Más de 10.000 jóvenes madrileños estaban convocados a participar en
la tercera edición de este proyecto educativo
Los alumnos han visitado el
centro de naturaleza Cañada Real, un lugar donde acogen
animales heridos, los curan e intentan reintegrarlos a su hábitat.
(Fotos: Rafael Martínez)
Los ganadores de este certamen, todos ellos alumnos de
1 de ESO de colegios ubicados en nueve localidades madrileñas,
han trabajado en equipo sobre el tema central del Aula de Primavera, "Biodiversidad", respondiendo a un cuestionario-
juego de 40 preguntas y presentando un trabajo relativo al tema, todo ello valorado por un jurado de expertos.

Madrid. MARGARITA GIRON
Más de 250 alumnos de primer curso de ESO pertenecientes a colegios de varios municipios de la Comunidad de Madrid han participado en el Aula de Primavera que, por tercer año, convoca la Obra Social de Caja Madrid. A lo largo de una jornada han tenido ocasión de conocer la Real Fábrica de Cristal de la Granja, los jardines del palacio de San Ildefonso y el embalse de Pontón Alto. Para terminar el día, visitaron el Aula de la Naturaleza "Cañada Real", un centro de acogida de animales donde pudieron ver de cerca lobos ibéricos, buitres, zorros, hurones, jinetas y otras especies salvajes.

Los ganadores de este certamen han tenido que competir con más de 780 participantes que han presentado un total de 130 trabajos relacionados con la "Biodiversidad", tema objeto de este concurso. Todos ellos son alumnos pertenecientes a colegios de Alcobendas, Boadilla del Monte, Coslada, Las Rozas, Leganés, Parla, Pozuelo de Alarcón, Rivas Vaciamadrid, y Torrejón de Ardoz, localidades madrileñas a las que va destinado el proyecto Aulas de la Naturaleza.

El principal objetivo de esta iniciativa es "inculcar en los jóvenes el amor por la naturaleza", explica Manuel Chapa, director pedagógico del proyecto. "Hemos escogido la edad de los 11 a 12 años porque los chavales no han perdido aún su capacidad de sorpresa, a la vez que son capaces de realizar trabajos académicos con un cierto nivel. También es una buena edad para trabajar en equipo, lo cual ayuda a fomentar la solidaridad y convivencia".

Precisamente formar un equipo de no más de seis componentes es condición indispensable para participar en este concurso, así como contestar correctamente a un cuestionario con 40 preguntas sobre el tema propuesto. Además, tienen que presentar un trabajo relativo a la temática tratada, que será valorado por un Jurado compuesto por especialistas en la materia.

Monitores de apoyo

Durante todo el día los chavales han estado acompañados de once monitores, todos ellos biólogos, que les han comentado y explicado cada lugar de interés que visitaban. "Nuestra misión es apoyarles y orientarles en todas las actividades del programa", explica Marisa Tejedor, una de las monitoras. "La mayor parte de los chavales tienen un enorme interés por aprender, además, saben que su actitud y comportamiento cuenta para conseguir plaza en el aula de verano, que este año tendrá lugar en los Pirineos", añade.

En cuanto a la participación por sexos, hay que destacar el mayor porcentaje de chicas que de chicos, un 67% frente a un 33%. Para Manuel Chapa la diferencia puede venir explicada porque "a estas edades las chicas tienen más capacidad de organización, más habilidades para trabajar en equipo".

Ruben Díez tiene 12 años, estudia 1 de ESO en el colegio CEMU de Leganés (Madrid), es uno de los 250 alumnos que participan en el Aula de Primavera, y tiene muy claro que hará "lo que sea" para participar en el Aula de Verano. "Me gusta mucho venir aquí porque lo pasamos muy bien, aunque me ha dado un poco de pena ver que el buitre Nicolás ya no podrá volar más". Nicolás es uno de lo muchos animales que se encuentran en el Centro de Naturaleza Cañada Real, un lugar donde los acogen cuando están heridos, los cuidan e intentan reintegrarlos a su hábitat. Después de dañarse una ala al chocar con un cable de alta tensión, el buitre dedica sus días a pasear entre los chavales que visitan el centro.

Trabajo en equipo

Una obra de guiñol en la que los habitantes de un pueblo persiguen a un grupo de gamberros que han destruido su bosque, es el trabajo que han realizado Ruben y sus compañeros de equipo y que les ha permitido participar en esta experiencia. Un jurado, compuesto por especialistas en esta campo, valora, sobre todo, la originalidad, la capacidad de trabajo y la relación con el tema propuesto.

El proyecto Aulas de la Naturaleza se encuentra en su tercera edición y en él han participado ya 10.000 alumnos, de los cuales más de 2.000 han sido seleccionados para el programa de actividades. La primera edición, celebrada en el curso 1997/98, tuvo carácter piloto, y en ella pudieron participar todos los alumnos de 1 de ESO de la localidad madrileña de Fuenlabrada. La segunda extendió considerablemente su radio de acción. Se dirigió a los alumnos de 2 de ESO de Galicia y de ocho municipios de la Comunidad de Madrid, en total unos 40.000 alumnos de 903 centros escolares.

A diferencia de las Aulas de Primavera y de Invierno, que tienen una duración de una jornada, la de Verano ocupará cuatro días y tres noches y tendrá lugar en los Pirineos. Solo podrán acceder a esta última los chavales que hayan participado en alguna de las anteriores y que hayan sido seleccionados por el Jurado. Para ello, deberán contestar a un nuevo cuestionario, esta vez con solo 20 preguntas, y desarrollar una redacción de no más de 2.000 palabras sobre los temas que se propongan. Además, durante la asistencia a las Aulas de Invierno y Primavera se ha distribuido entre los participantes un juego de Bitácora que ha servido para evaluar el grado de atención y participación de los equipos y que les permite acumular puntos de cara al Aula de Verano. Los cien escolares ganadores visitarán, durante la última semana de junio, el Monasterio de Piedra, Los Mallos de Riglos, Jaca, el Parque Nacional de Ordesa y San Juan de Peña.

 

arriba