El Museo de Antropología acoge la exposición "Hungría en el año mil"
Más de mil películas en el "Diccionario del cine español"
El crítico Augusto
M. Torres recopila
en esta obra
desde las primeras proyecciones de finales del pasado siglo hasta los estrenos cinematográficos
del año1998

Augusto M. Torres en el acto de presentación de su obra.
(Foto: Magali Belenguer)

Madrid.
"Se trata de un diccionario de autor, de un diccionario crítico". Agusto M. Torres ha reunido los datos técnicos de más de 1.000 películas y más de 1.000 cineastas, les ha añadido su valoración particular, y con todo ello ha escrito un "Diccionario del cine español" (Espasa), que acaba de llegar a las librerías.

El escritor razona la inclusión de sus opiniones personales con el argumento de que el lector que busque los datos objetivos, técnicos, los encuentra, en el diccionario. A esto se añade un plus: conocer unas opiniones y poderlas cotejar con las propias, cada vez que lleve a cabo una consulta. Además, como sucede en estos casos, el lector se dará cuenta muy pronto de que "pie cojea el autor", opina Augusto M. Torres.

El diccionario abarca desde las primeras proyecciones, en Madrid, en 1896, con las que nació el cine, para abrir paso a los años en los que fue considerado por muchos únicamente como un espectáculo de barraca de feria. Y llega hasta las últimas películas estrenadas en 1998.

Para el autor, "uno de los descubrimientos en este seguir las huellas de las películas hechas en España es que no se han perdido tantas como en principio temía. Incendios históricos en tiempos en los que el cine utilizaba un soporte altamente inflamable, o no hicieron que desapareciesen tantos títulos como se suele creer, o no afectaron a copias únicas". Por estas y otras razones, se espera que sigan apareciendo producciones que se daban por perdidas, señala Augusto M. Torres.

Anecdótico

En lo anecdótico, algunas de las dificultades más habituales de la investigación han estado en temas como la fecha de nacimiento de las actrices, el año de una película (żel de su producción?, żel de su rodaje?, żel de su estreno?), y en los problemas de un cine atomizado en pequeñas productoras de sólo unos cuantos títulos y que pueden estar contínuamente haciéndose y desahaciéndose para eludir a Hacienda.

Una última observación: Augusto M. Torres se ha propuesto ver todas las películas de las que habla.

 

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