La violencia escolar afecta al 30%
de los alumnos de Secundaria
Un informe del Defensor del Pueblo indica que el 5% de estos estudiantes sufren agresiones físicas y un 1% amenazas con armas
El problema de la violencia escolar está presente en todos los centros de Secundaria, y en mayor o menor medida afecta al 30% de los alumnos, según un informe difundido por el Defensor del Pueblo. Aunque las agresiones
verbales son las más frecuentes, las amenazas
e intimidaciones alcanzan el 8% de los casos y las agresiones físicas el 5%, mientras que el
acoso sexual no llega al 2% y las amenazas con armas se sitúan en torno al 1%.

La mayor incidencia de maltrato entre iguales se produce en
el primer ciclo de Secundaria, desciendo paulatina- mente hasta el cuarto curso, y los chicos agreden y sufren más agresiones que las chicas, entre las que prima la conducta de hablar mal de otras. (Foto: Rafael Martínez)

Madrid. G. ARIANES
La Oficina del Defensor del Pueblo ha difundido un estudio sobre el problema de la violencia escolar, realizado a petición de la Comisión Mixta Congreso-Senado a la que se da cuenta de las actuaciones de esta institución. Recoge los resultados de una encuesta realizada en colaboración con el Comité Español de UNICEF, con una muestra constituida por un total de 3.000 alumnos de ESO o niveles equivalentes, de 300 centros públicos, privados y concertados de todo el territorio español, y por sus respectivos jefes de estudios. El trabajo ha sido dirigido por profesores del Departamento de Psicología Evolutiva y de la Educación, de la Facultad de Psicología de la Universidad Autónoma de Madrid.

El pasado 30 de noviembre, el día antes de dejar su cargo de Defensor del Pueblo al cumplirse los cinco años de su mandato, Fernando Álvarez de Miranda, presentaba al vicepresidente primero del Congreso de los Diputados, Enrique Fernández Miranda, los cinco volúmenes en los que se condensa este informe. Según sus propias palabras, el problema de la violencia escolar en España "no es alarmante si se compara con la que se registra en la mayoría de los países del entorno europeo, sobre todo en los tipos de violencia o maltrato de gravedad. No obstante -ha advertido- la situación no puede considerarse buena ni aceptable, porque los abusos entre iguales están presentes en todos los centros docentes de Secundaria y son sufridos, presenciados y ejercidos por elevados porcentajes de alumnos que, de uno u otro modo, sufrirán sus consecuencias".

Según los resultados de este informe, más del 30% de los alumnos encuestados declaran sufrir agresiones verbales con cierta frecuencia, mientras que las agresiones físicas a la persona o a sus propiedades rondan el 5%, y las amenazas "sólo para meter miedo" son padecidas por algo más del 8% de los estudiantes. Las agresiones más graves, como el chantaje y las amenazas con armas, se sitúan en torno al 1% y el acoso sexual, aunque superior, no llega al 2%.

Problema masculino

La mayor incidencia del maltrato se produce en el primer ciclo de Secundaria (entre 12 y 14 años), "tendiendo los escolares de primer curso a ser víctimas y los de segundo a ser agresores". Dicha incidencia va descendiendo paulatinamente hasta el cuarto curso (16 años). También es en el primer curso de la ESO donde se dan siempre los porcentajes más altos de maltrato a manos de alguien de un curso superior. Y puede decirse que "el maltrato es un fenómeno fundamentalmente masculino. Los chicos agreden y sufren mayor número de agresiones que las chicas con una excepción: la conducta de hablar mal de otros se da más entre las chicas, ya sea como víctimas, agresoras o testigos.

Además, el porcentaje de quienes declaran ser autores de agresiones verbales, exclusión social y agresiones directas es sensiblemente superior al de los que reconocen sufrirlas. La mayoría de los jóvenes se muestran pasivos cuando presencian una escena de maltrato y algunos optan, incluso, por animar al agresor. Sin embargo, principal ayuda para las víctimas proviene generalmente de sus propios compañeros y amigos, salvo en casos de acoso sexual o amenazas con armas, cuando suelen acudir a los adultos. El aula es el principal escenario de todo tipo de agresiones, a excepción de las amenazas con armas que suelen producirse en el exterior del centro o, en contadas ocasiones, en los aseos.

El hecho de vivir en una comunidad autónoma particular no afecta al grado de incidencia del maltrato entre iguales, ni el tamaño del hábitat en el que se ubica el centro. Y tampoco la diferencia entre titularidad pública y privada, que sólo implica una diferencia estadísticamente significativa: en los centros privados hay mayor número de sujetos que dicen sufrir la maledicencia de otros, y también es mayor el número de quienes admiten hablar mal de sus compañeros, ponerles motes e ignorar a otros.

El papel del profesor

Los profesores tienen, generalmente, una mayor percepción del maltrato entre sus alumnos de lo que suele pensarse, y afirman claramente que los conflictos en sus centros han aumentado durante los últimos tres años Sus respuestas ante todas estas agresiones se centran tanto en actuaciones sancionadoras y administrativas, como en acciones encaminadas a la prevención y la resolución de conflictos.

Por todo ello, el Defensor del Pueblo recomienda "la creación de un Observatorio del maltrato entre iguales, o una institución similar de ámbito estatal, que sirva de lugar de encuentro para experiencias comunes, de intercambio de iniciativas y de difusión de estudios". Y propone la vinculación de las políticas educativas con las sociales para atender causas de violencia ajenas al centro, la formación permanente del profesorado a todos los niveles; la dotación a los centros de especialistas, orientadores y trabajadores sociales; el fomento de la colaboración de las familias en los colegios; y garantizar la vigilancia de sus espacios e instalaciones.
Para más información consultar con la página "web" http://www.defensordelpueblo.es

 

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