En esta sección se publicarán las cartas dirigidas por correo o vía electrónica. El tema será libre y no deberá superar las 30 líneas. COMUNIDAD ESCOLAR se reserva todos los derechos para seleccionar, extractar y publicar las cartas recibidas. Para colaborar es necesario enviar nombre y dos apellidos y el DNI, datos que se mantendrán en absoluta reserva
comunidad.escolar@educ.mec.es

 
   
 
   

Educación infantil gratuita

Según recogen los medios de comunicación, la Comunidad de Madrid subvencionará el segundo ciclo de Educación Infantil, el tramo de edad comprendido entre los 3 y los 6 años, en 75 colegios privados, para el próximo curso, que vienen a sumarse a los 92 que ya recibían estas ayudas. De esta forma 8.000 niños, de 3 a 6 años, podrán incorporarse a colegios privados de forma gratuita.
Para acceder a estos centros, los alumnos deben cumplir los mismos requisitos de admisión que los públicos. Además, no pueden cobrar la preinscripción, están obligados a reservar unas plazas para niños discapacitados, pertenecientes a minorías étnicas y a sectores marginales.
Como madre de una niña de tres años, esta medida me beneficia, ante la imposibilidad de matricular a mi hija en una escuela infantil pública, por la gran demanda de plazas que reciben estos centros. Tras un largo periplo, por lo menos he aprendido unas normas básicas para la elección de una buena guardería.
En primer lugar, los responsables del centro deben contestar todas las preguntas que les formulen los padres y enseñarles las instalaciones, desde las aulas, hasta el comedor y otros servicios. Un aspecto que me parece imprescindible es comprobar las condiciones higiénicas en las que se manipula la comida, cómo se confecciona el menú y si lo hace un especialista.
La composición de la plantilla profesional es importante, pues debe incorporar, además de educadores, profesores y cuidadores, un psicólogo infantil y un médico pediatra.
Una vez que hayamos encontrado la escuela que mejor se adapte a nuestras preferencias, se iniciará un proceso de adaptación que, me temo, afectará tanto a los niños como a los padres.

María de Prado Chozas
Torrelodones (Madrid).

 
   
 
   
Una jornada polémica

Al parecer la mayoría de los centros públicos de Alcalá de Henares se decantan por la implantación de la jornada escolar continua para el próximo curso. Desde comienzos del presente año académico los padres de este municipio madrileño realizaron numerosas movilizaciones en apoyo de esta reivindicación, pero el gobierno autonómico se la denegó. Sin embargo, ahora una orden firmada por Gustavo Villapalos, consejero de Educación, admite la posibilidad de modificar el horario escolar.
Para aplicar esta jornada, la Comunidad exige a los ayuntamientos que programen actividades extraescolares por la tarde, para que los niños continúen en las aulas, en el caso de que sus padres no puedan ir a recogerlos, cuando finalicen las clases a las 14 horas.
Estos planes exigen una inversión económica considerable que en Alcalá de Henares se estima en unos 300 millones de pesetas. Además, estos programas deberán tener unos contenidos bien definidos, como prácticas deportivas y otras actividades culturales y de refuerzo en el aprendizaje para los alumnos que lo necesiten.
Por lo que me pregunto: ¿quién va a financiar estos planes?. Los padres alcalaínos han reiterado su preferencia por este horario, sin embargo, ¿estarán dispuestos a realizar un desembolso económico para cubrir los gastos de unas actividades que, de continuar con una jornada partida, no sería necesario?.
Otra cuestión es si el colegio acogerá estos programas o bien si se distribuirán en diversos centros de cada barrio. En este último supuesto, ¿habría que proporcionar un transporte para los alumnos?.
Por otra parte, en estos días se desarrolla el proceso de admisión de alumnos, por lo que las familias no saben qué horario van a tener sus hijos y aún no se ha constituído el consejo escolar, que es el órgano que debe decidir esta modificación de horario.
Estaremos expectantes ante el desarrollo de la experiencia alcalaína pero, en mi opinión, estos programas adolecen de indefinición en cuanto a sus contenidos y a su financiación.

Pedro Pérez Rozas
Majadahonda (Madrid)

 

 
arriba