El CSIC investiga
la variedad biológica
de la Amazonia
El proyecto Arapaima, cuya primera etapa se ha llevado a cabo este verano, está previsto
que finalice el próximo año
La Amazonia es el campo de investigación de un nuevo proyecto científico que, con el nombre de Arapaima, va a ser llevado
a cabo por el CSIC, en colaboración con otros organismos y
la participación de Brasil. Tras una primera etapa, realizada este
verano, la finalización del proyecto completo está prevista para 2001. Los equipos llevarán a cabo investiga- ciones en terrenos totalmente nuevos.
Rueda de
prensa de presentación
del proyecto Arapaima.
(Foto: Rafael Martínez)

Madrid
Con el nombre de proyecto Arapaima, un equipo de científicos, coordinado por el ecólogo del Museo Nacional de Ciencias Naturales, del CSIC, Javier Lobón-Cerviá, está realizando un proyecto de investigación en la Amazonia. Su finalización está prevista para 2001. En este  proyecto   trabajan  dos  grupos   de

científicos, uno español, financiado por la Agencia Española de Cooperación Internacional, y otro brasileño. Al primero pertenecen Lobón Cerviá y el catedrático de Ecología de la Universidad de Sevilla, Carlos Granado. Por parte de Brasil, la Investigación corre a cargo de expertos del Instituto Nacional de Investigaciones Amazónicas.

Dentro de este ambicioso proyecto se ha llevado a cabo ya, como primera parte, la expedición Arapaima al Amazonas, que ha tenido lugar durante este verano. Cuatro barcos partieron de la ciudad de Manaos, en Brasil, y surcaron el río Amazonas, cada uno de ellos con una dirección y un destino diferente. En total, recorrieron un trayecto de 2.000 kilómetros y las embarcaciones finalizaron su singladura en las desembocaduras de los ríos Purus, Parentis, Manacapurú e Ica. Ahora, una vez de regreso con las muestras, se ha iniciado el trabajo de laboratorio.

Campos nuevos

Las investigaciones que se van a llevar a cabo a todo lo largo del proyecto abarcan campos científicos totalmente nuevos, según ha declarado el equipo de investigadores a su cargo.

La principal riqueza de la Amazonia es su biodiversidad, que la convierte en el lugar del mundo con mayor número de ambientes naturales. Y, en consecuencia, con el mayor número de especies, tanto animales como vegetales. Sirva de dato que, en su vasta superficie, atesora nada menos que el 45% de la diversidad biológica del planeta.

El llamado "gran infierno verde" se presenta como un inmenso laboratorio natural, en el que las condiciones ambientales hacen muy difíciles y peligrosas las investigaciones. Pero, antes, es fundamental mantener viva y al margen de todo peligro su biodiversidad.

El Amazonas es también el río más largo y caudaloso del mundo. Algunos nativos le llaman el Tunguragua, "el rey de las aguas". Sus 6.662 kilómetros recorren los países de Perú, Colombia, y Brasil. De los 6 millones de kilómetros cuadrados de su cuenca fluvial, la mayor del planeta, y que también se interna en Venezuela, Ecuador y Bolivia, hasta ahora sólo se ha explorado una tercera parte.

Las varzeas

Se calcula que el menos el 30% de esta superficie se inunda una vez al año, desbordando el cauce del río y dando lugar a las varzeas. Estas fluctuaciones en su caudal pueden llegar a producir un ascenso de hasta ocho metros sobre su nivel normal.

Los integrantes de la expedición al Amazonas, han muestreado los lagos que se forman con las varzeas, para intentar catalogar las especies de peces que los habitan.

En concreto, el objetivo era el estudio de 50 lagos, de los aproximadamente 1.000 que hay contabilizados. Con técnicas tradicionales de pesca, se han capturado ejemplares que, ahora, una vez de regreso, han empezado a ser estudiados y analizados en los laboratorios, para determinar a que especie pertenecen. Un trabajo mucho más largo y paciente que el llamado de campo, realizado "in situ", con la recogida de muestras.

También serán objeto de estudio la adaptación de los peces y los procesos de etología trófica, que establecen sus peculiares estrategias de reproducción. Pero, además, los científicos van a comparar las condiciones de vida en los lagos que no han experimentado ninguna agresión por parte de la actividad humana, con las de aquellos que sufren la desforestación. En definitiva, se trata de estudiar el efecto de esta sobre las comunidades de peces.

Las entidades que colaboran en el proyecto Arapaima son el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). la Agencia Española de Cooperación Internacional (AECI), el Instituto Nacional de Pesquisas da Amazonía (IMPA), Ciencia y Tecnología para el Desarrollo (CYTED), Fundación para el Estudio y la Protección del Medio Ambiente (FEPMA) y el Consejo Nacional da Pesquisas (CNPQ)

 

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