La búsqueda de fuentes de energías alternativas, menos contaminantes y no perecederas, ha sido uno de los puntos que han centrado los debates del I Conferencia Mundial de la Energía, celebrado recientemente en Sevilla. Allí un millar de delegados de 40 países pidieron que se potencie especialmente la utilización de la biomasa.
Libra a los países
de la dependencia de otros y
es menos contaminante

Madrid.
Científicos y empresarios de todo el mundo han apostado por el desarrollo de las energías renovables y, dentro de ellas, de una manera especial por la biomasa. La propuesta ha sido hecha en la I Conferencia  Mundial de  la  Energía,

celebrada recientemente en Sevilla. A ella asistieron más de mil delegados de 40 países.
Según un manual especializado de la Secretaria General de la Energía, dependiente del Instituto para la Diversificación y el Ahorro de la Energía (IDAE), "de una forma genérica, por biomasa se entiende el conjunto de materia orgánica renovable de origen vegetal, animal. o procedente de la transformación natural o artificial de la misma.

La biomasa natural es
la que se produce en ecosistemas naturales, como las zonas boscosas.

"Toda esta variedad", continúa el manual, "en cuanto a orígenes de posibles materiales a incluir en este término, tiene como nexo común el derivar directa o indirectamente, del proceso de fotosíntesis. Por esta razón se presentan de manera periódica y no limitada en el tiempo; es decir, de forma renovable". Mediante la fotosíntesis, los vegetales transforman y aprovechan la energía solar.

Distintos tipos

Una explicación menos conceptual de lo que es la biomasa se consigue cuando se dan ejemplos concretos de esta, así como cuando se diferencian los distintos tipos que existen de ella. Efectivamente, a partir de la definición de esta forma de energía renovable, se puede establecer una clasificación, de la biomasa, atendiendo a su origen, en los siguientes tipos:
En primer lugar está la biomasa natural. Esta es la que se produce en ecosistemas naturales, como las zonas boscosas. Pero la explotación de este recurso no es compatible con la protección del medio ambiente. Sin embargo, es una de las principales fuentes energéticas de los países subdesarrollados. Estos, presionados por sus necesidades, pueden llegar a la sobreexplotación, con la consiguiente desaparición de grandes masas forestales.

Residuos orgánicos

En segundo puesto se sitúa la biomasa residual. En ella se incluyen: los residuos forestales y agrícolas;, residuos de industrias forestales (como aserraderos, fábricas de muebles...) y agrícolas. Asimismo figuran en este apartado los residuos sólidos urbanos (RSU o basuras urbanas) y los residuos biodegradables, como afluentes ganaderos, lodos de depuradoras y aguas residuales urbanas.
En tercer lugar están los cultivos energéticos, es decir, aquellos que se realizan con el único objetivo de su aprovechamiento energético.
Por último, los excedentes agrícolas que no son empleados en la alimentación humana pueden ser considerados como biomasa. Pueden aprovecharse, por ejemplo, para la elaboración de biocombustibles líquidos.

Fuentes alternativas

Están consideradas actualmente como energías renovables la solar (en sus vertientes pasiva, térmica y fotovoltaica), la eólica, o de aprovechamiento de la fuerza de los vientos, la biomasa, la minihidraúlica, la geotérmica, o las masas de agua a temperaturas elevadas que existen en el subsuelo, y, por último, la procedente de los movimientos de las olas y de las mareas. Actualmente, la energía renovable con mayor utilización en todo el mundo es, con ventaja, la biomasa.
Todas estas energías alternativas, como también se les denomina, se encuentran en diferente grado de desarrollo, por lo que se refiere a las posibilidades de su aplicación práctica y de conseguir que su rentabilidad. Pero, presentan la ventaja de su escaso poder contaminante y del grado de autosuficiencia que proporcionan, en contra de la dependencia de los países productores de petróleo, carbón y gas, que se crea en los países que carecen de ellos. Estos últimos, además, resultan mucho más contaminante y con unas reservas perecederas.

 

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