|
de
la Universidad Complutense de Madrid y con el profesorado especialista
en Geografía e Historia de los institutos de secundaria de esta
zona del sureste madrileño.
Javier
Medina, asesor científico-tecnologógico del CPR, explica
que potenciar la Arqueología como recurso didáctico y facilitar
su traslación al trabajo en el aula y su integración curricular
constituían las premisas que dieron origen al programa. "También,
pretendíamos dar a conocer los valores patrimoniales que existen
en nuestro entorno, ya que esta comarca es muy rica en yacimientos arqueológicos,
debido a que en las vegas de los ríos se producían los asentamientos
y se encuentran numerosos hallazgos paleontológicos", puntualiza.
Seminario
de investigación
El
equipo del CPR constituyó un seminario de investigación
sobre las aplicaciones didácticas de la Arqueología y el
diseño de materiales específicos relacionados con el conocimiento
de este patrimonio arqueológico.
Según
este asesor, la escasa presencia de los estudios de Arqueología
en el currículo de la ESO y del Bachillerato dificulta que los
alumnos conozcan y valoren su pasado. "Pero, este hecho está en
aparente contradicción con los estímulos sociales que los
jóvenes reciben a través de los medios de comunicación
y del cine, así como con los objetivos del sistema educativo que
insiste en el conocimiento y valoración del patrimonio artístico,
histórico y natural", especifica Javier Medina.
En
un intento de paliar esta situación surge el seminario de formación
del profesorado, que diseñan conjuntamente el CPR de Aranjuez y
el Departamento de Prehistoria de la Facultad de Geografía e Historia
para dar a conocer los valores del patrimonio arqueológico del
sureste madrileño y fomentar su protección.
Carpeta
de recursos
La
primera fase consistía en diversas conferencias y la preparación
de la visita de los alumnos a la exposición. Seguidamente, el profesorado
participante llevó a cabo unas fichas de actividades, que formarán
parte de una carpeta de recursos didácticos y que incluye un catálogo
ilustrado sobre la muestra, una guía de actividades, un juego de
diapositivas y un CD-ROM sobre los primeros poblamientos en el sureste
de la Comunidad de Madrid.
Este
programa concluye con la visita de los grupos de alumnos de Secundaria
y Bachillerato a la exposición "Historia bajo nuestros pies". Estructurada
en dos espacios diferenciados, esta muestra recoge paneles y maquetas
que ilustran los diferentes poblamientos de la zona. Tras finalizar el
recorrido, los alumnos se trasladaban al taller de arqueología,
instalado en un patio del CPR y que consiste en un espacio de simulación
de excavación arqueológica con elementos como cerámicas,
enterramientos, fondo de cabañas, hornos...
Felipe
Tostón, profesor de Historia del IES Juan Carlos I de Ciempozuelos,
acude a la exposición con un grupo de alumnos de diversificación
curricular de 3º y 4º de ESO. Este profesor considera que la arqueología
y la prehistoria se contemplan de manera superficial en el currículo
de esa etapa educativa. "Estos chicos de 16 a 18 años conocen la
arqueología a través del cine y la televisión e identifican
esta ciencia con Indiana Jones. La exposición y los talleres les
van a introducir en ese mundo y proporcionarles un conocimiento más
próximo y real de la labor arqueológica, además de
concienciarles de la necesidad de conservar el patrimonio".
Metodología
y técnicas
El
recorrido por la muestra se inicia con unos paneles que presentan la metodología
arqueológica y las técnicas de excavación y prospección.
Junto a estos paneles se encuentra una maqueta de una excavación
de una vivienda de la Edad de Hierro en Puentelargo de Jarama, que sirve
de modelo para la simulación que se montó en el exterior.
El
siguiente espacio recoge un desarrollo cronológico a través
de las grandes etapas de la Prehistoria: el Paleolítico, el Neolítico,
la Edad de los Metales y del Hierro y, por último, la época
romana.
Javier
Medina señala los elementos de iconografía y cómic
que figuran en la exposición y cuya finalidad es provocar la complicidad
de los chicos y mostrarles que, con una presentación atractiva,
se pueden abordar contenidos muy científicos. Esta muestra concluye
con una reflexión sobre la defensa del patrimonio arqueológico.
Yacimientos
de la zona
En
esta estructura aparecen también dos elementos que permiten la
interpretación de los yacimientos y hallazgos en la zona. Una serie
de maquetas reproducen una cazadero paleolítico, un enterramiento
múltiple, una inhumación de la Edad del Bronce, una tumba
de incineración y una vivienda de la Edad del Hierro.
Así
como, diversos paneles recogen información sobre el yacimiento
de la calle Príncipe, la cerámica de Ciempozuelos y la Necrópolis
visigoda de Cacera de las Ranas.
Tras
finalizar el recorrido, los alumnos se dirigen a la simulación
instalada en el patio del CPR. A Sergio Cañete, de 18 años,
le atraen "las cosas antiguas" y reconoce que colecciona monedas de diversas
épocas; mientras que su compañeros Juan José Saza
confiesa que la arqueología le parecía algo muy cinematográfico.
Jesús
Alvarez, becario en el Departamento de Prehistoria, forma parte del equipo
que ha diseñado esta exposición. En el transcurso del trabajo
de excavación, explica que su finalidad es relacionar en la práctica
los conocimientos que han adquirido durante el recorrido por la muestra.
A este profesor universitario le llama la atención las preferencias
de los chicos, que guardan silencio y escuchan atentamente cuando se les
habla de los enterramientos, los rituales de los hombres prehistóricos
y la relación con el mundo simbólico y la religión.
Conservación
del patrimonio
Jesús
Alvarez considera fundamentales estas actividades escolares, "porque el
respeto al pasado y al patrimonio arqueológico no se aprende de
adulto, sino de niño". Para este especialista es imprescindible
una buena formación en este ámbito desde la etapa infantil,
ya que por ignorancia se puede acabar destruyendo este patrimonio".
El
trabajo posterior a la excavación consiste en el cartografiado
de los distintos sectores que constituyen los restos de un hábitat.
Javier Medina especifica que de esta forma se introduce a los jóvenes
en el método científico y que no sólo es una tarea
de arqueología, sino que se amplía al cálculo matemático.
Para
la puesta en marcha de este proyecto, Medina valora especialmente la conexión
que se ha establecido entre la universidad, que posee los datos científicos,
el profesorado de aula, que cuenta con la capacitación didáctica
para transmitir esta información a los alumnos, y el CPR que coordina
a estos profesionales.
|