La Mir aguantará en el espacio
unos meses más

Moscú. La estación espacial rusa Mir, cuya desaparición estaba prevista para este mes de febrero, con una caída controlada en el Pacífico, será mantenida en órbita al menos hasta el próximo mes de agosto, tras una decisión del gobierno ruso. Dentro de dos meses se enviará a ella una nueva tripulación.
Algunos analistas han visto esta decisión como un gesto electoralista, hecho en plena campaña para los próximos comicios rusos.
El primer módulo de la Mir fue situado en el espacio en 1966. Desde 1967, la estación espacial ha estado habitada de manera permanente y ha servido para estudiar el comportamiento humano y las reacciones de su organismo, en largas estancias en el espacio: por ejemplo, si se descalcifican los huesos. También ha sido utilizada para la realización de numerosos experimentos en condiciones de microgravedad.
Sin embargo, fue concebida desde el principio para tener una vida operativa muy corta. La fecha prevista inicialmente para su desmantelamiento se situó entre 1990 y 1991. Unos diez años después sigue girando en órbita alrededor de la Tierra y totalmente obsoleta. A ello se han sumado la crisis económica y las reducciones drásticas de presupuesto. De ahí sus continuas averías en los últimos años.
Con todo, fue uno de los grandes orgullos de la antigua Unión Soviética y lo sigue siendo para muchos rusos en la actualidad. Mientras sus rivales estadounidenses llevaban a cabo misiones de "ida y vuelta", ellos acumulaban una inapreciable experiencia de "permanencia en el espacio". Y durante años estuvieron batiendo una marca tras otra en el número de días vividos por un ser humano fuera de la zona de la atmósfera terrestre.
Desaparecida la guerra fría, Rusia y EEUU han colaborado en los últimos años de la MIR. Y actualmente está prevista su sustitución por la ISS (International Spacial Station), en la que, junto a EEUU y Rusia, colaboran Japón, Canadá y la ESA, la agencia espacial europea, de la que forma parte España.
Hay ya dos módulos de la ISS en el espacio, pero todavía no se ha enviado ninguno habitable. Y hasta que se haga esto algunos especialistas creen que sería conveniente que la Mir continuase aguantando en órbita.

 
 

Gen implicado en el desarrollo de tumores

Madrid. Un gen denominado Snail y conocido hasta ahora por su implicación en el desarrollo embrionario, participa también en la progresión de los tumores, según se ha podido saber ahora. El descubrimiento han sido hecho por científicos pertenecientes al Instituto Cajal y al Instituto de Investigaciones Biomédicas.
Estas organizaciones, cuyas sedes se encuentran en Madrid, dependen del CSIC la primera, y de este mismo organismo y la Universidad Autónoma la segunda.
El hallazgo puede abrir nuevos caminos para el diagnóstico precoz del cáncer y para el diseño de terapias anti-invasivas.
El investigadores, dirigidos por Angela Nieto, del Instituto Cajal, y Amparo Cano, del Instituto de Investigaciones Biomédicas, han descubierto que este gen está presente en líneas celulares y carcinomas, siempre que éstos sean invasivos, tanto de ratones como de humanos, por lo que puede considerarse a Snail un marcador de malignidad tumoral
Cuando el gen Snail se expresa en células epiteliales normales es capaz de transformarlas en células tumorales y de dotarlas de capacidad migratoria e invasiva.
Los resultados han sido objeto de protección industrial por el CSIC y la UAM, lo que permitirá realizar su transferencia a empresas farmaceúticas, para su explotación comercial.

 
 

Universidades españolas seleccionadas
por una fundación internacional

Madrid. Dos universidades españolas, Carlos III, de Madrid, y Pompeu Fabra, de Barcelona, han recibido una ayuda de la Fundación Merck. Esta es una entidad sin ánimo de lucro, dependiente de Merck Sharp, una multinacional farmaceútica.
Ambas han sido seleccionadas entre más de 60 centros de todo el mundo. La ayuda que recibirán para becar sus proyectos de investigación será de alrededor de 97 millones de pesetas, en tres años. Y el tema a investigar, enseñar y debatir se centra en los problemas existentes en la relación entre los medicamentos y los sistemas sanitarios actuales y futuros.
El proyecto será realizado por profesores de las dos universidades españolas, que trabajarán en colaboración, y lleva por título "La política de los medicamentos a la luz de las ciencias sociales"
En el concurso resultaron también seleccionadas tres facultades estadounidenses, una italiana y otra canadiense.

 

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