El ministro Mariano Rajoy, ha inaugurado las jornadas con las que se ha abierto el debate sobre el futuro de la ESO, y que podrían dar paso a importantes cambios en este nivel educativo. (Foto: Rafael Martínez)

El MEC anuncia cambios en la ESO

El Gobierno estudia dividir a los alumnos por rendimiento o por especialidades, reducir las optativas y ampliar el calendario escolar

El MEC está estudiando la posibilidad de introducir en breve plazo diversos cambios en la ESO sin modificar la LOGSE, según ha anunciado el secretario de Estado de Educación en la clausura de unas jornadas, en las que han participado profesores de todo el país. Con este encuentro se ha abierto un debate sobre el futuro da la Secundaria Obligatoria, que continuará en Internet a través de una página web abierta a todos los ciudadanos, y culminará con una evaluación del INCE

Madrid.- G. ARIANES
El Ministerio de Educación y Cultura ha organizado entre el 9 y el 11 de diciembre unas jornadas de debate sobre la Educación Secundaria Obligatoria, "con la finalidad de realizar una reflexión sistemática sobre su presente y futuro". Han participado casi 500 profesores procedentes de todo el territorio español, excepto de Aragón, seleccionados por las administraciones educativas correspondientes, que han manifestado sus opiniones desde su experiencia directa con los alumnos.
La inauguración oficial de este encuentro ha estado presidida por el Ministro de Educación, Mariano Rajoy, quien ha animado a todos los componentes de la comunidad educativa, especialmente al profesorado, a participar en el debate sobre el presente y futuro de la ESO promovido por su Departamento, coincidiendo con la implantación generalizada este año del último curso de Secundaria. El debate iniciado con estas jornadas continuará a través de Internet con la página web www.esodebate.pntic.mec.es abierta por el Ministerio, en la que cualquier ciudadano podrá manifestar sus opiniones sobre la ESO. Sus conclusiones y los resultados del análisis que va a realizar el Instituto Nacional de Calidad y Evaluación, van a ser tenidos en cuenta por el MEC "para afrontar en el futuro, con datos objetivos y partiendo de la realidad, las mejoras concretas que exige la Educación Secundaria".
Los principales objetivos de estas jornadas han sido "analizar y debatir las realidades y las expectativas de la ESO; reflexionar sobre las políticas para su mejora en España; y efectuar un análisis comparado de los diferentes modelos vigentes para esta etapa en los principales países de la Unión Europea". Su trabajo se ha estructurado alrededor de doce mesas redondas y los correspondientes debates sobre "La Educación Secundaria Obligatoria: realidades y expectativas" (Competencias exigibles, evaluación y promoción, atención a las diferencias individuales, la vida escolar, el profesorado, y la educación postobligatoria: Formación Profesional y Bachillerato). Y también sobre "Análisis comparado de las políticas educativas en el tramo obligatorio de la Educación Secundaria" (Aspectos curriculares, trayectorias educativas, organización escolar, función directiva, el profesorado, y Educación Especial y Educación Compensatoria).

Recomendaciones
Además, se han desarrollado ponencias monográficas sobre "Finalidades y exigencias de la ESO", "Nuevas formas de tratar la diversificación curricular", "La ESO: realidades y expectativas", "Políticas, estrategias y medidas para mejorar los resultados del sistema educativo", "Análisis comparado de las políticas educativas en el tramo obligatorio de la Educación Secundaria", y sobre este nivel en los modelos alemán, inglés y francés. A partir de todos estos trabajos se han elaborado una serie de recomendaciones finales, en las que se afirma que hay que asegurar "el uso correcto, oral y escrito, del castellano y, en su caso ,de la lengua propia de la comunidad autónoma; así como el manejo de las operaciones aritméticas, geométricas y algebraicas fundamentales".
También se propone potenciar y revalorizar las Humanidades; dar "un tratamiento más adecuado" a la educación medioambiental, cívica, para la Paz y para la Salud; y "asegurar en todos los centros una dotación adecuada en Tecnologías de la Información, a fin de evitar que su uso se convierta en una nueva fuente de discriminación social". Para ello se recomienda "introducir una diversificación en el segundo ciclo de la ESO, sobre todo en el 4º curso, que tome en consideración las expectativas personales, académicas y laborales de los alumnos, y reducir las materias optativas en beneficio de las instrumentales, porque el actual sistema diluye y desmotiva a los estudiantes más capacitados".
En las conclusiones de estas jornadas se afirma que "la promoción automática, que permite el acceso al curso siguiente de alumnos con un elevado número de materias que superar, reduce considerablemente la necesaria motivación del alumnado, favorece el absentismo escolar, desautoriza al profesor y erosiona su labor docente". Por esto se propone contemplar la posibilidad de permanencia un año más en el primer curso de la ESO, "con el fin de subsanar las deficiencias en edades tempranas"; de adelantar la edad necesaria para realizar programas de diversificación curricular, establecida actualmente en los dieciséis años; y de introducir "una prueba al final de la etapa, que permita asegurar la consecución de los objetivos mínimos y garantizar un nivel homologable en todos los centros".

Necesidades especiales
También se considera necesario "dotar de mayor autonomía a los centros para establecer programas de atención a los alumnos con necesidades educativas especiales, sin menoscabo de la conveniente preparación intelectual del resto, e impulsar la atención especial a los superdotados". Y se denuncia "un aumento de la indisciplina en muchos centros que incide negativamente en la motivación del profesorado, en la calidad de su vida laboral, y en su equilibrio personal". En consecuencia, los participantes en estas jornadas creen que "el alumno debe conocer la importancia de la disciplina, a fin de hacer posible la convivencia y el desarrollo del trabajo académico con normalidad". Y piden una mayor implicación de los padres en la educación de sus hijos, junto al refuerzo de la autoridad del profesorado.
Todas estas recomendaciones incluyen igualmente medidas para favorecer el desempeño de la labor docente, como el establecimiento de "una carrera profesional que permita al profesor evolucionar de acuerdo a un sistema en el que prime el mérito y la capacidad". Y también "potenciar la figura del profesor tutor, considerándola como mérito a efectos económicos, docentes o administrativos; introducir la figura de los Auxiliares de Docencia, que colaboren con el profesorado en la gestión de la vida escolar; y garantizar una oferta amplia de formación continua".
Por último, se demanda "una autentica formación específica, tanto inicial como permanente, para el ejercicio de los diferentes cargos directivos, y la institucionalización de una etapa de prácticas previa al desempeño de dicha función". Y se propone "establecer una mayor conexión" entre los títulos de Formación Profesional y las demandas del mercado laboral; promover "un nuevo equilibrio que prime la demanda de estudios de FP sobre los de Bachillerato"; e incrementar a tres los años de duración de este último nivel educativo.

Reformas contra el fracaso
El Gobierno "se hace eco" de todas estas propuestas y va a proceder a una urgente y profunda" modificación de la ESO, según ha anunciado el secretario de Estado de Educación, Jorge Fernández, que ha sido el encargado de clausurar estas jornadas. Durante su intervención ha recordado que, según las últimas evaluaciones del INCE, "el 25% de los alumnos de 14 años obtiene resultados claramente insatisfactorios, y un 33% de los estudiantes de 16 años presenta resultados que no alcanzan los mínimos aceptables. El número de alumnos que no termina satisfactoriamente sus estudios de ESO, teniendo que acogerse a los Programas de Garantía Social, nos sitúa ante un índice de fracaso que, sin ser alarmante, es sin duda preocupante y demanda soluciones".
Según Jorge Fernández, "tanto la evaluación del INCE, como la opinión social y el propio debate de estas jornadas reflejan una realidad que debe hacernos reflexionar seriamente. Desde que se comenzó a aplicar la LOGSE en el curso 1991-92 no ha habido una petición tan generalizada de reforma, por lo que el Gobierno podrá, sin necesidad de tocar dicha ley, abordar el desarrollo de la misma con la modificación de algunas de las defectuosas aplicaciones que se han realizado, y atender así a las demandas del profesorado".
El secretario de Estado ha avanzado en diversos medios de comunicación algunos de los posibles cambios. Así, el MEC estudia la posibilidad de organizar grupos homogéneos de alumnos, por rendimiento o por las especialidades elegidas, "lo que no es un atentado a la igualdad de oportunidades, sino un reconocimiento flexible de la diversidad de los estudiantes". Y también podría adelantar a los 14 años (3º de ESO) y la diversificación de materias, creando itinerarios diferentes dentro de las especialidades, sin esperar para ello al Bachillerato como sucede ahora. Además, se reducirían las materias optativas para dar más peso a las instrumentales, especialmente las Matemáticas y la Lengua, incluyendo las Nuevas Tecnologías como una disciplina más. Por último, Jorge Fernández ha anunciado que el próximo curso se ampliará de 180 a 200 horas el calendario escolar.

arriba