El Gobierno de EE UU anuncia que miles de colegios cerraran por el 'efecto 2000'

En el último tramo de la cuenta atrás para el efecto 2000 , el sistema escolar de Estados Unidos ha tenido que admitir que no está preparado. A pesar de las campañas lanzadas por el Gobierno de Bill Clinton desde hace más de un año sobre la urgencia de arreglar los fallos informáticos, y de destinar para ello presupuestos especiales, el Ministerio de Educación ha anunciado que, debido al retraso que llevan, miles de colegios no tendrán otro remedio que cerrar. Las vacaciones forzadas desde enero pueden afectar a casi un 40% de los colegios del país, según un informe de Educación.
En un sistema educativo del tamaño del norteamericano, con más de 85.000 colegios de primaria y secundaria, la crisis del efecto 2000 amenaza con dejar a cientos de miles de niños en su casa indefinidamente. Los fallos tecnológicos no afectarán en sí a la enseñanza en las aulas -con excepción de las asignaturas de tecnología de la información-, sino a los sistemas de calefacción y a los de seguridad, como cámaras y detectores de metal. Estos últimos cumplen una función esencial en los colegios de EE UU, que viven en un virtual estado de sitio por temor a actos violentos como la masacre a tiros ocurrida meses atrás en Denver.
Otras áreas en las que el Ministerio de Educación anticipa fallos son las nóminas de los profesores, los expedientes e historiales de los alumnos, e incluso los congeladores donde se almacenan las comidas escolares. También pueden quedar comprometidos los trabajos que los alumnos tengan a medio acabar en los archivos electrónicos.
El efecto 2000 se refiere a un posible fallo en los ordenadores a partir de enero, debido a que muchos no estaban originalmente programados para reconocer el nuevo año y pueden malinterpretar los dos últimos ceros como si fuera el año 1900, en vez del 2000. Muchos ordenadores pueden ser fácilmente reprogramados, pero otros tienen insertados microchips que tienen que ser reemplazados.
"Es muy preocupante. Ya apenas queda tiempo para la puesta a punto de los sistemas y su verificación", ha dicho el viceministro de Educación, Marshall Smith. Aunque es el Gobierno federal en Washington el que dicta las pautas a seguir, la responsabilidad de implantarlas recae en las autoridades docentes de cada condado. De ahí las grandes diferencias. Por ejemplo, Los Ángeles ha gastado 44,3 millones de dólares (unos 7.500 millones de pesetas) y Nueva York 10 millones de dólares (unos 1.600 millones de pesetas), según el Consejo Escolar de Grandes Ciudades.
El Gobierno ha hecho un último llamamiento a los centros para que, en las semanas que quedan, resuelvan los problemas. En el mejor de los casos, aun si la mayoría cumpliera con el compromiso, aún queda entre un 5% y un 6% que ya ha advertido que no llegará a tiempo. Esto supone que unos 4.250 colegios no abrirán el 3 de enero, fecha del retorno de las vacaciones navideñas.
En opinión del jefe nacional para la Conversión Informática nombrado por Clinton, John Koskinen, la falta de previsión se ha debido a que los directores de los colegios "han tratado el efecto 2000 como si fuera sólo un problema de procesamiento de software".

Rosa Townsend. El País. 29-Noviembre-1999

 
 

Cómo han llegado ahí?

Muchos profesores universitarios ya lo sabían. Pero los resultados del informe interno de la Universitat Politècnica de Catalunya vienen a confirmar el alarmante perfil intelectual de buena parte del estudiantado. Parece ser que no saben expresarse ni redactar, y que no están capacitados para utilizar el razonamiento abstracto. No es ya el habitual déficit de contenidos, sino la patética ausencia de las herramientas intelectuales más básicas. En rigor, entrarían en la definición de la Unesco de analfabetismo funcional. Hay un gran fraude intelectual en algún lugar del sistema educativo si, tras muchos años de exámenes, acceden a la universidad estudiantes de tan bajo nivel. Cómo han llegado hasta ahí? No parece fácil explicar cómo alguien puede aprobar curso tras curso sin tener las más elementales herramientas del aprendizaje. Todo parece indicar que se hace la vista gorda siempre que se guarden las formas canónicas de la institución escolar. Es decir, que el alumnado conteste bien en los exámenes, sin hurgar demasiado en lo esencial: si ha adquirido o no la capacidad de aplicar los procedimientos básicos del conocimiento en contextos distintos. Eso es lo que los expertos llaman aprendizaje significativo. No basta con memorizar y repetir, sino que hay que asimilar y comprender.
Lo más preocupante es que sean los hijos de la LOGSE quienes presenten peores resultados que los herederos del COU. Algo va mal y convendría saber qué. Existe un variado repertorio de experiencias pedagógicas y de estrategias académicas para tratar de solucionar la situación. Pero primero hay que reconocer que el problema existe. Esta regla de sentido común tiene una notable excepción: no la practican ciertos burócratas. Prefieren añadir problemas a las soluciones. Que tres rectores universitarios no sean recibidos por quienes tienen obligación de hacerlo refleja dos cosas. Por una parte, la desigual distribución del sentido común. Y por otra, lo extendida que está la mala educación.

Fabricio Caivano. El Periódico. 28-Noviembre-1999

 

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