Una "Breve historia del siglo XX" para lectores no especializados
Con su nuevo libro, Fernando García de Cortázar continúa su labor de divulgación histórica
Madrid. A. P.
"La historia seria no es la que se oxida en los legajos, o que, diríamos, es pasto de los almacenes de los grandes centros de investigación y de universidades. La historia verdaderamente seria en el siglo de la comunicación es la que comunica, la que llega al lector, la que alcanza al público". Así explica, en líneas generales, el historiador Fernando García de Cortazar una labor de divulgación que ha conocido grandes éxitos editoriales con libros como "Breve historia de España" y "Biografía de España". Y que ahora continúa con "Breve historia del siglo XX", editada por Círculo de Lectores , en su colección Galaxia de Gutenberg.
Se trata, pues, de un libro que habla de acontecimientos que han sucedido relativamente hace poco e incluso que pueden ser actuales.
Pero, frente a la posible idea establecida de que la historia se ha de referir siempre al pasado, el autor cree que "debe contar también el presente y actuar desde este. A veces, los historiadores exigen que haya una mayor perspectiva, de 40 o 50 años. Pero yo pienso que si la historia del presente, la historia del mundo actual no la hacemos los historiadores, está se hará muchas veces contra la propia historia y puede convertirse en historia sensacionalista y en historia basura".
Un siglo da mucho de sí y más si se trata de uno tan agitado como el que ahora termina. Por eso este libro tiene casi 500 páginas, sin que por ello pueda dejar de titularse "Breve". Para resumir, para sintetizar, para ofrecer únicamente lo que estima como fundamental entre todo lo sucedido en estos años, el autor ha seguido unos criterios y utilizado una técnicas, mejores o peores y con las que se puede estar más o menos de acuerdo.
Pero, estos enfoques, necesarios para hacer, por un lado, una selección, y por otro, para dar una estructura a su trabajo, calidad a su estilo e interés a su narración, están expuestos claramente en su propia introducción. En ella muestra sus cartas, por lo que no engaña a nadie.
El libro lleno de ideas, de hechos y sugerencias, está bien escrito y contado por un narrador que sabe despertar el interés, con lo que cumple sus objetivos divulgadores.
arriba