Varias de las obras que integran la colección del Museo Lázaro Galdiano
La Fundación Lázaro Galdiano firma un convenio con Endesa
Un acuerdo firmado recientemente por la Fundación Endesa con la Fundación Lázaro Galdiano abre nuevas perspectivas de ampliación, restauración y difusión de sus importantes colecciones.

Madrid. JULIA FERNANDEZ
La historia del Museo Lázaro Galdiano es la de un matrimonio apasionado por el coleccionismo de obras de arte y la de un gesto infrecuente de generosidad hacia la sociedad española. El legado artístico reunido a lo largo de sus vidas por José Lázaro y Paula Florido ľuno de los más importantes de la época- fue donado al Estado español en 1947, para su libre exhibición. Su propia casa, un palacete en el centro de Madrid, era parte de este legado y el lugar donde se debería ubicar el futuro museo que reuniera las colecciones artísticas. Cuatro años después el Museo Lázaro Galdiano abría sus puertas al público, tras haber inventariado sus fondos y haber adecuado el edificio y sus instalaciones.

Lejos de las modas

Esmaltes, marfiles, platería, bronces y mármoles, joyas, mobiliario de época y pintura configuran una colección artística que tuvo en los gustos personales de sus autores y en las condiciones del mercado los móviles de selección y no en las modas que fueron imperando a lo largo de sus vidas. Ordenada por bloques temáticos y de forma cronológica, en tres de las cuatro plantas del palacio, la colección es uno de los más completos compendios de las diferentes manifestaciones artísticas a lo largo de la historia: desde piezas de arqueología del siglo VI antes de Cristo a Goya, pasando por los Primitivos españoles, flamencos y alemanes de los siglos XV y XVI.

El Convenio de colaboración firmado estos días con la Fundación Endesa abre una nueva fase de renovación en la Fundación Lázaro Galdiano. La dotación de cincuenta millones de pesetas para la conservación, restauración y difusión de sus obras, especialmente las de pintura, dibujo, grabados y mobiliario; y la exhibición de los fondos del museo en el Museo Nacional de Bellas Artes de Santiago de Chile el próximo octubre, supondrán la confirmación de esta Fundación como el gran centro artístico que José Lázaro y Paula Florido modelaron durante décadas.

 

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