"Los retos de futuro de la Universidad española exigen una modificación
de su marco normativo"

Julio Iglesias de Ussel expone
en el Congreso las líneas
generales de actuación en materia de enseñanza superior

El secretario de Estado de Educación y Universidades, Julio Iglesias de Ussel, compareció, el pasado día 20 de septiembre, ante la Comisión de Educación y Cultura del Congreso para exponer las líneas generales de
actuación del Departamento en materia de política universitaria y los proyectos que se abordarán en esta legislatura. En la comparecencia, Iglesias de Ussel destacó que "la situación actual y los retos de futuro de la Universidad española exigen una modificación de
su marco normativo".
El secretario de
Estado de Educación y Universidades,
durante su primera
comparecencia ante
la Comisión de
Educación y Cultura del Congreso de
los Diputados. (Foto: Rafael Martínez)
 

Madrid.
Julio Iglesias de Ussel, secretario de Estado de Educación y Universidades, en el transcurso de su primera comparecencia ante la Comisión de Educación y Cultura del Congreso de los Diputados, afirmó que "la Ley de Reforma Universitaria (LRU) respondió a parámetros y necesidades propias de la época de su promulgación (1983); la LRU significó la adaptación de la Universidad a la Constitución. Hoy, las circunstancias políticas, económicas y sociales, y desde luego universitarias, son diferentes. Es el momento de abordar los cambios con la colaboración de los grupos políticos, Comunidades Autónomas, comunidad universitaria y de todos los agentes del sistema de enseñanza superior".

Iglesias de Ussel resaltó que el objetivo, hoy, es "insertar plenamente nuestra Universidad en el espacio europeo de enseñanza superior, y para ello hay que tener presentes dos hechos inexistentes en el momento de elaboración y de promulgación de la LRU: la necesidad de regular una Universidad, hoy de masas, y la necesidad de mejorar el tratamiento de las Comunidades Autónomas, cuyo desarrollo normativo, aún embrionario en aquella época, impidió contemplarlas adecuadamente en la LRU".

"Nos encontramos -significó Iglesias de Ussel- ante una cuestión capital y de máxima importancia para el futuro de la sociedad española; es algo más que una simple reforma: es la real modernización del sistema universitario, para que entre en una fase dinámica que le pueda permitir homologarse y competir con los mejores centros universitarios internacionales".

Respecto a los citados cambios normativos, el secretario de Estado precisó que "deben afrontar, entre otras cuestiones, el gobierno de las universidades, la selección del profesorado, el régimen económico y financiero de estas instituciones, las universidades privadas y la regulación de los centros de enseñanza superior que imparten en España títulos conforme a sistemas educativos extranjeros".

Cuatro grandes objetivos

En esta su primera comparecencia ante la Comisión de Educación y Cultura del Congreso, el secretario de Estado de Educación y Universidades expresó los cuatro grandes objetivos del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte en materia universitaria: la mejora de la calidad, el fomento de la movilidad de profesores y estudiantes, la construcción del sistema universitario europeo y el apoyo a todas las instituciones que conforman el sistema universitario español.

"Afrontar el objetivo de la calidad -precisó Iglesias de Ussel- supone mejorar el propio sistema mediante nuevos mecanismos de evaluación, las prácticas educativas de los alumnos, la revitalización del tercer ciclo y el fomento de la excelencia". Para ello, se introducirá en la Universidad "un sistema contrastado de indicadores que permita establecer factores competitivos para la financiación pública, así como conocer la prestación del servicio público universitario para que los estudiantes puedan elegir centro en cualquier Universidad con el máximo nivel de información".

En referencia a la mejora de la calidad de la docencia, Iglesias de Ussel afirmó en su intervención que "supone un planteamiento nuevo en relación a los profesores universitarios" y aludió a la necesidad de actuar simultáneamente en el sistema de selección y acceso del profesorado, en la modificación de la composición y forma de designación de los tribunales, en la mejora de los procedimientos de incentivación de la calidad docente e investigadora mediante los quinquenios y sexenios, además de promover una mayor publicidad de las plazas convocadas.

Asimismo, indicó que el reto de la calidad implica "impulsar el plan de estabilidad del profesorado universitario, delimitar el ejercicio de las funciones por parte de los profesores asociados, respaldar e impulsar la actividad investigadora de las universidades y eliminar las barreras que impiden la movilidad del profesorado".

El tercer aspecto a mejorar en relación con la calidad es el de gestión, explicó el secretario de Estado de Educación y Universidades, y ello supone "actuar preferentemente en la financiación y en los órganos de gobierno de la Universidad; respecto a la financiación se va a proponer el aumento de los recursos públicos destinados a la enseñanza superior, el incremento de las ayudas a los estudiantes, el mantenimiento de la participación privada a través de tasas y la canalización de recursos económicos hacia las universidades por medio de la Ley de Mecenazgo.

En cuanto a los órganos de gobierno, se favorecerá la capacidad de decisión de los rectores, dotando a su gestión de la máxima transparencia, se garantizará la eficiencia de los recursos públicos por parte del sistema universitario, se impulsará la gestión por programas y se favorecerán los sistemas de evaluación de la gestión".

Movilidad y ámbito internacional

El segundo gran objetivo de la Secretaría de Estado en el ámbito de la enseñanza universitaria es, según afirmó Iglesias de Ussel, la movilidad de estudiantes y profesores, "sinónimo de emulación y competitividad, por lo que debe ser impulsada; estudiantes y profesores no pueden limitar el horizonte de su formación e investigación a la Universidad más cercana a su lugar de nacimiento o residencia".

El tercer gran objetivo hace referencia al ámbito internacional, especialmente a los contextos europeo e iberoamericano. España, como firmante de la Declaración de Bolonia, participa activamente en la construcción del sistema universitario europeo y, en este marco, celebrará la Conferencia de Rectores Europeos en el año 2001. Asimismo, coincidiendo con la presidencia española de la Unión Europea, en el primer semestre del año 2002, se organizará en nuestro país una cumbre entre los ministros de Educación de la Unión Europea y de Iberoamérica, con el objetivo de activar la denominada "Puerta de mundialidad" entre Europa e Iberoamérica.

El cuarto gran objetivo de la política universitaria consistirá en el apoyo a todos los agentes e instituciones que componen el sistema universitaria, "fortaleciendo su presidencia en todas las instancias nacionales e internacionales y colaborando en las actividades que vienen desarrollando".

Iglesias de Ussel afirmó asimismo que "el Consejo de Universidades ocupará un lugar central en la política universitaria por el trabajo esencial que en él se realiza para coordinar y planificar la educación superior y, también, por su aportación como marco de diálogo permanente y acuerdo con las universidades y las administraciones educativas que en él se dan cita".

Al término de su intervención, el secretario de Estado de Educación y Universidades, tras reiterar su convencimiento de la necesidad de las reformas citadas para activar dinámicas de cambio y mejora de la calidad del sistema universitario, concluyó afirmando que "la enseñanza es una responsabilidad colectiva; sin una sociedad que respalde y promueva la cultura del trabajo, el afán de descubrir y la pasión por el conocimiento, servirán de poco los recursos humanos y materiales y las normas".

 

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