.La educación básica: mi prioridad
entre prioridades

() El Foro de Dakar, que tuvo lugar del 26 al 28 del pasado mes de abril con 1.500 participantes, entre ellos más de 100 ministros, 182 países y más de 150 representantes de la sociedad civil, con expresa invitación de mi parte a un gran número de organizaciones no gubernamentales (ONG), me parece histórico.
Señero, porque su balance nos ha obligado de algún modo a pasar sin más demora a la autocrítica. Pues si el inventario mundial de la educación para todos muestra que en estos diez años se han llevado a cabo sustanciales progresos en el campo educativo (la escolarización primaria ha ido incrementándose a un ritmo de 10 millones de niños más anualmente y, dato muy importante y esperanzador, la tasa de escolarización aumenta ahora más rápidamente que el crecimiento demográfico), por el contrario, no podemos estar satisfechos ni autocomplacernos que en el año 2000 aún permanezcan alrededor de 113 millones de niños sin escolarizar y 875 millones de analfabetos.
La importancia de la reunión de Dakar, tras la detallada exposición de aciertos y errores de las políticas educativas del decenio, emana también, y sobre todo, del marco de acción en ella adoptado. La educación definida como un derecho humano fundamental y la clave para el desarrollo sostenible y la paz, se plasma en marco de acción de un periodo de 15 años. En él, los allí participantes nos comprometemos sustancialmente a asegurar que para el 2015 todos los niños tengan acceso a una educación primaria obligatoria, completamente gratis y de buena calidad; a conseguir un 50% de aumento de la alfabetización de adultos, así como a eliminar la diferencia de géneros en la educación primaria y secundaria para el 2005 y lograr la equidad completa entre hombre y mujer para el año 2015.
Para alcanzar tal meta, los países participantes prepararán planes nacionales de educación para todos, para el 2002, consultando para ello al menos con la sociedad civil nacional. Estos planes serán elaborados definiendo claramente las prioridades presupuestarias para el logro de los objetivos, no más allá del 2015.
El esfuerzo principal de esta tarea incumbe, naturalmente a cada país, ya que alrededor del 63% del coste total de la educación en el mundo corre a cargo de los Estados, el 35% de los fondos son privados (padres, alumnos, comunidades, empresas, ONG) y el 2% proceden de los programas internacionales de ayuda al desarrollo.
Se estima que la realización de estos objetivos necesitará un esfuerzo financiero suplementario de los países, así como de los donantes bilaterales y multilaterales, de alrededor 8.000 millones de dólares anuales durante un decenio, para lo que es preciso un firme compromiso de los gobiernos nacionales, de las instituciones donantes, inclusive del Banco Mundial, así como de los Bancos Regionales de Desarrollo ()

Koichiro Matsuura
EL PAIS. 28 -mayo- 2000.

Informe sobre la enseñanza
en los países de la OCDE

El acceso a la enseñanza superior se democratiza a gran velocidad en los países de la OCDE, según "Miradas sobre la educación", informe publicado cada dos años y que concierne a los 18 países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), "el número de estudiantes que siguen programas universitarios ha aumentado más del 20 % entre 199O y 1997 en todos los países de la OCDE, salvo cinco, y más del 50 % en ocho de ellos". Si se considera que en varios de estos países, entre los que se incluyen los más desarrollados, como los Estados Unidos o los países europeos, el analfabetismo estaba todavía muy presente a principios del siglo XX, el salto cualitativo y cuantitativo recorrido en menos de diez años es considerable. En la zona de la OCDE, por término medio, un joven puede además "esperar pasar dos años a plena dedicación en la enseñanza superior".
Este flujo de estudiantes es todavía más notable en tanto que no es el fruto únicamente de la demografía, sino de una demanda social fuerte, conjugada con la acción voluntarista de los estados. El ejemplo más característico de está tendencia está ilustrado por el Reino Unido, donde si bien la población en edad de hacer estos estudios superiores "ha decaído (...), la progresión efectiva de la escolarización en la enseñanza superior ha sido del 85 %". Otro signo de esta demanda social; los países en los que los efectivos universitarios han progresado fuertemente no son únicamente aquellos en los que la población de estudiantes era débil en 1990. Así, la esperanza de formación superior ha aumentado igualmente en ciertos países en los que se alcanzaba ya un nivel elevado". En Australia, en Finlandia y en Nueva Zelanda ha progresado aproximadamente lo mismo".

LES ECHOS. 18-mayo-2.000

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