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Madrid.
G. A.
La Fundación Primero de Mayo y Comisiones Obreras han realizado
un informe sobre "la escolarización de los hijos de inmigrantes
en España", financiado por el Ministerio de Trabajo a través
del Instituto de Migraciones y Servicios Sociales, en el que se afirma
que "el peso específico de los estudiantes extranjeros en
nuestro país es, hoy por hoy, bastante reducido". El trabajo
se basa fundamentalmente en datos del curso 1996/97, en el que se contabilizaron
62.707 alumnos foráneos matriculados en alguno de los centros de
enseñanza no universitaria españoles, lo que representa
tan sólo el 0,8% del total.
Hay
más de 150 nacionalidades presentes en el sistema educativo español,
aunque seis concentran a casi el 50% de la población de estudiantes
extranjeros, y una veintena de ellas al 78%. La Unión Europea es
el conjunto que más escolares aporta (30,5%), si bien entre Alemania
(7,1%), Reino Unido (6,2%), Portugal (5,7%) y Francia (5,4%), llegan al
24,4%. Pero, con gran diferencia, es Marruecos el principal país
de origen (20,7%). En definitiva, Europa sigue siendo la primera zona
geográfica de procedencia, pero es el contingente africano el que
ha experimentado el mayor crecimiento en los últimos años.
Del resto, sólo el colectivo centroamericano ha registrado un aumento.
En
sólo seis cursos (del 1992/93 al 1997/98), la población
escolar española ha descendido un 10,5% mientras que el número
de alumnos extranjeros ha registrado un incremento del 57%, con una clara
tendencia a seguir aumentando incluso en mayor porcentaje. Pero su distribución
por la geografía española es muy desigual, ya que entre
cinco de las diecisiete comunidades autónomas (Madrid, Cataluña,
Valencia, Canarias y Andalucía) aglutinan al 80% de estos estudiantes,
y sólo entre las dos primeras a más del 50%. El alumnado
procedente de Europa se localiza principalmente en la zona valenciana
y en las islas, mientras que los originarios de países africanos,
iberoamericanos y asiáticos se concentran sobre todo en las comunidades
madrileña, catalana y andaluza.
Desequilibrio
También
existe un claro desequilibrio entre las distintas redes en cuanto a la
escolarización de niños extranjeros, ya que tres de cada
cuatro (73% en el territorio MEC y 69% en toda España) cursaban
estudios en centros públicos, en el ejercicio 1996/97. Y según
los datos proporcionados por la Subdirección General de Educación
Especial y Atención a la Diversidad para el curso 1998/99, referidos
a los centros sostenidos con fondos públicos del ámbito
de gestión del Ministerio en dicho período, "el 86%
de los inmigrantes que cursan estudios en estos centros lo hace en colegios
o institutos públicos, mientras que el restante 14% lo hace en
centros concertados". Además, la cuarta parte se concentraban
en sólo 60 de los más de 4.500 centros, públicos
y concertados, que dependían del Departamento en dicho curso. Y
en algunos casos el porcentaje de estudiantes extranjeros superaba el
50%, llegando a veces al 70%.
Según
el informe, "hay al menos dos mecanismos de los que se valen los
colegios concertados para evitarse alumnos no deseados. Uno es
la obligación de pagar ciertos servicios no subvencionados, y para
los que no existen sistemas de ayudas estatales, como el transporte escolar,
el uniforme, el comedor, las actividades extraescolares, etc. Y otro la
no existencia de plazas reservadas para la admisión de alumnos
que lleguen con el curso escolar empezado o en cursos y niveles altos,
lo que convierte a estos colegios en cotos cerrados para un colectivo
que, muy frecuentemente, se incorpora al curso cuando éste ya ha
empezado".
Dificultades
Los
autores del estudio añaden que "en las escuelas donde el volumen
de niños de origen inmigrante es significativo, su presencia se
vive como algo, si no conflictivo, sí dificultoso". Reconocen
que "por mucho que las escuelas e institutos pretendan acoger a estos
alumnos con la mayor normalidad posible, un excesivo peso de este tipo
de alumnado introduce algunas dificultades pedagógicas y organizativas,
ciertos inconvenientes que antes no existían". Y desatacan
la conveniencia y necesidad "de contar con ciertos recursos específicamente
establecidos para ellos".
Por
todo ello, en las conclusiones de este informe se recomienda a los centros
docentes que avancen "en el desarrollo de la idea de la multiculturalidad
proporcionando al alumnado, cualquiera que se la cultura a la que pertenecen,
los mecanismos necesarios para que puedan mantener y desarrollar sus propias
lengua y cultura. Es necesaria una educación no basada en ideas
que confieran superioridad de una cultura sobre otra, y así poder
llegar a una situación en la que las diferencias culturales (religión,
hábitos alimenticios o incluso lengua) no sean cuestiones tan importantes
a la hora de acoger a nuevos estudiantes".
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