Apertura del debate social
sobre la reforma de la selectividad

El MEC presenta una propuesta, acorde con las recomendaciones adoptadas por el Senado, que se somete a la consideración de la comunidad educativa

  El Ministerio de Educación y Cultura ha presentado un documento-propuesta para la reforma de las pruebas de acceso a la Universidad (selectividad), que somete a la consideración de la comunidad educativa, en el que, siguiendo las recomendaciones adoptadas por unanimidad en el Senado, se recomienda valorar más el expediente del alumno respecto a los resultados de las pruebas en la calificación definitiva y conceder un mayor peso en las calificaciones a las materias vinculadas a los estudios universitarios elegidos por los alumnos.
       

Madrid.
El secretario de Estado de Educación, Universidades e Investigación y Desarrollo, Jorge Fernández, presentó el pasado 30 de junio, en Madrid, un documento-propuesta elaborado por el Ministerio de Educación y Cultura para la reforma de las pruebas de acceso a la Universidad (selectividad) que se somete a la consideración de la comunidad educativa y supone la apertura de un debate social sobre el futuro de estas pruebas.
La reforma de las pruebas de acceso a la Universidad presentada por el MEC se plantea tomando como base la justificación y las recomendaciones elevadas por la Ponencia constituida en la Comisión de Educación y Cultura del Senado, que fueron aprobadas por unanimidad de todos los grupos parlamentarios de la Cámara Alta.
El MEC, siguiendo las indicaciones aprobadas por el Senado, ha elaborado el documento-propuesta presentado el día 30 de junio, que ha trasladado, para su debate, a toda la comunidad educativa (Comunidades Autónomas, asociaciones de estudiantes, confederaciones y asociaciones de padres, organizaciones sindicales, Consejo Escolar del Estado y Consejo de Universidades), con objeto de considerar y recoger cuantas aportaciones se hagan a este documento desde todos los sectores implicados antes de la redacción definitiva de la norma que regule las futuras pruebas de acceso a la Universidad.
La intención del MEC, según expresó Jorge Fernández, es alcanzar un consenso, a través de este debate, para la elaboración de un texto definitivo de modificación de las actuales pruebas de acceso a la Universidad, que pueda ser aprobado y publicado a principios del próximo mes de octubre, ya que así se garantizaría a los alumnos que se matriculen este curso (1999-2000) en Bachillerato el conocimiento previo de la estructura y composición de las pruebas que tendrán que realizar a final de curso.

Necesidad de la selectividad
La Ponencia aprobada por el Senado no cuestiona la existencia de las pruebas de acceso a la Universidad, que justifica, pero sí afirma que es necesario mejorarlas para solucionar los problemas y disfunciones que actualmente presentan, y formula diez recomendaciones para la consecución de esta mejora.
En la justificación del Senado se precisa que "partiendo de los principios de igualdad, capacidad y méritos, sólo podrán acceder a la enseñanza universitaria quienes tengan la adecuada capacidad para que el rendimiento sea óptimo y para que quienes cursen estos estudios lo hagan con el aprovechamiento apropiado; una mala selección aumentaría el fracaso universitario, y hay que tener en cuenta que las cuatro quintas partes de la enseñanza universitaria se financian con fondos públicos".
Según se precisa en el documento presentado por el MEC, las pruebas de acceso a la Universidad deben cumplir una triple finalidad: "evaluar la madurez académica de los alumnos; armonizar y homologar los conocimientos adquiridos en el Bachillerato, y conseguir una adecuada ordenación de los alumnos de acuerdo con las diferentes vías de acceso en las que se estructura la prueba".
Las recomendaciones recogidas en el documento-propuesta del MEC, formuladas asimismo en la Ponencia del Senado, presentan, entre otras, cuatro importantes novedades respecto a las actuales pruebas de acceso a la Universidad.
La primera novedad afecta a la realización de una única prueba, configurada en dos partes: la primera, de carácter general, evaluará la madurez del alumno (mediante comentarios de texto, resumen de conferencias, etc.) y sus conocimientos básicos (lengua, matemáticas, idioma extranjero, etc.); y la segunda parte, de carácter específico, estará referida a las materias propias de la titulación universitaria que el alumno pretende cursar (cada modalidad de Bachillerato tendrá su examen específico).
Las pruebas garantizan a los alumnos la máxima objetividad en las calificaciones, al hacerse públicos los criterios de corrección y ponderación de cada una de las partes. Asimismo, según se recoge en la propuesta, se introduce la doble corrección, efectuada, de forma independiente, por dos profesores especialistas; además, si la calificación difiriera en 3 o más puntos, se efectuaría una tercera corrección.

Mayor relevancia del expediente
La calificación definitiva para el acceso a la Universidad, según se propone en el documento, se calculará ponderando un 40% la calificación global de la prueba y un 60% la nota media del expediente académico del alumno en Bachillerato.
La tercera novedad, vinculada asimismo a la ponderación de las pruebas, consiste en valorar con un mayor peso las calificaciones de las materias vinculadas a los estudios que los alumnos deseen iniciar en la Universidad.
La cuarta novedad hace referencia a la duración de la prueba, que se realizará en tres días, con un máximo de cuatro horas diarias de exámenes.
Otras novedades incluidas en la propuesta hacen referencia al establecimiento preceptivo de procedimientos de coordinación en las universidades y los centros que imparten Bachillerato, y por otra parte, al incremento en la participación en los tribunales de los profesores de los centros en que han cursado sus estudios los alumnos, hasta un máximo de dos.
Asimismo, se incorporan a las pruebas de acceso a la Universidad los alumnos con título de Bachillerato obtenido con estudios de música o danza.
En definitiva, con carácter general, la nueva regulación de las pruebas de acceso a la Universidad pretende favorecer todo aquello que permita a los alumnos mejorar su puntuación; orientarse hacia las carreras y estudios elegidas sin que su trayectoria pasada constituya un lastre insuperable; dar prioridad a los conocimientos de las materias más directamente relacionadas con su vocación, y garantizar la máxima transparencia y objetividad en la elaboración y corrección de las pruebas.

El secretario de Estado, Universidades e Investigación y Desarrollo, Jorge Fernández, durante la presentación del documento-
propuesta elaborado por el MEC para la reforma de las pruebas de acceso a la Universidad. (Foto: Rafael Martínez)

arriba