En el transcurso de la
conferencia se expusieron
robots ideados para
diversas aplicaciones.
(Fotos: Magali Berenguer)

Más de un centenar de especialistas de 26 países se han reunido en España

Madrid ha sido la sede de la III Conferencia Internacional de la CLAWAR (Climbing and Walking Robots, robots caminantes y escaladores). En encuentro ha venido a demostrar que los robots

son capaces de hacer tareas cada vez más sofisticadas y complejas. Sólo en España y en el sector industrial, el parque de estos aparatos ha pasado de 1.300 en 1988 a 11.600 en 1999.

Madrid. ALFONSO PEZUELA
La robótica en España "está creciendo. Todavía se encuentra en la etapa de desarrollo. No ha llegado a su plenitud, pero sí muy cerca de lo que se quiere, es decir, del nivel correcto", ha explicado Rony Caballero en el transcurso de la III Conferencia Internacional sobre Robots Caminantes y Escaladores (CLAWAR'2000)

Caballero trabaja en el Departamento de Control Automático del Instituto de Automática Industrial (IAI), ha estado a cargo de la planificación de parte del congreso y ha sido ponente. Para él, la razón de que se haya elegido a España como sede de este tercera edición del congreso de la CLAWAR, se debe a que "el IAI ha destacado, por ejemplo, en lo que se refiere a los robots escaladores y es uno de los principales líderes del mundo en esta especialidad. Este tipo de robots es uno de los temas de la reunión. Y por ello se ha pensado en nosotros al designar quién debería ser el organizador".

La Conferencia Internacional CLAWAR'2000 forma parte de las actividades de la red temática que lleva este nombre. CLAWAR es un acrónimo de Climbing and Walking Robots (robots escaladores y caminantes)y esta organización agrupa a 21 institutos, universidades y empresas de la UE, entre las que se encuentra el IAI, perteneciente al Consejo Superior de Investigaciones Científicas.

Los robots escaladores y caminantes emplean patas para adaptarse a las superficies, inclinadas o irregulares, por las que deben desplazarse, y en oposición a los que utilizan ruedas, destinados a las superficies sin pendientes y más lisas.

Noventa ponencias

En convocatorias pasadas el encuentro se celebró en Bruselas y Portsmouth. En la edición que se ha desarrollado ahora en Madrid, han participado más de un centenar de personas procedentes de 25 países. Entre ellas figuraban especialistas e investigadores de reconocido prestigio internacional, como el profesor Waldron, de la Universidad de Standford, el profesor Pffeifer, de la Universidad de Munich, y el profesor Bessonov, de la Academia de Ciencias de Rusia.

En conjunto, se presentaron más de noventa ponencias, en las que se repasaron el estado, perspectivas y nuevas aplicaciones de los robots caminantes y escaladores.

En la antesala del salón de actos de la sede del CSIC en Madrid, se podía observar el comportamiento de máquinas caminantes cuadrúpedas (RINHO, SILO4), robots escaladores (REST2), microrobots con patas, dispositivos especiales para la ascensión por paneles verticales , hexápodos (LAURON) y pequeños robots de juguete que se están popularizando para investigación en técnicas de inteligencia artificial (Sony)

Expansión espectacular

Con esta conferencia , financiada por la Unión Europea (UE), se pretendía trasladar a los sectores industriales los logros obtenidos en el campo de la robótica por los centros de investigación y universidades. La expansión de ésta rama de la ciencia y de la técnica en las dos últimas décadas ha sido espectacular. En España, por ejemplo, el parque de robots industriales ha pasado de 1.300 en 1.988, a 11.600 en 1999. Esto supone un crecimiento medio por año superior al 20%.

También durante estos veinte años, las aplicaciones de los robots se han expandido a nuevos ámbitos. Estos van, por ejemplo, desde la exploración espacial y la fabricación en satélites, sondas o naves en órbita, hasta la exploración submarina, la agricultura y la conservación de recursos naturales y del medio ambiente. Otras aplicaciones son la construcción y reparación de buques, como en casos de soldaduras en puntos en los que se hay acumulación de gases peligrosos; detección y desactivación o explosión controlada de minas antipersonales; control de explosivos implantados por terroristas; tareas domésticas; sector servicios, etcétera.

 

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