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Prestigiar
la FP
La
formación profesional reglada, atrae sólo al 4% de los alumnos
del último curso de primaria y al 13% de sus familias. Recordamos
estos datos, procedentes de un informe realizado por el Instituto Nacional
de Calidad y Evaluación (...).
La actual falta
de aprecio se debe a un clima cultural y social que ha concedido excesiva
importancia a la universidad, como instrumento de promoción humana
y económica, en detrimento de la Formación Profesional.
Los cambios de enfoque y las diversas reformas -hasta la LOGSE- no han
hecho más que agudizar este problema, a pesar de la calidad del
profesorado, de los reiterados avisos lanzados por los expertos y del
prestigio de centros de FP -públicos y, sobre todo, privados- especialmente
en las grandes ciudades.
Abordar de
nuevo la FP –con permiso de sindicatos y patronales, demasiado conformistas
en este punto, por razones que son bien conocidas- resulta quizá
el más importante de los retos del Ministerio de Educación,
por encima de las humanidades o la reforma universitaria.
Vale la pena
tener más en cuenta experiencias de países vecinos, como
Alemania o el Reino Unido, así como la necesidad de una efectiva
convergencia de titulaciones, que facilite la movilidad de los trabajadores,
dentro y fuera de España, y mejore la productividad.
No parece difícil
que el Ministerio cumpla su deseo de presentar en tres meses un proyecto
de ley, apoyado en el trabajo del segundo programa del Consejo General
de la Formación Profesional. Existe amplio consenso para lograr
y reconocer específicas capacidades laborales y para atraer a quienes
quedan hoy fuera del sistema mediante la oportuna flexibilidad y una mayor
participación de las empresas.
LA
GACETA DE LOS NEGOCIOS. 12 de octubre de 2000.
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China
debe de educar a una cuarta parte
de los alumnos del mundo
Pareció
como un sueño que se convierte en realidad para los niños
chinos. Durante su discurso anual ante el parlamento, en marzo, el primer
ministro Zhu Rongii, dijo desde el podium del Bejing´s Great Hall of the
People (Gran Salón del Pueblo de Bejing) que se debería
"efectivamente reducir la obligación de hacer deberes en casa a
los estudiantes de escuelas e institutos".
(...) El sistema
educativo chino es al mismo tiempo asombrosamente vasto y profundamente
atrincherado. Poniendo todos los grados juntos, se ocupa actualmente de
alrededor de 250 millones de estudiantes, cerca de un cuarto del total
mundial. Por otra parte, filosofías y métodos de enseñanza
han estado formados durante siglos por la tradición de Confuncio
y décadas de burocracia socialista. Brevemente, el sistema no será
fácil de cambiar.
(...) Los funcionarios
están empezando a hablar también del bienestar emocional
de los estudiantes chinos. Existe una creciente preocupación por
la que el tradicional énfasis chino en aprender de memoria no sólo
deja a los estudiantes sin formación en pensamiento innovador,
si no que les causa excesivo estrés. A comienzos de este año,
la prensa china quedó atónita ante un caso en el que un
alumno estrella mató a su madre con un martillo porque ésta
no le dejó tomarse tiempo de sus estudios para jugar al fútbol,
y las simpatías estaban con el parricida de 17 años.
Verdaderamente,
fue el alboroto que se extendió por toda China en torno a este
caso, lo que urgió a Mr. Zhu a hacer públicos sus pensamientos
sobre los deberes en casa. Más tiempo entre clase y clase, un régimen
más relajado y mejores comidas en los centros están sin
duda en camino.
THE
ECONOMIST. 23-Septiembre-2000
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