La historia de España en un Diccionario Biográfico
 
 

"La muerte del príncipe don Carlos", de Antonio Gisbert.

 
   
Una muestra aborda la época de Carlos V y Felipe II
a través de la pintura de historia del siglo XIX
   

Tras un año dedicado a la recreación y análisis de la figura y el reinado de Felipe II, una muestra en Valladolid inicia estos días las actividades que conmemorarán a lo largo del año 2000 el quinto centenario del nacimiento de su padre, el emperador Carlos V.

   

Madrid. —Julia Fernández
La época de Carlos V y Felipe II a través de la pintura de historia del siglo XIX es el tema de la muestra inaugurada recientemente en el Palacio de Villena, en Valladolid, y que se enclava en un tiempo –el año 1999- de transición entre las dos conmemoraciones dedicado a la reflexión sobre acontecimientos o aspectos comunes a los dos reinados.
Organizada por la Sociedad Estatal para la conmemoración de los centenarios de Carlos V y Felipe II, la muestra tiene como soporte la "pintura de historia", definida como género en el siglo XIX, y en la que, según el historiador Carlos Reyero –comisario de la exposición- el siglo XIX encontró "el mejor y el más noble modo de reconstruir los acontecimientos del pasado, en cuya interpretación se fundamentaron las aspiraciones políticas y los sentimientos colectivos contemporáneos".
De hecho, la selección de las 71 obras que integran esta muestra no es producto sólo de la valoración artística sino también de su capacidad para narrar algunos capítulos de nuestra historia. Las pinturas de artistas españoles como Rosales, Moreno Carbonero, Pinazo, Ferrant, Catalá o Benlliure junto a otras firmadas por autores franceses, italianos y belgas van conformando las luces y las sombras del periodo histórico en el que España tuvo su mayor proyección internacional.

Múltiples versiones
Articulada en diez secciones, seis de las cuales corresponden al reinado de Carlos V y cuatro al de su hijo Felipe II, la distinta procedencia de las obras –muchas de ellas de museos internacionales como el Museo del Louvre, los Museos Reales de Bellas Artes de Bruselas, el de Bellas Artes de Gante y la Galería Nacional de Berlín- aporta una muy diversa lectura de, sobre todo, Carlos V al ser –como recordó en la presentación Carlos Reyero- una figura que "se sale de los límites de nuestra historia." Flandes, por ejemplo, ofrece una imagen triunfalista del emperador mientras que Italia lo retrata como a un gran enemigo y Francia como a su gran rival.
Mientras los pintores de historia europeos prácticamente ignoraron la condición de rey de España de Carlos de Habsburgo, que precedió a la de emperador, entre los españoles, en cambio, siempre estuvo muy presente. La sección Españolismo y extranjería de Carlos I, rey de España, comprende pinturas que tratan temas ambientados en los primeros años del siglo XVI, desde la época de Cisneros, valedor del trono para el nieto de los Reyes Católicos, hasta la elección del entonces rey Carlos I como emperador.
"Carlos V, el arte y las pasiones humanas", "Carlos V y San Francisco de Borja", y "La abdicación de Carlos V y retiro a Yuste" son los restantes capítulos dedicados al emperador que tienen su continuación con las secciones dedicadas a Felipe II: "la construcción de la leyenda negra", "Lepanto y la imagen triunfal de Felipe II", "Los episodios de Antonio Pérez y Juan de Lanuza" y "El ocaso de un monarca".

 
"Presentación de don Juan de Austria al emperador Carlos V en Yuste", de Eduardo Rosales
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