la Universidad. En cambio, un 27% recuerdan haberse sentido "algo fracasados" en los institutos y un 6% en la enseñanza superior.
El encuesta llevada a cabo para elaborar el informe Juventud en España 2000 abarca también otros numerosos temas y sus conclusiones reflejan como se han transformado las circunstancias familiares, educativas y laborales de la juventud española en los últimos cuatro años. El entorno familiar, la emancipación, los estudios, el trabajo, la ocupación del tiempo libre, los planes de futuro, las actitudes, etcétera, figuran entre los temas sobre los que se han hecho las preguntas.
La población española comprendida entre los 15 y 29 años representa casi la cuarta parte del total. En concreto, el número de jóvenes es de 8.978.326, que se reparten entre 4.580 784 varones y 4.397.542 mujeres.

Reparto irregular

Su reparto por la geografía es irregular. Tres de cada cinco de ellos reside en cuatro comunidades. Andalucía (19,9 %), Cataluña (17,7%) y Madrid (12,7 %) reúnen ellas solas casi la mitad de la población. La Comunidad Valenciana, con el 10,2%, figura en cuarto lugar y se sitúa también por encima de la media. Las otras trece comunidades se reparten el 42,4% restante.
Para el informe del INJUVE, entre las actuales generaciones juveniles se tiende a prolongar la infancia y a posponer el paso a la edad adulta. De esta manera, la edad que se establece como promedio para la salida de las infancia son los 15 años y medio, mientras que se considera que se deja de ser joven a los 34 años.
En los hogares en los que viven, el modelo tradicional de familia en la que concurren padre, madre y hermanos, sólo existe entre el 45%. Menos de un tercio del 55% restante tiene la carencia de una o de ambas figuras, bien sea a consecuencia de divorcios o de fallecimientos.

Estudio y trabajo

La proporción de jóvenes que estudian es muy semejante a la de los que trabajan: un 33% sólo estudian, mientras que un 36 % se dedican únicamente a trabajar y un 15 % compatibilizan ambas cosas. El 16% restante, ni estudia ni trabaja.
En cuanto a sus relaciones laborales, el 72% tiene la experiencia de haber realizado algún trabajo remunerado y más de la mitad han conocido tres o más empleos distintos.
Una consecuencia de todo esto es que sólo el 29% de los jóvenes son económicamente autónomos. Pero, no obstante, la proporción de los que viven exclusivamente de recursos propios ha aumentado con respecto a 1995, de un 22% a un 26%.
Como consecuencia, la mayor parte sigue viviendo en el domicilio familiar, aunque la gran mayoría optaría por hacerlo de una manera independiente. La falta de trabajo, la inestabilidad laboral y la dificultad de tener una vivienda se señalan como los principales obstáculos. Este retraso en la edad de emancipación, afecta a ambos géneros, pero las mujeres lo hacen antes que los varones, como consecuencia de su más temprana iniciación de la vida en pareja.

Formación de parejas

De una manera general, la repercusión de esta situación es que a los 25 años sólo el 32 % de la gente joven está emancipada económicamente y a los 29 el 72%.
Otra consecuencia de este retraso en el abandono del hogar de origen es que conlleva una disminución en el número de jóvenes que viven en pareja. Sólo la hacen una de cada cinco mujeres entre estas edades y uno de cada diez varones. También quedan de manifiesto unas expectativas decrecientes en lo que se refiere a tener más de un hijo.
En otro aspecto, el hogar está adquiriendo, cada vez más, una nueva función. Va cediendo en el protagonismo que tenía como punto de encuentro, mientras gana relevancia como el lugar donde se adquiere, procesa y consume información, tanto en lo que se refiere a los medios audiovisuales como a los equipamientos informáticos.
De esta manera, dentro del tiempo libre, el promedio dedicado a la televisión es de 13 horas y la lectura de prensa y de libros sigue disminuyendo. En 1996, un 26% de los jóvenes se mostraban interesados en la lectura. Y esa proporción ha caído hasta el 14% en la actualidad.
Por el contrario, el uso de las nuevas tecnologías informáticas ha crecido y sigue creciendo a un ritmo muy rápido. Por último, en cuánto a sus actitudes, se puede subrayar que los jóvenes españoles son cada vez más tolerantes y menos xenófobos.

Organizaciones de padres

En relación con los datos sobre fracaso escolar recogidos en el citado informe, la Confederación Española de Asociaciones de Padres y Madres de Alumnos (CEAPA) quitó importancia a los mismos, mientras para la Confederación Nacional Católica de Asociaciones de Padres (CONCAPA), el hecho se debe, en parte, a un impacto negativo de los medios de comunicación.
Según Eulalia Vaquero, presidenta de CEAPA, el dato no es nuevo y los resultados de la Ley de Educación de 1970 indicaban ya un "elevado fracaso escolar". Igualmente, en unas declaraciones a Europa Press, la presidenta de esta organización opinó que no son válidas las comparaciones con el anterior sistema educativo y concluir que se ha producido un incremento en el fracaso escolar.
"Hoy -explicó- los escolares finalizan sus estudios a los 16 años, mientras que antes lo hacían a los 14, por lo que no se podían registrar como fracasados a los alumnos entre 14 y 16 años que habían abandonado ya la enseñanza obligatoria".
Por otra parte, el Presidente de la Confederación Católica de Padres (CONCAPA), Agustín Dosil, declaró que "era de esperar un resultado así". También atribuyó parte de la causa del abandono escolar y el descenso en la práctica de la lectura, que también se recoge en el informe, a los medios de comunicación, entre otros factores.

Programas de televisión

"Los medios", declaró Agustín Dosil, "no ejercen el papel que deben y no cumplen con el acuerdo que firmaron con la comunidad educativa. En concreto, para Dosil el contenido de los programas de televisión ha determinado "el bajo nivel de principios de la sociedad". "Hoy nadie habla de esfuerzo y trabajo a los niños y jóvenes".

 

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