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Madrid.
El reciente anuncio del establecimiento de la secuencia completa del mapa
genético humano, el genoma, ha sido recibido como uno de los grandes
avances de la ciencia en la historia de la humanidad. En
concreto, y por lo que se refiere a sus posibles repercusiones sobre la
salud, los especialistas tienen que remontarse, para encontrar un término
comparable, a lo que supuso el descubrimiento de la existencia de los
microorganimos y su papel en la transmisión de las enfermedades
infecciosas.
De
este hecho se derivaron prácticas hoy rutinarias, como las vacunas,
la aplicación de antibióticos, la apsepsia, la esterilización,
el hervir los líquidos, las cuarentenas, etc.
Aplicaciones
prácticas
De
acuerdo con los especialistas, las aplicaciones prácticas de poder
disponer del mapa genético tardarán aún unos diez
años.
En
líneas generales, se piensa que la humanidad va a contar a partir
de ahora con una arma muy poderosa para combatir las enfermedades hereditarias.
Junto a ello, y siguiendo dentro de unas líneas generales, se cree
que para el año 2050 las perspectivas medias de vida pueden haber
aumentado en 20 años. Y, lo que tiene gran importancia, estas vidas
no sólo serán mas largas, sino que se desarrollarán
en mejores condiciones mentales y físicas.
El
genoma es el conjunto de genes que caracterizan a una especie: en el caso
de la especie humana, su espectro completo está formado por 100.000
genes.
El
poseer un determinado genoma es lo que hace que un ser vivo pertenezca
a una especie y no a otra, que sea un hombre o un perro, una mariposa
o un pez. Una variación mínima en la secuencia de esos hasta
100.000 genes puede marcar toda la diferencia y decidir que un ser vivo
sea un ser humano o un mono.
Diferencias
mínimas
Para
los especialistas, lo poco que nos separa, en una cuestión tan
fundamental como el legado genético, de un mono, una mosca o un
gusano, nos debería hacer más humildes.
El
genoma lo recibimos de los padres, a través de las aportaciones
del espermatozoide y el óvulo, póngase en el orden que se
quiera. En el óvulo fecundado, origen de la vida, se encuentra
ya completo. Y, a partir de este momento, el genoma dirigirá el
desarrollo del nuevo ser, desde el organismo unicelular que es el óvulo
fecundado, hasta no sólo la enorme cantidad de células que
suponen un ser humano adulto, sino sus sorprendentes especializaciones
en distintos tejidos y órganos adaptados a funciones determinadas
y muy complejas.
Toda
célula de un ser vivo lleva el genoma completo de éste:
en el caso de las seres humanos, los 100.000 genes. Pero, luego las células
se diferencian según se hayan activado en ellas unos genes u otros,
porque muchos pueden permanecer en estado de latencia.
Enfermedades
hereditarias
Pero,
en el lado negativo, nuestra herencia genética también puede
suponer el nacimiento con un malformación o una enfermedad congénita;
o el que, a lo largo de la vida, se pongan en marcha, como con un mecanismo
de relojería, numerosas enfermedades,
El
tema de las enfermedades hereditarias no se conoce todavía bien
y es de una enorme complejidad. Pero, en principio, las únicas
enfermedades de las que se puede estar seguro que no son hereditarias
son las infecciosas. Efectivamente, estas está demostrado que se
deben al ataque de agentes externos, como virus y bacterias. Pero aún
aquí, el sistema inmunológico heredado y la resistencia
a un tipo de microorganismo puede variar en gran medida de unos individuos
a otros.
Hasta
ahora no se conocía ningún medio para evitar las enfermedades
hereditarias. Hoy, y aunque el camino va a ser muy difícil y complicado,
los investigadores creen que están empezando a contar con una herramienta
poderosa. El logro del mapa genético tendrá innumerables
consecuencias. Pero en estos momentos, las posibilidades que abre al tratamiento
de las enfermedades de transmisión hereditaria es una de las que
ha despertado mayores esperanzas.
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