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Madrid.
La ceremonia
que tradicionalmente da inicio al nuevo curso universitario se celebró
este año en la Universidad de Extremadura. El auditorio del Complejo
Cultural San Francisco de Cáceres acogió, el pasado día
9, el solemne acto de apertura del curso académico universitario
2000-2001, que fue presidido por los Reyes de España, Don Juan
Carlos y Doña Sofía, a quienes acompañaron, entre
otras personalidades, el presidente de la Junta de Extremadura, Juan Carlos
Rodríguez Ibarra; la ministra de Educación, Cultura y Deporte,
Pilar del Castillo; el rector de la Universidad de Extremadura, Ginés
María Salado Ruiz, y el secretario de Estado de Educación,
Universidades e Investigación, Julio Iglesias de Ussel.
La
ministra de Educación, Cultura y Deporte, Pilar del Castillo, aludió
en su intervención "a la necesidad de reformar las normas que regulan
la Universidad (en referencia a la Ley de Reforma Universitaria, en vigor
desde1983) con el fin de establecer las condiciones suficientes para eliminar
deficiencias y movilizar recursos que le permitan colocarse en la élite
universitaria internacional".
Del
Castillo destacó asimismo la necesidad de afrontar en la educación
superior "el desafío de la calidad mediante el desarrollo de la
movilidad de profesores y alumnos y de la competencia dentro del sistema
universitario". "Sin el requisito de la calidad -subrayó la ministra-
la Universidad no puede construir la instancia crítica, de prestigio
y rigor científicos, que la sociedad reconozca como depositaria
del criterio competente y de excelencia cuando tiene que enfrentarse a
los problemas de más hondo calado y mayor proyección de
futuro".
Proyección
internacional y movilidad
Pilar
del Castillo destacó la importancia de la proyección internacional
del sistema universitario español en el marco europeo e iberoamericano,
y aseguró que para mejorar esa presencia "es necesario que los
universitarios se impregnen de la cultura de la movilidad", y precisó
al respecto que "estamos en un momento en que el espacio común
europeo no es un futurible, sino una realidad aquí y ahora".
La
ministra de Educación recalcó que "tanto los estudiantes
como los profesores deben considerar el localismo como un límite
para su formación y para el desarrollo de la actividad investigadora",
y subrayó que "en el ámbito de la Universidad, la movilidad
es sinónimo de calidad, y de ahí que se trate de una exigencia
ineludible".
Del
Castillo hizo referencia a las medidas que ya se han tomado desde el MECD
para favorecer y llevara efecto la movilidad estudiantil, y destacó
entre ellas la creación e implantación del Distrito Abierto,
el incremento de los diversos programas de ayudas, como las becas Séneca,
las becas interautonómicas o los préstamos a bajo interés.
La
ministra hizo extensiva esta movilidad más allá del ámbito
estrictamente geográfico, y señaló que se necesita
un sistema "que tenga más permeabilidad y que permita acceder a
los estudiantes a las titulaciones y programas más acordes a a
sus vocaciones; para ello es preciso acometer una mejora de la flexibilidad
en el acceso a los segundos ciclos".
En
relación con el Profesorado, Pilar del Castillo indicó en
su intervención que los profesores "son la pieza clave para la
consecución de la mejora de la calidad", y precisó que,
por tanto, el acceso a la función docente debe responder "a criterios
exclusivamente de concurrencia, mérito y capacidad".
La
ministra de Educación señaló asimismo que "conviene
revisar en profundidad la estructura de la Universidad y sus órganos
de gobierno, es decir, el Consejo Social y el Claustro universitario",
y concluyó su intervención manifestando que la integración
internacional, la movilidad y la calidad requieren de una amplia reforma
del marco normativo de la institución universitaria, "una tarea
que el Gobierno considera prioritaria y que es compartida por toda la
comunidad".
En
el acto de apertura del curso académico estuvieron asimismo presentes
cinco rectores de universidades públicas y privadas, representantes
del claustro de profesores y representantes de los 1.590.000 estudiantes
matriculados este año en las distintas universidades españolas.
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