En el presente artículo, su autora analiza la riqueza pedagógica que el juguete puede suministrar en el ámbito de la educación y expone una serie de consideraciones fundamentadas en base
a las investigaciones desarrolladas en los últimos años bajo
el auspicio de las organizaciones y asociaciones de fabricantes de juguetes con objeto de contribuir a la utilización de materiales lúdicos en el proceso de aprendizaje.

El juguete como instrumento
de aprendizaje

Maite Romero Berenguer
Psicóloga y pedagoga. Departamento de Psicología de AIJU.

A  en el siglo XIV, un pro-

fesor alemán enseñaba los conceptos de la filosofía a sus alumnos con las cartas de una baraja, y en el siglo XVI se utilizó un juego pitagórico que permitía aprender y verificar las tablas de la suma y la multiplicación a partir de fichas. Pero fue en el siglo XVII cuando se produjo el más extraordinario desarrollo de juegos didácticos: juegos de cartas sobre diversas materias, juegos de ocas, un silabario para enseñar a leer... Ya en el siglo XVIII la enciclopedia metódica presentó un diccionario de juegos en el que figuraban 112 páginas de juegos matemáticos y en el XIX un profesor presentó cómo una canica puede ilustrar la teoría de caída de los cuerpos, un columpio la teoría del péndulo, una cometa la descomposición de las fuerzas, una peonza la recesión de los equinoccios...(Vial, 88).

Durante el siglo XIX, y de modo más intenso en el siglo XX, se va consolidando la relación del binomio juego y educación; la máxima "aprender jugando", de manera paulatina se va apoderando de la realidad escolar. En esta pequeña revolución de la pedagogía contemporánea podemos comentar el ideario pedagógico de autores como Pestalozzi y Fröebel y sus planteamientos sobre las virtualidades educativas del juego; las aportaciones en el campo de la educación especial de autores como Montessori o Decroly; la innovación metodológica propiciada por movimientos de renovación pedagógica como la Escuela Nueva; las aportaciones de la Escuela de Ginebra y las generadas a partir de la obra de Piaget, Hall, Gross o Vygotsky, entre otros.

Pero la nuestra (la española) fue una escuela que se generó al margen de los estudios psicológicos que se difundieron por toda Europa en la primera mitad del siglo; y por tanto huérfana de los principios psicológicos básicos. Sabemos que cuando llegan a España las primeras influencias de la Escuela Nueva, que había incorporado los estudios de psicólogos infantiles como Decroly, Claparede, Binet o Dewey, estas propuestas comienzan a tener su efecto en algunas zonas del estado -especialmente en Cataluña- pero este movimiento quedó interrumpido por la Guerra Civil. Ya nunca sería lo mismo. No sólo el academicismo, sino la subliminal y terrible consigna "la letra con sangre entra" causó estragos en algunos aspectos de la filosofía de nuestras escuelas, en las que brillaba por su ausencia, toda actitud lúdica y todo espacio o tiempo de juego que no fuera llamado recreo. Aunque en la actualidad toda esta filosofía está más que olvidada, en la cultura escolar viven todavía desgraciadamente, algunos prejuicios y falsas creencias sobre las actitudes rígidas y poco lúdicas que deben presidir el trabajo escolar (Ortega).

Opiniones de los expertos

A pesar de las referencias sobre el alto valor educativo del juego por parte de gran cantidad de autores, nunca hasta ahora se había considerado en tan gran medida en España la trascendencia de lo lúdico en el contexto escolar.

La LOGSE , al referirse a la educación infantil, no alude a contenidos, sino a ámbitos de experiencia, valorando los aspectos manipulativos en el contexto de una metodología que pone especial énfasis en la actividad y el desarrollo de experiencias mediante el juego, en un ambiente de afecto y de confianza, como refleja la ley en su artículo 9, puntos 4 y 5 (Peña).

Explícitamente se señala en el artículo 5 del Real Decreto del 6/9/91 que establece el currículum de la Educación Infantil como uno de los objetivos generales de la etapa: "Identificar y expresar las necesidades básicas de salud y bienestar, de juego y de relación que el niño tiene".

En relación con esto, gran cantidad de profesionales relacionados con el mundo de la educación han estudiado las potencialidades del juguete en el contexto educativo y han reflexionado sobre el valor del juego y de los juguetes en la escuela. La totalidad de estas aportaciones vienen a defender la importancia del juego en el proceso de desarrollo del niño y por tanto la necesidad de estudiar de qué manera el material lúdico puede emplearse como instrumento de aprendizaje en las escuelas.

Impulsado por FEJU y AEFJ y dentro del marco de FEJU-98, AIJU ha desarrollado una investigación para de forma práctica y concreta asociar la mayor parte de juguetes expuestos en FEJU con los diferentes niveles, áreas educativas y contenidos escolares que marca la LOGSE.

Esta investigación fue presentada en FEJU en el "Stand informativo sobre juguetes y Educación", al que acudieron gran cantidad de profesionales relacionados con el mundo de la educación y de la industria del juguete.

Vínculos entre escuela y juguete

Lo que hemos pretendido con nuestra investigación es aportar nuestro granito de arena y contribuir de forma práctica en la utilización de los juguetes dentro del ámbito escolar, pues es una cuestión de cuya necesidad estamos plenamente convencidos. Consideramos que en el momento actual es importante trabajar en investigaciones que permitan establecer un nexo de unión entre dos mundos que ahora se encuentran relativamente lejanos y que, consideramos, deben estar unidos de forma mucho más estrecha: los juguetes y la escuela.

Hemos querido hacer un trabajo que, a nivel práctico asocie un buen número de juguetes con los contenidos que los niños de 0 a 12 años han de aprender en las escuelas, de forma que ello permita conocer la representación de juguetes en el mercado actual en base a parámetros meramente didácticos.

Queremos insistir en el hecho de que en este trabajo de investigación y reflexión no sólo hemos querido abarcar los juegos y juguetes concebidos tradicionalmente como didácticos, sino también todos aquellos juguetes que consideramos pueden resultar adecuados para el aprendizaje de los distintos contenidos escolares. Incluimos así juegos de imitación, juegos de movimiento y muchas otras tipologías de juguetes que, quedando un poco al margen del material lúdico considerado tradicionalmente como didáctico, estamos seguros de que pueden ser empleados para otros aprendizajes igualmente plasmados en los contenidos escolares.

Un total aproximado de 2.500 juguetes han sido pre-analizados (valoración genérica del producto en base a la información del catálogo) desde el punto de vista de su potencialidad didáctica dentro del marco escolar. En base a ello hemos establecido 1.790 asociaciones de juegos y juguetes concretos a los distintos contenidos escolares.

Una vez solicitados los catálogos a las empresas expositoras y recibido el material, se procedió al estudio de la información sobre los juguetes incluida en dichos catálogos buscando una asociación entre cada juguete y las áreas y contenidos escolares, tanto para la etapa de Educación Infantil (0-6 años) como para la de Educación Primaria (6-12 años).

Para ello y coordinado desde el Departamento de Pedagogía-Producto de AIJU, un equipo de psicólogos, pedagogos y profesores de Educación Infantil y Primaria valoraron los diferentes productos. Fruto de esta valoración y en base a sus potencialidades pedagógicas y a su conexión temática con los contenidos establecidos, los juguetes fueron asociados a una de las dos etapas (Infantil o Primaria), y dentro de ellas a un área y unos contenidos de aprendizaje concretos.

Dentro del marco de la LOGSE se potencia de forma decisiva la búsqueda de nuevos recursos pedagógicos que, complementando al libro de texto, puedan permitir un aprendizaje más significativo al niño.

Recurso didáctico

El material presentado a raíz de esta investigación queremos que permita al colectivo de profesores localizar productos concretos, de fabricantes concretos, que pueden ser utilizados para contenidos concretos que ellos han de abordar en sus clases. Queremos que los profesores que no usan aún juguetes como recurso didáctico tengan más facilidad para conocer, localizar y utilizar estos productos, y sus relaciones con los contenidos establecidos en la LOGSE. Estamos convencidos de que acciones en esta línea sin duda repercutirán en una aumento de la representación de los juguetes en las escuelas, hecho que contribuirá a mejorar la calidad de la educación impartida.

Dentro del sector del juguete estamos muy acostumbrados a manejar clasificaciones de productos en base a tipologías de juguetes, a la edad de los niños a los que se dirigen, a la temática, a su forma de distribución comercial, etc. Pero no estamos acostumbrados a tener a nuestro alcance clasificaciones de juguetes que nos ayuden a conocer el mercado en función de los aprendizajes que puede desarrollar en el niño cada producto en particular. Excepto el estudio presentado por AIJU en 1996 en el que es muestran las potencialidades del Sistema ESAR como instrumento de análisis del sector del juguete no existen documentos disponibles a este respecto.

El análisis realizado en la presente investigación permite, además de acceder a datos relacionados con las áreas y contenidos que los niños han de aprender en las escuelas, profundizar en un análisis más detallado de este tipo de datos. Esto es, por ejemplo, detectar huecos de mercado en relación a temáticas lúdicas para las distintas edades, localizar tipologías de juguetes especialmente explotadas comercialmente y obtener una información excepcionalmente valiosa sobre nuevos conceptos de juegos y juguetes que sienten las bases de importantes innovaciones en cuanto a productos que, además de originales, pueden ser plenamente aprovechables en el marco educativo, pues en función de él habrán sido concebidos.

Consideramos que es importante que los fabricantes, comerciantes, distribuidores, diseñadores y otros colectivos relacionados con la fabricación y venta de juguetes, se sensibilicen ante este tipo de información, ya que, sin duda, la introducción de forma seria y estudiada de los juguetes en la escuela contribuirá a mejorar la calidad de la educación de nuestros niños y por otra parte a la búsqueda de nuevos mercados para el sector del juguete.

Nos encontramos en un momento especialmente crítico respecto al tema que nos ocupa. A los profesionales del mundo de la educación compete perfilar una teoría y metodología de trabajo rigurosa respecto a la utilización de los juguetes dentro del marco escolar, y a los fabricantes y profesionales relacionados con la industria compete conocer estos temas y saber reaccionar ante la demanda y las nuevas necesidades surgidas en este marco para el producto juguete.

 

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