Cratera ática con tapadera ibérica

Escultura
ibérica

Oculta tras la nebulosa del mito y la carencia
de pruebas documentales, la presencia
de Grecia en Iberia permaneció en silencio durante siglos. Ahora, una exposición nos
habla de la relación con uno de los pueblos que más modeló los albores de nuestra historia.

Madrid. JULIA FERNANDEZ
Concebida en el imaginario griego como una tierra en el límite mismo de lo habitado, Iberia fue el escenario donde su mítico héroe Heracles colocó sus columnas, las que señalaban el fin del más extremo Occidente. La Hazaña de este gran viajero, liberador de monstruos y de caminos, y vencedor también de la muerte, fue registrada en imágenes y poemas dispersos por el Mediterráneo influenciado por los griegos. El lugar en el que excavó sus columnas, y que fueron primera referencia de nuestra tierra, no era otro que el término del Estrecho de Gibraltar.

La ilustración con mitos de la historia que hacían los griegos lleva a Iberia a ser también escenario del enfrentamiento de Hércules con Gerión, el rey de los tres cuerpos, o el lugar donde, según el historiador Herodoto, el navegante Coleo de Samos se enriqueció prodigiosamente, en el siglo VII antes de Cristo.

Todas estas noticias, legendarias o verídicas, están reflejadas en algunas de las obras que forman parte de la muestra "Los griegos en España. Tras las huellas de Heracles", que estos días exhibe el Museo Arqueológico Nacional, en Madrid. Organizada por el Ministerio de Educación y Cultura, con patrocinio de la Caja de ahorros del Mediterráneo, tuvo una primera versión más reducida que presentaron los Reyes en su visita a Grecia en 1998.

Una deuda histórica

La exposición que se presenta ahora en nuestro país es la primera que se realiza sobre la presencia de los griegos en Iberia y las huellas artísticas y culturales que dejaron en esta tierra. Estructurada en tres secciones: "Iberia desde la mirada y la palabra de Grecia", "Viajes y comercio" y "La recepción ibérica", reúne un total de 326 piezas, entre bronces, terracotas, vasos cerámicos, monedas, orfebrería y esculturas griegas e ibéricas.

Con un inicio en el que se nos informa con textos, gráficos y objetos de la inicial presencia fenicia en nuestra costas, y de su actuación de introductores de productos y manufacturas griegas, se llega a las primeras relaciones comerciales que los pueblos navegantes griegos –focenses, samios y eginetas- establecieron en el sur de la península, atraídos por su gran riqueza minera, en las últimas décadas del siglo VII a.C.

Pero el asentamiento de los griegos en el espacio ibérico no es una realidad hasta la fundación de Emporión (Ampurias), a comienzos del siglo VI a.C.: un modesto enclave para el aprovisionamiento de agua y víveres, que un siglo después se convertiría en uno de los centros griegos más importantes del Mediterráneo Occidental.

Tesoros subterráneos

Los cuatro siglos de relación comercial y cultural entre Iberia y Grecia dejaron numerosas huellas que han permanecido bajo tierra durante siglos. Son auténticos tesoros subterráneos que empezaron a emerger en las excavaciones del siglo y que sólo después de largas y complejas investigaciones históricas y arqueológicas comenzaron a conformar –aún a grandes rasgos- la verdadera historia de esta interrelación. Entre los tesoros recuperados y hoy mostrados en esta exposición están algunas piezas griegas arcaicas extraídas en Huelva, Málaga y Almería; la escultura de Asclepios o la cabeza de Apolo, de Ampurias; los hallazgos de época clásica del pecio de El Sec o de diversos yacimientos de Andalucía y Levante o los encontrados en las tumbas ibéricas de Baza y Galera (Granada) y de los Villares (Albacete).

"La dama de Elche no sería posible sin la influencia de los griegos", afirmaron las comisarias de la muestra Paloma Cabrera y Carmen Sánchez en su presentación a la sociedad española. Una afirmación que el visitante constata al contemplar la sección "La recepción ibérica". Las esculturas que son recogidas en ella son una síntesis perfecta de cómo un pueblo, Iberia, manteniendo su propia expresión, supo recoger la sabiduría de Grecia.

 


El Museo Arqueo-
lógico Nacional exhibe la primera muestra sobre los griegos en España
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