Desde la
construcción
de decorados,
hasta la última
puntada del
vestuario, estos
jóvenes han
participado en
todas las fases
del montaje y
puesta en escena
de la obra.
(Fotos: Rafael Martínez).
 
El proyecto ha obtenido una beca en el concurso
"Investiga a través del entorno y expónlo"

Una compañía formada por jóvenes de un centro de Educación Especial han representado "La Princesa Valiente" en una sala comercial de Getafe. Esta puesta en escena es la culminación de un proyecto que utiliza el teatro como
juego y medio de expresión.

Madrid. ROSAURA CALLEJA
Alumnos del Colegio de Educación Especial Nuestra Señora de la Esperanza de la localidad madrileña de Getafe han desarrollado un proyecto en el que utilizan el teatro como juego y medio de expresión. Esta experiencia ha obtenido una beca de 400.000 pesetas en la XIII convocatoria "Investiga a través del entorno y expónlo", patrocinado por "El Corte Inglés".

Medio centenar de alumnos de FP, en la modalidad de Aprendizaje de Tareas de las ramas de Jardinería, Carpintería y Hogar, y de programas de Transición a la Vida Adulta y Laboral han llevado a cabo este proyecto, en el que también han colaborado una decena de profesionales del centro.

Faustina Zapardiel, profesora de Pedagogía Teapeútica y coordinadora del proyecto, explica que "nuestra intención ha sido transmitir a los alumnos el gusto por la lectura, trabajando textos literarios sencillos mediante todas las posibilidades del juego dramático". El Teatro Federico García Lorca, de Getafe, ha prestado su escenario para la representación de la obra, por lo que los alumnos han visto cumplido la ilusión de mostrar su trabajo a los compañeros de otros centros escolares de su pueblo en un escenario profesional.

Comunicación y creatividad

"La práctica teatral se realiza en el marco de una educación global e integral, formando parte del área de Expresión Dinámica, con el fin de fomentar el desarrollo de las capacidades creativas y la autonomía comunicativa de los alumnos, a través de la manifestación de sus inquietudes, sueños e ilusiones", continúa la coordinadora.

Un centenar de alumnos asisten al centro de Educación Especial Nuestra Señora de la Esperanza. Cuarenta profesionales imparten las enseñanzas de Educación Básica, FP-Aprendizaje de Tareas en las ramas de Hogar, Jardinería y Carpintería, y Transición a la Vida Adulta y Laboral.

La Asociación APANID dirige este colegio y desarrolla otras actuaciones a través del Centro de Atención Temprana, Centro Ocupacional, Residencia y Hogar para atender a discapacitados desde los primeros años de escolarización hasta la edad adulta.

Este equipo de profesionales participa en diversos proyectos de innovación educativa y el pasado curso obtuvo una beca de 400.000 pesetas del concurso "Investiga a través del entorno y expónlo", con su experiencia "Interacción con el entorno mediante animales de compañía".

Incrementar la autoestima

Cristina Alonso, psicóloga, especifica que este centro acoge a alumnos afectados por diversas discapacidades como Síndrome de Down, autismo, paralíticos cerebrales, o bien deficiencias motóricas unidas a un retraso mental, aunque otros presentan trastornos graves de personalidad.

Esta psicóloga valora positivamente la experiencia: "los chicos son conscientes de sus dificultades, pero con el desarrollo de este proyecto se convierten en protagonistas e incrementan su autoestima".

Para su puesta en marcha, Faustina Zapardiel aclara que se ha conjugado el entretenimiento, la necesidad de comunicación y de expresión, el desarrollo de aptitudes, la expresión corporal y el juego dramático, que contribuyen a que los alumnos mejoren su comunicación con los demás.

Juego dramático, ensayo de la obra y montaje son las tres actividades configuran el plan de trabajo. Los alumnos han trabajado en las aulas de Logopedia y Psicomotricidad y, además, en el taller de audiovisuales han realizado un montaje multimedia con fotos digitales y sus propias voces.

Construcción de decorados

"También -continúa la coordinadora- hemos creado un taller de atrezzo, donde los chicos han realizado puertas, ventanas, escudos, lanzas, estrellas, así como un castillo de madera y un dragón que configuraban el mobiliario escénico y los decorados".

En el taller de cosido y telas han confeccionado los tapices, adornos, disfraces, las velas de los barcos y estampación de telas. Las actividades del taller de música se canalizaron a través de la exploración de las propiedades sonoras del propio cuerpo, de los objetos, de los fenómenos naturales y de los instrumentos musicales.

Durante el curso, los alumnos presenciaron audiciones de piezas populares como El Danubio Azul, la trucha y el aprendiz de brujo, entre otras.

El proyecto culmina con la representación de "La Princesa Valiente", una obra ambientada en la Edad Media: "a los chicos les gusta este período histórico, por el componente mágico de sus protagonistas, caballeros, dragones y princesas".

Faustina Zapardiel subraya que el profesorado ha intentado transmitir a estos jóvenes que "el teatro es vida y belleza" y reconoce que han cumplido los objetivos, ya que estos chicos no abandonaban sus actividades ni para disfrutar del recreo.